Sindicatos, organizaciones sociales y políticas marcharon “contra el ajuste” y coincidieron en el llamado “a la unidad”
Cientos de manifestantes pertenecientes a organizaciones sociales, sindicatos de distintos sectores de la actividad estatal y partidos políticos de diversas expresiones ideológicas, protagonizaron ayer la versión chaqueña del #21F, nombre con que se bautizó a la jornada nacional de lucha “contra el ajuste”.
Si bien el objetivo común fue visibilizar las dificultades cada vez más notables que atraviesan los sectores populares y los trabajadores, en el marco de una política económica nacional que no logra “domar a la inflación” y genera constantes aumentos en las tarifas de los servicios básicos; también hubo fuertes críticas al gobierno provincial, con reclamos que van desde la intención de poner te cho en las negociaciones paritarias, hasta un “aumento de la pobreza” medido por las organizaciones de base, pasando, incluso, por una profundización del flagelo de la droga.




El llamado a la “unidad” de los espacios y sectores que se oponen a las políticas que lleva a adelante la administración que conduce Mauricio Macri fue unánime, aun cuando en la práctica no se pudieron unificar las expresiones públicas en la jornada de lucha de ayer, ya que se plasmaron en dos actos: uno, realizado frente a la sede de la Delegación Regional de la CGT, donde confluyeron las organizaciones y espacios políticos más afines al kirchnerismo; y otro, frente a Casa de Gobierno; que protagonizaron los partidos de izquierda y los movimientos sociales más enfrentados a la gestión provincial de Domingo Peppo.
Además del llamado a la unidad, la mayoría de los expositores compartieron el criterio de un necesario llamado a un paro general de actividades por parte de las centrales obreras más importantes, como la CGT que ayer se mostró dividida en la convocatoria; y además advirtieron que la falta de un cambio en las políticas sociales, tanto nacionales como provinciales, generarán más conflictividad, con corte de rutas y profundización de la protesta en todo el país.

Mañana caliente
A pesar de que la convocatoria fue masiva, los alrededores de la Plaza 25 de Mayo se mostraron una situación de relativa calma. Un acertado operativo de seguridad, con pocos agentes en la zona de la manifestación, interrumpió el tránsito en las inmediaciones del lugar de la protesta sólo cuando las circunstancias lo obligaban.
Así, la calle Irigoyen en su intersección con Güemes, por ejemplo, sólo estuvo cortada en el momento de la marcha, y luego de que un grupo de manifestantes se apostara en la entrada de la sede de la Cámara de Diputados que funciona en el Nuevo Banco del Chaco.






