La historia de los Bajos Submeridionales hoy se rescata con un desafío federalista
Si hubo un hecho positivo, más allá de las idas y venidas del gobernador a Buenos Aires para gestiones en los distintos frentes del centralismo macrista donde el Chaco tiene inexorablemente que remontar la cuesta también a la hora de pelear oportunidades de inversión y empleo en un año fiscal que será duro, dicho sin ningún eufemismo, fue la sorpresiva reunión presidida por el ministro Frigerio donde se acordó reactivar el Comité de Bajos Submeridionales, sin que se trate precisamente de una novedad cuando hay una historia de 45 años en los vaivenes de la administración de los recursos hídricos del Chaco, Santa Fe y Santiago del Estero, en un área de tal envergadura que suma 60.000 kilómetros cuadrados.
El Consejo Federal de Inversiones y su veterano secretario general Juan J. Ciácera, puede acreditar todo lo que financió en estudios y también para avanzar en las obras de las dos grandes líneas, la Tapenagá y la Paraná, que se ejecutaron y tuvieron alternativas donde se fue viendo como una película que los archivos de NORTE reflejan etapas desde 1973, pasando por los gobernadores militares de 1976, un capítulo de Ruiz Palacios particularmente empeñado en el canal de Dios inyectando agua desde los recursos santiagueños y luego los gobiernos democráticos de Florencio Tenev, Danilo Baroni (que firmó con su par Víctor Reviglio el acuerdo para la línea Paraná en 1991) con una cita de Rolando Tauguinas inaugurando los tramos I y II, comprometiéndose a nuevos avances con su colega santafesino Carlos Reutemman (esto fue el 29 de noviembre de 1995 en El Rabón) pero hubo otro capítulo entre Angel Rozas y Jorge Obeid y después sobrevino una etapa donde canales y compuertas terminados calmaron lo que llegó a tener etapas de enfrentamientos entre productores, lo que este diario popularizó como “la guerra del agua”. Un hombre del sudoeste como el ingeniero Oscar Peppo, que condujo al municipio de Villa Angela varios años, no es ajeno a estos antecedentes que no pueden omitirse ante una alternativa que, en principio, nace como positiva y con el realismo federalista que es la demanda constante en todos los grandes problemas estructurales del Chaco, una provincia cuya historia siempre reflejó las dos caras de la moneda entre inundaciones devastadoras y sequías implacables para las actividades productivas y la vida misma de pueblos y ciudades.

Repotenciar cuencas
Francisco Zisuela, presidente de la APA, también es un seguidor desde hace mucho de los vaivenes de una regulación cabalmente respetada y se entusiasma porque el gobierno nacional, dice, quiere repotenciar todos los comités de cuencas, algunos con situaciones de conflicto. La de los Bajos es la segunda cuenca más grande y el Chaco llegó a esa reunión con avances en estudios y proyectos como para acelerar acuerdos con los titubeos santafesinos y la lentitud siestera de los santiagueños. Hizo lugar también para su proyecto sobre el desarrollo de los humedales como atractivos turísticos.
No es un territorio de tierras fiscales sino de productores rurales sólidos que más de una vez adoptaron decisiones defendiendo sus intereses sin medir efectos vecinos. La zona de Gato Colorado llegó a tener un metro de agua en los campos, recuerda Zisuela.
Siempre se buscó un plan matriz de obras como base de una regulación equitativa y de contención de escurrimientos que ahora puede ser de mayor riesgo por todas aquellas extensiones desmontadas bajo el imperio de la soja, como ocurre en la frontera santiagueña con el epicentro algodonero que es Gancedo.
Una visión positiva
Si tres provincias articular una administración realista e inteligente de sus recursos naturales con el telón de fondo de un cambio climático que se hará sentir cada vez más, esta reactivación debe ser vista como un hecho positivo y no como una motivación publicitaria para la Casa Rosada. El Chaco ya pedía un comité de cuenca interjuridisccional como línea de acción del comité renovado, que además deberá ser ratificado por cada legislatura. Esta provincia estableció una autoridad del agua y resolvió la dispersión de organismos, con un código que no es letra muerta y pronto se verá para encarar en serio el saneamiento del río Negro, aunque salten intereses afectados por violaciones de la línea de Ribera, tal como está pasando con esa contención que preserve las lagunas que todavía no perdió el Gran Resistencia.
El factor distancia entrará en la aplicación de normas sobre canales y compuertas, buscando el camino de la retención de las masas líquidas en diluvios como los recientes y sequías como la que redujo el área global de siembra de la provincia, pero con impacto en el espinazo productivo del país que es el domo central donde la adversidad sería la peor en 70 años.
Es obvio que el agua siempre busca el Paraná, pero los caminos son aquellos previstos en las dos líneas Tapenagá y Paraná. Pero sin integración entre las tres provincias de la cuenca, no habrá estabilidad ni impulso sostenido a las posibilidades productivas.
No es el caso de la COREBE
Las expectativas abiertas con el proceso institucional que rescata los Bajos Submeridionales como objetivo regional no son las mismas acerca de la Comisión Regional del Bermejo (COREBE) que hoy solo presta servicios de información hidrometeorológica pero gravitaba tan poco que nadie se quejó cuando el organismo dejó Saenz Peña y volvió a instalarse en los pasillos burocráticos porteños.
