El Paraná alcanzó el nivel de alerta y ya hay familias autoevacuadas
Tal como lo estimaban las proyecciones de Instituto Nacional de Agua, la crecida del Paraná tuvo un ritmo constante durante las últimas horas y ayer superó los seis metros en el puerto de Barranqueras. Así alcanzó el nivel de alerta y comenzó a generar algunos inconvenientes en la zona ribereña, pues por lo que unas 12 familias decidieron ”autoevacuarse” ante la llegada de agua a sus viviendas.
Según el instituto nacional, el pico de la crecida llegaría la semana que viene pero las proyecciones indican que, de no mediar fenómenos fuera de los normales, el río no alcanzará el nivel de evacuación. De todas maneras, el Gobierno provincial, los municipios que cuentan con población en los márgenes del Paraná, del Bermejo y también del río Negro, junto a Prefectura Naval, concretaron reuniones durante la jornada de ayer para definir acciones que permitan actuar rápidamente ante la compleja coyuntura.

Patrullaje permanente
Efectivos de la Prefectura Naval Argentina de zona Paraná Superior y Paraguay se encuentran trabajando para asistir a los pobladores isleños y ribereños afectados por las inundaciones en el litoral argentino.
Tras registrar una fuerte crecida en los ríos Paraná y Paraguay, el personal de la fuerza que dirige el prefecto general Eduardo Scarzello puso inmediatamente en marcha el plan de inundaciones para ayudar a la población de la zona y alertar a los navegantes deportivos sobre la situación con el fin de que puedan tomar las debidas precauciones.
En el marco de este plan, Prefectura coordinó con las municipalidades de Corrientes, Goya (Corrientes), Pilcomayo (Formosa) e Isla del Cerrito (Chaco) diferentes operativos de asistencia.
“Se intensificaron los controles y patrullajes en el área a los efectos de brindar seguridad”, explicó a NORTE el prefecto Principal, jefe de la Prefectura de Barranqueras, Gerardo Alarcón Torres. En ese sentido, apuntó que “la tendencia de río continúa en creciente, por lo que estamos atentos a las complicaciones que puedan surgir y en comunicación constante con los municipios”.
Los registros de la fuerza nacional dan cuenta de que son 12 las familias autoevacuadas. Entre ellas seis son de la zona del Club Náutico de Barranqueras y están compuestas por 12 mayores de edad y 16 menores.
En tanto, una familia compuesta por dos mayores y dos menores, que reside en Puerto Vilelas, se encuentra alojada en la EPA Nº 8 de esa localidad. En una situación similar, se encuentran los 11 mayores y 13 menores que componen las cinco familias de Antequera, jurisdicción del municipio de Colonia Benítez que se vieron obligadas a abandonar su hogar durante las últimas horas.

Relativa tranquilidad
“En realidad, por el momento estamos relativamente tranquilos porque si bien el río viene creciendo notablemente, todavía estamos en nivel de alerta y difícilmente superemos el de evacuación, que sí generaría inconvenientes de consideración”, explicó el intendente de Puerto Vilelas Marcelo González en diálogo con NORTE.
En esa localidad, hasta el momento, sólo fue necesario alojar a una familia de Villa Forestación, que pasa las horas en la EPA Nº8.
“Esta altura del río afecta solamente a las familias que habitan zonas muy cercanas a la costa, pero estamos monitoreando constantemente la situación para atender cualquier eventualidad”, apuntó el jefe comunal.
Por disposición del Ministerio de Educación, y en el marco del trabajo conjunto del Gobierno con los municipios, todos los establecimientos escolares de la localidad se encuentran a disposición de las familias que los requieran, a medida que el Paraná continúe creciendo.
Representantes de Vilelas conforman el Comité de Emergencia de la provincia, pero el Municipio cuenta con una Sala de Situación que atiende las 24 horas, en el teléfono fijo 482416 o al email [email protected].
Además, la situación está siendo monitoreada por el Ministerio de Salud, que aporta suero antiofídico por aparición de un gran número de serpientes como consecuencia de la crecida de río; y medicamentos destinados a las afecciones que sufren las personas expuestas a la inundación.
“Mientras el río no supere los 6,30 metros podremos estar tranquilos, pero estamos atentos porque las proyecciones indican que la semana que viene alcanzará el máximo nivel”, cerró el González.










