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Ariel Burgos, contrabajista paraguayo

“La unión de todos los artistas de la región es importante y enriquecedor”

El contrabajista Ariel Burgos y el baterista Juan Pepo Bianucci presentarán su repertorio de jazz Thelonious Monk en Resistencia. El viernes actuarán en el Fogón de los Arrieros y el sábado, en Nanas Suena Bien. Desde Paraguay Ariel habló sobre su formación y sobre el valor de un intercambio cultural en la región.

Ariel es parte de la Orquesta Sinfónica Nacional del Paraguay, también integra el cuarteto de folklore, recientemente formado y al que ingresó por una audición abierta. En los tres últimos años tocó en el conjunto folclórico de la Orquesta Sinfónica Nacional.

“Hay varios conjuntos de cámara formados por uno folclórico, quintetos de cuerdas con cantantes, de maderas, de metales, cuartetos de cuerdas y de folklore fusión, el más nuevo”, explica. Ariel viene a Resistencia por fuera de sus trabajos estables en Asunción, llega para tocar jazz con Pepo Bianucci. Entre otros temas, el músico adelantó en qué consiste lo que proponen. 

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Ariel Burgos actuará en dos eventos locales con auspicios de Vitrarte y Óptica del Sol.

¿Cómo y por qué llegas al jazz?

-El jazz aparece en mi vida desde la panza. Por medio de mi padre, un arquitecto amante de Louis Armstrong, Gene Krupa, y de los rockeros Bill Haley, Elvis, Beatles, Creedence, entre otros. También llega por medio de mi madre, una bailarina clásica. De ella vienen Chopin, Beethoven, Bartok, Tchaikovsky. A mis nueve años, con toda la familia, papá, mamá y hermano mayor ingresamos en el Ateneo paraguayo. Ahí estudiamos música en numerosas materias. Así empieza todo.

A los 18, después de nueve años de estudio en conservatorios conocí a la persona que definitivamente me volcó al jazz, uno de los más grandes bateristas de Paraguay y uno de mis mejores amigos entre los más importantes de mi vida: Oswal González. Con él y en ese contexto es donde realmente empieza mi camino y mi amor por el jazz.

En ese marco, ¿cuáles fueron tus fuentes dentro del género?

-Mis influencias principales fueron Monk, Mingus, Pastorius, Brecker Brothers, Chic Corea, Hanckok, Davis, Parker. Pero mi pasión por el jazz tiene un hueco, a los 27 me metí a estudiar contrabajo y música sinfónica y a los 28 ingresé a la Orquesta Sinfónica de Asunción. Desde ese momento me volví un clásico fanático, tales así que regalé todos mis discos de jazz y los cambié por música clásica sinfónica, no sólo clásica, también romántica, contemporánea, barroca, entre otras. 

A los 32 vuelve mi amor por el jazz de la mano de Lobito Martínez, un virtuoso, marxista, pianista paraguayo, recibido en Berklee, Boston USA. Un virtuoso pianista. A partir de ahí empiezo seriamente con el estilo. Lastimosamente, Lobito fue asesinado en su casa. Durante un año me enseñó de forma gratuita por su interés en formar un contrabajista de jazz, en esos años inexistente en nuestro medio.

Las redes hacen a veces posible cualquier comunicación. Sin embargo los embates de una noticia o los climas de una nota personal abren vacíos, espacios en blancos donde no es posible trasferir todas las emociones.

(N. de R.: Al hablar del asesinato de su maestro Ariel hizo un amplio silencio. Después pudimos retomar el hilo de la entrevista).

El trío jazzhinetta, ¿cómo y por qué se formó?

-El trío tomó su nombre de un evento del boliche La Machinetta, que nos había contratado durante todo un año. El evento se llamaba “La Jazzinetta de los lunes”. El grupo participó del Festival de Jazz de CCPA, ese año 2015 o 2016. El trío siempre se llamó Primerano, Burgos, Morel, Standard Trío. Actualmente seguimos con el mismo nombre y por estos días hemos tenido presentaciones en la ciudad, el Restó de un Hotel.

Bien, pasemos a tu próxima visita a Resistencia. ¿Qué significa para vos volver a esta ciudad y hacer jazz?

-En 2017 viajé varias veces a Corrientes y en dos ocasiones también hice conciertos en Resistencia. Para mí es muy importante, es una expansión internacional. Particularmente Resistencia es una ciudad querida, desde mis años de adolescente viajé varias veces para competir en natación, en el club Regatas, y también por grandes amigos que conocí en Asunción, contrabajistas que vinieron a vivir en Paraguay y que aportaron mucho a el ambiente contrabajistico en el estilo clásico.

¿Creés que los músicos de Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa deberían mirar más la Paraguay antes que a Buenos Aires? ¿Mirar y prestar atención a tu país como parte de una gran región cultural?

-Sin entrar en comparaciones de a dónde apuntar, entre Buenos Aires o Asunción, lo que pienso es que en toda esta región hay ciudades importantes. Aquí está la capital de Paraguay, que brindan una plataforma considerable para la visibilidad artística por ser una capital. También brinda a los músicos de la región la posibilidad de intercambiar con muchos otros colegas. El nivel musical en Asunción es alto, comparable a cualquier otra capital en el continente.

Me parece de suma importancia la unión de artistas de todas las disciplinas y de la región. Es muy enriquecedor en todo sentido. Es beneficioso intercambiar con la mayor cantidad de colegas y artistas en general, en una región que cuenta con ciudades grandes y estamos cerca.

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