Se fue mientras el Chaco se lanzaba al aprovechamiento del Bermejo con su red de acueductos en servicios o en etapa de culminación.
Esa COREBE todavía incluye as Santa Fe y Santiago del Estero que no tienen que ver con el Bermejo. Debería ser replanteado como comité de cuenca incluyendo al Chaco, Formosa, Jujuy, Salta y también a Bolivia porque lo que sucede en la alta cuenca impacta en todo el curso de este río de aguas terrosas que nunca admitió una empresa de navegación como la de Natalio Roldán ni el canal paralelo que soñaba e impulsaba el contraalmirante Portilllo, pero es fundamental para la vida y el progreso de la baja cuenca, si hablamos de los intereses vitales de esta provincia.
Pero de estas cuestiones no se ocupa nadie, para sumarse a las voces del silencio vergonzante que impera cuando están sacando de Barranqueras 25.000 toneladas de durmientes chinos que navegaron medio mundo para ser utilizados en la reactivación del ramal C3 de Belgrano Cargas enlazando con Avia Terai. En otros tiempos, otros dirigentes empresarios, otros legisladores y gobernantes habrían resistido la injusticia sin tapujos como exige la camiseta chaqueña.
Radicales: Polini convoca y puntea
Aunque el radicalismo concentra sus escasos movimientos en lo que hace su bloque provincial y la presencia de Angel Rozas participando de la cumbre del comité nacional y del diálogo con Macri (que fue posterior a un encuentro reservado del presidente con Ernesto Sanz que no se reintegrará como principal cuña con Cambiemos) en lo que hace a la reactivación de los cuadros, sobresale una convocatoria lanzada por el intendente Juan Carlos Polini (con el visto bueno de Rozas) para que el domingo 11 de marzo acuda la militancia a Coronel Du Graty. Si bien no hay que descartar nada con los Cipolini, padre e hijo, para el año próximo, muchos ven a Polini con perfil y chance en la interna que no podrá evitarse por la candidatura a gobernador/a porque no pocos ven madurar, inexorablemente, un nuevo intento de Aída Ayala que es una de las vicepresidentes del bloque de diputados nacionales que encabeza el cordobés Mario Negri.
Por el momento, Convergencia Social pivotea en los roles legislativos de Carim Peche y Livio Gutiérrez, como la proyección que busca Víctor Zimermann tratando de convencer con un Plan Belgrano que ahora montará reuniones de Macri con los gobernadores del NOA y del NEA con todo el soporte publicitario, ya conocido, de las incursiones presidenciales. Está pendiente la renovación de las autoridades partidarias pero los afiliados recién votarían el 7 de junio, se dice. Pero existen acuerdos para que Convergencia presida el comité provincial y se haga un reparto proporcional de cargos con otras líneas. Puede haber sillas para todos al renovar el comité provincial, la conducción del congreso partidario, delegados al comité nacional y a la convención nacional y, por si fuera poco, autoridades de los 59 circuitos donde la UCR chaqueña, a la postre, le hace el soporte territorial que el PRO carece.
Y porque “sordos ruidos” ya se escuchan del 2019 donde se elegirá todo: la fórmula presidencial, la gubernativa chaqueña, tres senadores nacionales, diputados nacionales, 16 diputados provinciales y una legión municipal entre intendentes y concejales de las 59 comunas de primera, segunda y tercera categoría.
Patricio Sabadini cada vez más cerca de TOCF de Resistencia
El año pasado, el Consejo de la Magistratura de la Nación oficializó el llamado a concurso público de antecedentes y oposición para cubrir vacantes en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Resistencia, y en los juzgados federales de Primera Instancia de Presidencia Roque Sáenz Peña y Nº 2 de Resistencia. El fiscal federal Patricio Sabadini ostenta el primer lugar en el orden de mérito, para el concurso 345 que permite seleccionar un juez de cámara del TOCF de la capital chaqueña con un resultado de 142, 5 puntos. El pelotón lo completa Diómedes Guillermo Rojas Busellato con 140,25 puntos y Enrique Jorge Bosch, 136,71 puntos.
La nómina para tratar de acceder al esperado cargo que aliviane las eternas subrogancias supera la veintena de aspirantes, algunos de ellos magistrados del fuero provincial. Surgieron dos vacantes por el fallecimiento, en 2014, del juez Norberto Rubén Giménez y por la jubilación de la jueza Gladys Yunes. Para cubrir una de esas vacantes llegó el juez Juan Manuel Iglesias, titular del Tribunal Oral de Concepción del Uruguay (Entre Ríos). El Consejo de la Magistratura ya opinó favorablemente pedirle al Ejecutivo el traslado definitivo de Iglesias a Resistencia, con lo cual quedaría una sola vacante en el TOCF y Sabadini se perfila a ocuparla. Hoy, la única titular de ese tribunal es la jueza Ana Victoria Order que también cubrió vacantes en la Cámara Federal de Apelaciones.










