El marido de la chilena desaparecida confesó que la asesinó y buscan su cuerpo en Potrerillos
Un hombre de 70 años quedó detenido tras confesar que asesinó a su esposa, una ciudadana chilena de 59, y que luego arrojó su cuerpo en Potrerillos, localidad ubicada sobre la cordillera de los Andes, en el Departamento mendocino de Luján de Cuyo.
Luis Audano, de 70 años, confesó ante la Justicia que asesinó a Concepción Arregui, quien era buscada desde el 5 de febrero pasado, cuando sus familiares de Chile perdieron contacto con ella.
Después de un mes, el hombre se quebró y confesó el terrible hecho, por lo que quedó detenido a disposición del fiscal de Homicidios, Gustavo Pirrello, publica el Diario UNO.

En un primer momento, Audano declaró que a las 7:00 del 5 de febrero había llevado a su mujer hasta la terminal de ómnibus, de Guaymallén, porque iba a viajar a su país de origen.
Según su declaración ante la Justicia la mujer llevaba dos valijas y una mochila pero no tenía pasaje para viajar a Chile, destino al que nunca llegó.

Al parecer y de acuerdo con las averiguaciones realizadas, Concepción nunca estuvo en la terminal.
Su familia intentó comunicarse con ella pero no contestó su celular y tampoco se conecta a las redes sociales como lo hacía habitualmente.
Denunciaron por las redes la desaparición de la mujer desde el 5 de febrero, cuando perdieron contracto con ella y aseguraron que Concepción estaba en proceso de separación y quería vender su casa, por eso iba a viajar a Chile.
‘Hacía cinco años que conocía a su marido y un año que se había casado. Vivían en Luján de Cuyo. Nosotros sabíamos que estaba atravesando un momento sentimental difícil, pero estaba muy fuerte‘, agregaron al tiempo que acusaron, también a través de las redes sociales, que Roberto Luis Audano, la mató.
Este jueves a partir de las 9:00, la familia de la víctima tendrá una reunión con el fiscal para más detalles.
Ahora los investigadores buscan el cuerpo de la mujer por la zona de Potrerillos, donde su marido habría confesado que la tiró.










