Las detenciones de ex funcionarios comenzaron el jueves por la noche y causaron gran impacto
Roberto Lugo, hasta hace una semana subsecretario de Comercio, fue el primero de los funcionarios chaqueños en quedar detenido poco después de conocerse las órdenes libradas por la justicia provincial en causas conexas y precedentes al lavado de activos que investiga el fuero federal.
Fue alrededor de las 22 del jueves, en un domicilio del que no trascendió ubicación. Luego, por la mañana temprano, se presentaron en la sede de las fiscalías Horacio Rey, ex subsecretario de la Gobernación y su mujer, Susana Fernández, ex secretaria privada del gobernador. El equipo de fiscales provinciales conformado por la Procuración libró poco antes de la medianoche del jueves cuatro órdenes de detención contra Rey, Lugo, Susana Fernández y su hermano Ismael, quien era coordinador de la Unidad Ejecutora Chaco Construye. Precisamente éste último permaneció prófugo varias horas, hasta que luego del mediodía de ayer Investigaciones Complejas de la Policía del Chaco logró apresarlo. Sobre Ariel Retamozo, también investigado y con supuestos vínculos con Rey, no pesa ninguna orden de detención al momento.
NORTE pudo confirmar que Lugo fue detenido en la noche del jueves y trasladado a la comisaría segunda de Resistencia, ubicada en avenida Rivadavia al 260, donde quedó alojado luego del procedimiento de rutina con cada detenido.

En tanto Rey y su esposa Susana Fernández, junto a un grupo que hizo las veces de “custodia”, llegaron a la sede de las fiscalías, por avenida 9 de Julio, cerca de la media mañana de ayer.
De jeans, camisa celeste, zapatos oscuros y anteojos, el ex funcionario y hombre de confianza de Domingo Peppo, fue retenido por personal de Investigaciones Complejas a cargo de Aldo Mendoza (como puede observarse en un video que rápidamente se hizo viral), y tras algún cruce entre la gente que lo acompañaba y el personal policial, con ánimos que parecían exacerbarse, fue conducido en una camioneta Toyota Hilux blanca a la sede de esa dependencia ubicada en calle Juan B. Justo.
En Investigaciones, Rey fue notificado de la causa y finalmente, cerca de las 11 de la mañana, fue conducido a la comisaría undécima del barrio Provincias Unidas, donde llegó con la cabeza tapada por una campera, esposado y siempre custodiado por personal de Investigaciones.

De camisa blanca, jeans oscuros, stilettos plateados, cabellos sueltos, luego de presentarse en la sede de fiscalías, Susana Fernández fue conducida también a la sede de Investigaciones Complejas y luego a la dependencia de la mujer ubicada en el barrio Don Santiago de esta capital.
En tanto, Ismael Fernández, quien a primera hora del día había presentado un escrito en las fiscalías para ponerse “espontáneamente a disposición” de la justicia, fue detenido en la vía pública pasado el mediodía por agentes de la Policía del Chaco. Justo en ese momento se producía un allanamiento en las Torres Sarmiento, ubicadas por calle Perón, donde el ex funcionario tiene un departamento.
La sorpresa fue también para la justicia federal
La decisión del equipo de fiscales provinciales de avanzar, a menos de 48 horas de iniciar su labor, con detenciones durante la noche del jueves, causó un gran impacto en la provincia y además sorprendió hasta a la propia justicia federal y al equipo de investigadores que lidera el fiscal Patricio Sabadini.
Precisamente el fiscal federal de Resistencia había iniciado una serie de medidas hace una semana que dieron con varias lanchas y otros elementos que se orientan a probar la existencia de lavado de activos, un delito que se imputa a Rey, los hermanos Fernández, Claudia Varela y Ariel Retamozo. Lo que más llamó la atención es que los fiscales chaqueños arremetieron con detenciones y su par federal se terminó enterando por los medios, cuando cerca de la medianoche del jueves comenzaron a trascender los primeros datos.
Hasta ahí, la justicia federal mantenía un contacto permanente y una coordinación aceitada con la justicia provincial. Es más, a mitad de esta semana Sabadini se había reunido con el jefe de los fiscales chaqueños, Jorge Canteros, para poner a disposición detalles de la investigación, dada la necesidad de investigar los delitos precedentes al lavado de activos, que son de competencia ordinaria, como enriquecimiento ilícito o incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Pues bien, con la movida de ayer, detenciones mediante, toda esa coordinación fue echada por tierra y hasta gente allegada al fiscal Sabadini hablaba ayer de cierto malestar en el equipo de investigadores federales.










