El año pasado tuvo el mes más lluvioso de la historia del Chaco: fue abril
En el trimestre marzo-mayo del año pasado, la ciudad de Resistencia soportó intensas lluvias que influyeron en la normal prestación de los servicios.

Según consta en los registros de la Mesa de Informes de la municipalidad capitalina, en los meses de marzo, abril y mayo se registró un acumulado de 1057 milímetros sobre un total de 1609 milímetros que cayeron durante 2017 en la capital del Chaco.
Es decir que en esos tres meses se concentró el 65% del total de agua caída en todo el año.
Pasados por agua
El lluvioso año pasado arrancó con 105 milímetros en enero, para continuar con 96 en febrero y subir vertiginosamente a 316 en marzo, 551 en abril y 190 en mayo.
Otro dato estadístico asombroso es que en el primer semestre del año se registró un acumulado de 1316 milímetros.


Desde junio en adelante, las precipitaciones registradas comenzaron a tener una tendencia hacia lo normal, con 58 milímetros en este mes, solamente cuatro en julio y 56 en agosto.
El inicio de la primavera también trajo algo de lluvias a la capital chaqueña, con 52 milímetros en septiembre, 66 en octubre, 78 en noviembre y 37 en diciembre.
No obstante, los organismos nacionales, pronostican un verano caliente, tanto con temperaturas por encima de lo normal y con lluvias por debajo de los promedios históricos.
Mes récord
Resistencia se encuentra ubicada en la cuenca Negro-Salado, en la cual las precipitaciones medias anuales se dan en el orden de los 1330 milímetros.
“En 2017 superamos la media anual. Si vemos los registros desde la década del “50 a la actualidad, tuvimos un exceso hídrico en los años 82-83, con 2092 milímetros en el año y una sequía muy marcada en 2007-2008 en el orden de los 816 milímetros”, se informó desde la municipalidad.


Sin embargo, ningún mes superó lo que sucedió en abril del año pasado, cuando llovieron 551 milímetros, según registros municipales.
Eso interfirió los trabajos en calles de tierra, arreglo de desagües e ingreso de camiones recolectores en distintos barrios de la ciudad. Ahora la situación es distinta, con una sequía afectando a la región.