A partir de las 9 de la mañana, comenzaron a llegar las columnas de las organizaciones políticas y sociales que se congregaron en distintos puntos de la ciudad para confluir en la Plaza y participar de los actos y la marcha previstos.
Como es habitual, hubo algunas quejas de los pocos automovilistas y motociclistas que intentaban circular por la zona, que sin embargo aseguraron a este matutino compartir los ejes del reclamo.
Paro nacional
Frente a la Delegación Regional de la CGT, sobre calle Güemes, se montó un pequeño escenario que compartieron la delegada de la central, Graciela Aranda, con referentes sindicales como Luis Núñez, del gremio legislativo; Zulema Verón de Coria, del Insssep; Mora Pared de la CTA de los Trabajadores del Chaco; Carlos Cuevas, de Utre-Ctera; y referentes de organizaciones sociales como Joana Duarte, de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP); Emereciano Sena, del Movimiento Socialista homónimo, y Quintín Gómez.
Además, le dieron marco a esta manifestación militantes de ATE Verde y Blanca, La Cámpora, del Frente Grandes, del Movimiento Evita, Descamizados, el Sindicato de Trabajadores Judiciales (SEJCH), la Asociación de Trabajadores de la Educación del Chaco (ATECH), del Colectivo Nacional, del Movimiento Carrasco y de la Asociación de Ex Detenidos Políticos del Chaco.
También estuvieron en el acto la legisladora nacional, Analía Rach Quiroga; su par provincial del Frente Grande, Daniel Trabalón y el concejal Rodrigo Ocampo; entre otros.
Entre los discursos más encendidos estuvo el de la delegada regional de CGT, Graciela Aranda, quien aseguró: “Decíamos que nos iba a unir el espanto, y así fue: estamos aquí, en tiempos de retrocesos unidos aún en la disidencia porque no queremos arrodillarnos”.
Más adelante en su alocución, Aranda ratificó el “rechazo a la reforma previsional, que ya padecen los abuelos y los estudiantes beneficiarios de Plan Progresar; y a la reforma laboral que va a significar la quita de derechos y más ajuste para los trabajadores y los más desposeídos”.
También criticó la intención del Gobierno de poner un techo a las paritarias, y los “tarifazos” constantes en los servicios esenciales; por lo que reclamó la urgente declaración de la “emergencia alimentaria y ocupacional”.
La delegada Regional de CGT cerró su discurso “rogando” por una convocatoria a un paro de actividades por parte de la conducción nacional de la central obrera, haciéndose eco de un reclamo generalizado en el acto de la mañana de ayer.
En tanto, a su turno, el líder piquetero Emerenciano Sena remarcó las penurias que atraviesan los más desposeídos, e insistió en que la convocatoria a un paro general deberá ser acompañada por un piquete masivo “en todas las rutas de país”, para demostrar la gravedad de la situación social y la urgencia en un cambio de políticas por parte de la administración central.
Problemas locales
Los partidos políticos y organizaciones sociales que se congregaron frente a una Casa de Gobierno que fue vallada desde las primeras horas de la mañana, compartieron el llamado a la unidad del campo popular y las críticas a la administración de Mauricio Macri, pero no dejaron de la lado la problemática local y apuntaron directamente al gobierno de Domingo Peppo ante problemáticas como la precarización laboral en el Estado, crecimiento de la pobreza y recrudecimiento de la situación de las cooperativas y emprendimientos que llevan adelante los movimientos sociales.
Entre otras expresiones, protagonizaron este acto el Partido Obrero, ATE Chaco, Barrios de Pie, la Corriente Clasista y Combativa, la Corriente Sindical Jorge Weiz, el Sindicato de Obras Sanitarias del Chaco, el Partido de los Trabajadores y del Pueblo (PTP), la Federación de Organizaciones de Base, el MTD 17 de Julio y los movimientos sociales Don Santiago y Facundo Sur.
La totalidad de los oradores coincidió en el llamado a construir la unidad del campo popular para “enfrentar al régimen macrista” y sus “políticas que buscan hacer que los ricos sean más ricos y los pobres más pobres”.
Sin embargo, diálogo con NORTE, el secretario General de ATE Chaco, Mario Bustamante, no desestimó la cara local de la situación: “adherimos al sentido popular que tiene la marcha, más allá de algunas diferencias que podamos tener con ciertos sectores del sindicalismo”.
“Pero además, hoy hemos declarado un paro provincial impulsados por la paritaria provincial que no está abierta a los sindicatos, sino que se cierra a unos pocos”, explicó.
En ese marco, el referente sindical apuntó que “a pesar de estar hace más de 30 años representando a los trabajadores en la Provincia, no fuimos convocados por el Gobierno”.
“Por otro lado, no pierde vigencia nuestra batalla histórica contra el empleo precarizado en el Estado, en áreas como Salud, Deportes o Cultura; que llevan más de 15 años trabajando en negro y no tienen una respuesta adecuada”, profundizó.
Bustamante entendió que las provincias del norte “están siendo extorsionadas por el Gobierno Nacional”, pero aclaró que de todas maneras esto no puede ser la excusa para “limitar las paritarias y no hacer los esfuerzos para terminar con el trabajo en negro en el Estado, entre otras cuestiones”










