“Las tasas altas siguen ampliando la distancia a favor de las provincias grandes con más recursos”
Es probable que el Banco Central siga bajando gradualmente las tasas de interés, para que el tipo de cambio modere su evolución y no impacte en los precios, de modo que esas variables no impulsen hacia arriba las expectativas salariales en las paritarias.
“Las tasas altas, en un esquema donde el crédito no tiene reconocimientos regionales, siguen ampliando la distancia a favor de las provincias grandes, con más recursos”, señaló el economista chaqueño Marcelo Nievas, director de FNV Capital y ex gerente de la Comisión Nacional de Valores (CNV), al analizar la decisión del Banco Central de la República Argentina de bajar en 75 puntos básicos la tasa de interés de referencia, que quedó en 28% anual, y la evolución del dólar a la baja.

En ese contexto, explicó que una empresa chaqueña debe competir con las radicadas en zonas centrales del país, con “una estructura de costos altísimos, financiamiento carísimo porque los programas subsidiados ya no están más, y en un entorno donde el tipo de cambio no favorece la exportación”. “Entonces, tiene el doble de obstáculos que vencer”, agregó, y dijo que “no se ve que el gobierno tenga consideración en el diseño de políticas” a esas desigualdades regionales estructurales.
Para el experto, que dirige hoy un grupo especializado en asesoramiento en inversiones, la reducción de 75 puntos básicos que dejó las tasas de interés de referencia en 28% anual no será la última. De hecho, se espera una nueva baja cuando el Banco Central vuelva a reunir a su Comité de Política Monetaria el próximo 23 de enero. Como en todo, el gradualismo domina la escena.
Desde el punto de vista de la economía real, por caso para alguien que tiene un comercio, una tasa de interés de referencia en el 28% “sigue siendo elevada y no incentiva a hacer una inversión, sobre todo con la presión tributaria que hay”, advirtió. Por eso resaltó que a este nivel, sigue siendo negocio lo financiero antes que la inversión en la economía real.
Las paritarias
Al analizar las posibilidades de una nueva suba en el tipo de cambio (dólar más caro), Nievas adelantó que no es posible en un contexto como el de la economía argentina “hablar de tiempos”. “Hay que hablar de hitos. Un hito serán las paritarias. El gobierno no quiere que la suba del tipo de cambio se traslade a precios y que eso ponga presión en las negociaciones salariales. Entonces, la baja de tasas pondrá una presión bajista al tipo de cambio y, por tanto, a los precios, para así quitarles argumentos a los sindicatos en las paritarias que comienzan ahora”, analizó.
Así, consideró que el dólar en el nivel de 18,50 pesos (o un poco más) se mantendrá “hasta que estén claras las pautas de negociación de los salarios” para el año en curso.
La mejor inversión para los pequeños ahorristas
Para Nievas, el escenario de baja de las tasas indica que se pueden “tomar posiciones en pesos, es decir invertir en instrumentos en pesos, a un plazo mediano (es decir, en el año) para garantizar tasas que ya no habrá”. “Lo que veremos en el año es que las tasas seguirán bajando. Por eso conviene hoy colocar una Lebac al 26,5 o 27% a junio-julio, porque no habrá más tasas así en pesos dentro de dos o tres meses”, expuso.
Sin embargo, resaltó que “con la historia que tiene la economía argentina, una parte de las inversiones necesariamente deben estar dolarizadas”. “Significa que, en una cartera que tiene hoy el 60 o 70% de activos dolarizados, quizás podríamos bajar a 50% o más cerca de 40%”, indicó.
Las nuevas metas
Acerca del cambio en las metas de inflación decidido por el gobierno nacional (estimando para este 2018 un 15% anual), Nievas subrayó que “no existen sistemas de metas de inflación perfectos”. “Mirando las experiencias en la región, a Paraguay le llevó varios años encontrar la meta. El ejercicio fue ir probando y viendo cómo reaccionaba la economía”, reveló y subrayó: “Técnicamente no es una barbaridad reconocer que no funcionó una meta y que deba ajustarse”.
A la vez, consideró que “quizás el mensaje más fuerte detrás de esto sea que el Banco Central no tiene la independencia para definir las variables monetarias, como tenía hace un tiempo”. “Eso era algo de lo que podía jactarse la actual administración, pero ahora ya no lo puede hacer al haberle marcado la cancha al BCRA, recortándole independencia. Eso muestra que en algún momento el BCRA deba hacer algo que se acomode a lo que quiera el Ejecutivo”, concluyó.










