El año en que las expresiones culturales fueron la manifestación de una provincia en crecimiento
Escribir y destacar los hechos culturales más importantes del año 2017 resulta difícil, porque sin una Bienal que marca la agenda de todo un año los demás hechos son todos destacables.
Este año merecen ser sobresaltadas las Ferias del Libro, donde la inclusión y el acercamiento de las personas hacia las ediciones fueron reales. Porque se conectaron con el libro desde otro lado, el de redescubrir una hoja en la mano, esa sensación distinta a lo que es la pantalla, cualquiera sea su tamaño.
Es verdad también que muchas actividades fueron siempre repitiendo protagonistas, ciclos y programas públicos destinado solo a pocos destinatarios que el masivo de la gente por ahí no disfrutó. Aunque hay que destacar que la cultura se está empenzando a entender como un derecho y eso acerca a todos los barrios las diferentes propuestas, haciendo suyos los espacios públicos.
El interior sorprendió, en músicas, en festivales, en teatro. Destaco a grupos y personalidades desconocidos y estamos entendiendo que la cultura no solamente pasa por Resistencia.
Queda mucho por hacer, pero no solo desde los entes gubernamentales sino desde nosotros como sociedad. Desde entender e interesarnos por las distintas manifestaciones culturales, hasta cuidar nuestro patrimonio.
Nuevas generaciones y falta de espacio
Es grato ver en cartel, diarios y promociones de redes sociales a los nuevos. A esos jóvenes que vienen luchando contra los grandes, no de edad sino de trayectorias, que se abren camino a los codazos y que muchas veces por tener un espacio donde mostrar su arte pasan malos ratos.
Ya lo decía Gladys Gómez, que hay que dejar entrar a las nuevas generaciones y así fue como sorprendieron los últimos ganadores del Encuentro de Teatro, los integrantes de Viento Norte como así también Aaron Jerez con su humor en redes, Nicolás Chaparro con sus interpretaciones, Diego Romero con sus improvisaciones, los chicos de Los Girasoles con su inclusión y amor por lo que hacen, Franco Lavia quien fue el ganador de un concurso del Ministerio de Cultura de Nación y varios más que resulta casi imposible nombrarlos a todos.
Pero es casi un pedido unánime de más escenarios en la ciudad y en toda la provincia, porque siempre son los mismos lugares que abren las puertas a quienes aman lo que hacen. Las bandas nuevas de rock limitan su escenario a un solo lugar, y cuando son medianamente conocidos pueden llegar a ser convocados cosa que en el folclore no sucede porque las variedades son mayores.
La cumbia joven también tuvo su auge durante el año, pero Viento Norte no perdió su protagonismo y hasta tocaron con Los Alonsitos versionando un chamamé a cumbia. Recordemos que fueron parte de la grilla de la Fiesta Nacional del Chamamé, en Corrientes.
Todas son válidas
Decir que “Chaco es cultura” es una de las mejores maneras de describir a a provincia. Porque dejamos de ser la ciudad de las esculturas, para empezar a ser un lugar con varias ramas abiertas al arte.
Así es el ejemplo de Tirol con su Festival del Taninero o sus murales, el interior con sus fiestas provinciales que potencian al turismo a través de la cultura. Sin dejar de lado el crecimiento de la gastronomía.
Claro que Resistencia es la ciudad de las esculturas, pero también es de la pintura, de la música, de la danza y de cualquier expresión artística que pueda existir. Porque la ciudad y la provincia en general tienen diversidad de habitantes y en cada uno de ellos conviven las diferencias.
Nos espera un año próximo con la celebración de los 30 años de la Bienal, aniversarios y mucho más por hacer. Entre todos hagamos que Chaco deje de estar escondido y secreto para convertirse en el faro cultural de la región con vista a todo el país.
No destaquemos a funcionarios o personajes, hagamos que la cultura sea grande por la gente que la lucha diariamente. Que los protagonistas sean los que viven de lo que aman, y aman de lo que viven. Porque ellos soñaron y gracias a sus sueños hoy somos una gran provincia.
Hagamos de nuestra cultura un compromiso que trascienda los gobiernos. Que sea para todos, con propuestas más interesantes y para todos los públicos. Apostemos al humor, a lo nuevo, a lo diferente que traen consigo estas generaciones y que traerán las que siguen.
Vivamos un año nuevo con más desafíos, demostrando que la cultura es nuestro derecho y es una manera única de expresión de un pueblo.
¡Por un 2018 con mucha cultura y buenos deseos!










