Denuncian abandono y falta de equipamiento en el hospital de Pampa del Infierno
Personal del hospital de Nivel III de Pampa del Infierno denunció el deterioro que tiene el edificio y la falta de oxígeno; a lo que se suma el funcionamiento de pocos aires acondicionados y un equipo de apenas 11 enfermeros y cuatro médicos clínicos.
PAMPA DEL INFIERNO (Agencia) - Los trabajadores del hospital, que pidieron reserva de su identidad por temor a represalias, contaron los problemas que enfrentan en este nosocomio, los que repercuten directamente en la atención a los pobladores, tanto urbanos como rurales.

Un profesional indicó a NORTE que desde el año pasado el hospital cuenta con pocos medicamentos. La cuestión se agrava si se tiene en cuenta la cantidad de habitantes de los barrios más humildes que proliferan en esta localidad. Además no funciona ninguna de las tres ambulancias y se suple esa falta con una ambulancia pequeña que no pertenece a este hospital.
NORTE intentó hablar con el director del hospital, el médico Abel Salto, pero no hubo respuestas a los llamados.



Actualmente el hospital de Pampa del Infierno cuenta con cuatro médicos clínicos para una población de más de 25.000 habitantes, entre los del casco urbano y la zona rural.
En el mismo sentido, un trabajador de salud refirió que tampoco se cuenta con la cantidad óptima de tubos de oxígeno. Además, hay caños de agua rotos y los baños de salas de internación no funcionan, dado que las mochilas están rotas.
Por otra parte, el hospital cuenta con un ecógrafo, pero falta el especialista que debe atenderlo y tampoco hay cardiólogo. De acuerdo con los dichos de los trabajadores, hace más de un año que no se practica una ecografía.
“Cuando se inauguró el hospital había incubadoras, ahora no se encuentra ninguna y ni una tijera para cortar el cordón umbilical tenemos”, alertó uno de los profesionales entrevistados. “No tenemos oxígeno y de los aires acondicionados de internación no funciona ninguno”, remató.
Este hospital fue inaugurado en marzo de 2009 y generó gran expectativa por su moderno edificio, con instalaciones sanitarias acordes a la demanda. Tenía 23 aires acondicionados, imprescindibles con temperaturas que superan los 45 en el verano, ahora solo funcionan unos pocos.
Planes y programas necesarios
El delegado Federal de Salud, Ariel Gómez, expresó su preocupación por la situación del hospital de esta localidad. Explicó a NORTE que este nosocomio “debería estar en pleno funcionamiento con la cantidad de personas que acuden a él; porque urgente tendría que contar con el plan Incluir (lo que era Profe, que preveía atención para pensionados y madres de siete hijos), pero no lo tiene”.
Añadió que “funciona en aceptables condiciones el plan Remediar, el cual prevé medicamentos básicos al hospital”.
Según indicó, hasta el 31 de enero por el plan Sumar recibió 34.038, 71 pesos; dijo que estos fondos pueden usarse para distintos conceptos, el pago de servicios hospitalarios de atención primaria, “se puede arreglar una ambulancia, comprar insumos hospitalarios, oxígeno, e inclusive viáticos para el personal”.
El delegado subrayó asimismo: “Pero cada atención clínica se debería acreditar en el sistema para los remanentes de los fondos; es decir que, cuantos más pacientes se declaren en el sistema, el monto aumenta de manera automática”. Como ejemplo dijo que “por este mismo sistema un hospital de un pueblo vecino recibe más 140.000 pesos mensuales”.
Puestos sanitarios sin funcionar
Unos cuatro puestos sanitarios dependen del hospital de Pampa del Infierno: de Pampa Grande, Pampa Guanaco, LaJuanita y Pampa Bolsa. Sin embargo, dos enfermeros afirmaron que actualmente no funciona ninguno de estos puestos.
En Pampa Guanaco no hay asistencia médica desde 2013. Uno de los trabajadores de la salud explicó la situación sanitaria en la zona rural “en los puestos rurales se debería atender a muchos pacientes, ya que ellos residen a más de 30 y en algunos casos a más de 50 kilómetros de esta localidad, mucha gente no cuenta con medios de transporte y se dificulta venir al hospital de Pampa del Infierno”.
Se estima que unas 800 personas habitan en los parajes y colonias, las que deberían realizar la atención primaria de salud en esos puestos sanitarios. Hoy en día, sin embargo, no pueden hacerlo: tienen que venir a la localidad como pueden.










