Resistencia22°Min. 18° • Max. 23°

Advierten que la “cultura de la transgresión” atenta contra la eficacia de las políticas ambientales

El secretario de Ambiente y Servicios Públicos de la Municipalidad de Resistencia, Sebastián Agostini, expuso una radiografía de la realidad ambiental, social y de servicios municipales que exigen responsabilidad de todos los actores de la comunidad y explicó que si bien los mecanismos de represión de conductas peligrosas para los propios vecinos de y terceros están al alcance de la Comuna, sin el compromiso de los habitantes de la ciudad las políticas públicas tienen como destino más probable el naufragio. “Obviamente, hay muchas cosas por seguir haciendo, tantas otras por corregir; pero todo quedará en la nada sin el trabajo articulado con los vecinos”, indicó.

Si bien el funcionario se limitó a analizar la cuestión vinculada a la gestión de los residuos por parte de los vecinos de  Resistencia, tanto del microcentro como de la periferia, las conductas  ancladas en la “cultura de la transgresión” están fuertemente arraigadas en la comunidad y se plasman en otras problemáticas que tienen al tránsito, cada vez más caótico,  como paradigma.

Compromiso social

SEBASTIAN-AGOSTINI2.jpg

Agostini explicó que los minibasurales a cielo abierto “abundan por toda la ciudad”. Si bien para el funcionario es necesario intensificar controles, “sin el compromiso de los vecinos con ellos mismos y con la ciudad, no vamos a llegar a buen puerto”.

Como ejemplo, detalló algunas particularidades que implicó la colocación de contenedores en algunos barrios. "Lo que ocurre es que hoy tenemos tres controles diarios en los barrios más populosos, pero el contenedor no es un cesto donde uno puede depositar residuos las 24 horas, sino que se deberían sacar los residuos media hora antes de que pasen los recolectores", explicó y añadió: "Tenemos dos opciones: o levantar los contenedores las 24 horas del día, cosa que no se hace en ningún lugar del  mundo, o ir a un proceso de educación donde el vecino comprenda que los contenedores no son depósitos de residuos en cualquier momento de la jornada".

El dato relevante en este marco se produce los domingos, jornada en que no hay recolección a la mañana y a la tarde, sino que existe una guardia. Sin embargo, es el día en el más se saca la basura, y en consecuencia colapsa el sistema.

Retrocesos

Otro ejemplo que demuestra que el compromiso social es vital a la hora de pensar en mejoras en las cuestiones ambientales se produjo en la avenida Sarmiento donde había cestos de residuos de dimensiones importantes que debieron ser quitados porque los frentistas los usaban como depósito de residuos públicos. "Si bien la quita de los cestos puede perjudicar a quienes caminan o hacen actividades en la avenida, hemos disminuido la cantidad de residuos de la Sarmiento, con lo cual, queda claro que hemos tenido que llegar a disminuir infraestructura por el mal comportamiento de muchos vecinos que, después, le pasan la responsabilidad al Municipio por los cestos colapsados", analizó el funcionario.

Agostini entendió  que hay un “problema importante” en los hábitos de los ciudadanos de Resistencia, en el sentido que "si no se puede lograr que no crucen semáforos en rojo; tanto más difícil es que adquieran conciencia para sacar los residuos en horario".

Además, el funcionario apuntó que hay una ordenanza que tiene más de 20 años de vigencia que establece que los frentistas deben tener un cesto en sus casas, sin embargo se estima que esto sólo se cumple en el 30% de las casas de Resistencia. "De vuelta, nos pasan la responsabilidad del achique pero para los trabajadores municipales es muy difícil estar juntando basura por partes, en los árboles o en los portones", remarcó.

En síntesis, Agostini consideró que esta "cultura de la transgresión" amerita un "estudio sociológico profundo, porque ayudaría también a tomar decisiones y la definición de políticas públicas".

Te puede interesar