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Carrera contra reloj por amenaza climática

La Organización de las Naciones Unidas remarcó la necesidad de iniciar, sin demoras, una transición hacia modelos de vida con bajas emisiones de carbono para detener el calentamiento global y evitar el impacto negativo que ese fenómeno tiene sobre el planeta.

El organismo internacional instó a los diferentes países a redoblar los esfuerzos que permitan poner en marcha el Acuerdo de París, que se firmó en 2015 pero que entró en vigor casi un año después. Es que los 175 países que firmaron este de pacto global se comprometieron a adoptar medidas para disminuir el incremento de la temperatura global por debajo de los dos grados centígrados y unir esfuerzos para llegar a los 1,5 grados. Pero recientes estudios realizados por científicos volvieron a confirmar la necesidad de no postergar las decisiones para reducir la emisión de dióxido de carbono. Un estudio publicado en la última edición de la prestigiosa revista Science reveló que en los últimos 50 años se cuadruplicó la cantidad de agua sin oxígeno de los océanos y señala como responsable de ese fenómeno al incremento de temperatura que se registra en los mares como consecuencia del calentamiento global. Se trata del trabajo realizado por un equipo de científicos de la Red Global de Oxígeno Oceánico, también conocida como GO2NE (Global Ocean Oxygen Network) por sus siglas en inglés. Este grupo de investigación formado en el año 2016 por la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de las Naciones Unidas, es el primero en el que se analiza de manera exhaustiva las causas, las consecuencias y las soluciones del bajo nivel de oxígeno en todo el mundo, tanto en mar abierto como en aguas costeras. Los científicos que llevaron adelante el estudio observaron, además, que el oxígeno continuará siendo escaso incluso fuera de los océanos abiertos y las costas a medida que la Tierra se calienta, por lo que plantearon la necesidad de aplicar medidas que permitan frenar el cambio climático y la contaminación por nutrientes. En ese sentido, los expertos advirtieron que la disminuci ón del oxígeno en el océano se encuentra entre los efectos más graves de las actividades humanas en el medio ambiente de la Tierra, ya que entre los daños que produce está la disminución de la biodiversidad marina. También alertaron que el problema va más allá de las zonas sin oxígeno porque incluso disminuciones menores de este elemento pueden obstaculizar el crecimiento y la reproducción en los animales, y provocar enfermedades o la muerte, así como liberar sustancias químicas peligrosas como el óxido nitroso, un gas de efecto invernadero hasta 300 veces más potente que el dióxido de carbono y el sulfuro de hidrógeno. Por otra parte, los científicos autores de este trabajo señalaron que también peligran los medios de vida de muchas personas, especialmente en los países en desarrollo, ya que las pesquerías más pequeñas y artesanales tendrán dificultades para reubicarse cuando el bajo nivel de oxígeno obligue a los peces a migrar hacia otro lugar. Por otra parte, una investigación que llevó adelante en la Antártida un equipo del Departamento de Biología y la Escuela de Sostenibilidad Ambiental Global de la Universidad Estatal de Colorado, Estados Unidos registró una disminución del número de fauna del suelo y otras especies animales en los Valles Secos de Mc Murdo, uno de los desiertos más secos y fríos del mundo. Según los científicos, estos hallazgos deben encender una alarma para advertir a los gobiernos cómo los ecosistemas responden al cambio climático y a los eventos climáticos inusuales. En tanto, expertos de la ONU recordaron que otros estudios confirmaron que el calentamiento del Ártico está avanzando al doble o el triple de velocidad que en el resto del mundo a raíz del calentamiento del planeta y de ese modo se acelera el deshielo en esa región.

La Organización Meteorológica Mundial, a su vez, aseguró que el calentamiento de la atmósfera favorece los fenómenos meteorológicos extremos, y en ese sentido recordó que desde 1990 hasta la fecha se duplicó la cantidad de sequías, incendios forestales, inundaciones y huracanes debidos a las alteraciones del clima. Además, mediciones realizadas por el organismo del clima que depende de la ONU indican que la temperatura global media de enero a septiembre del año pasado fue de casi 1,1°C por encima de la era preindustrial, lo que confirma la urgente necesidad de reducir la emisión de gases de efecto invernadero porque, como bien señala la ONU, el clima no espera.

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