Una grieta internista y ajena a la delicada situación del país y del Chaco desvirtuará a la Navidad
Desde los más diversos enfoques y desde los más diversos lugares de la geografía, los obispos argentinos han identificado en pleno Adviento la encrucijada de enfrentamientos y el clima de odio y violencia que encendió la alarma de los días peores de la gestión presidencial de Macri y también generó una oleada revulsiva sobre el enardecimiento del debate parlamentario y el respaldo que gobernadores como Oscar Peppo ofrecieron al cumplimiento del consenso fiscal firmado con las provincias.
Los errores de formulación técnica y de comunicación de la reforma jubilatoria nacional rebotaron en el ámbito chaqueño con disparos en las redes sociales que conformaron los ataques más duros en sus dos años de gestión y surgieron señales de promotores de una grieta que sin reparar en el delicado equilibrio fiscal de la provincia -que lleva, por ejemplo, a convocar una sesión extraordinaria para el miércoles a fin de prorrogar la emergencia económica y hacerle frente a embargos de la coparticipación trabados por un estudio que esperaba una gran cosecha de honorarios en el megajuicio judicial, donde los acuerdos abarca a casi la totalidad de los demandantes de hace 25 años, y van echando leña al fuego de un internismo inoportuno y riesgoso, como si estuviese declarado un enfrentamiento entre el gobernador y el intendente de Resistencia y figura relevante del PJ como Jorge Capitanich, que se ha prestado a aparentes provocaciones que lo llevan a defender una y otra vez su gestión de ocho años cuyos frutos se ven y se tocan, sin que nadie pueda desmerecer un enorme caudal de merecimientos en obras y servicios.
Capitanich no acudió, como otros intendentes, al almuerzo navideño que Peppo promovió el viernes y sabe muy bien que, al mismo tiempo, en el plano nacional el aparato judicial de la revancha macrista pretende que el juez Bonadio, después de procesarlo por los fondos para plantas municipales de tratamiento de residuos, remate otra maniobra y ordene su detención con el montaje de los medios adictos que pusieron cámaras cuando levantaban al exvicepresidente Boudou en su dormitorio.

Lo que se quiere ocultar
Es demasiado evidente que la condena en la opinión pública de la propia expresidente y muchos integrantes de sus equipos del mismo modo que se articuló una campaña que calificó como un grave intento destituyente a la desaprobación social unánime de la reforma jubilatoria y se desconoció que en los barrios porteños donde Cambiemos arrasó en las urnas salieron a repudiar con las cacerolas mientras los diputados seguían discutiendo, hay una cortina que esconde la profundización de los reales problemas de una gestión económica que no arranca con las transformaciones tan publicitadas: no se repara en un federalismo sometido -como admite Peppo- a la explotación de la dependencia provinciana. (Véase el caso del estancamiento educativo del país, donde el ministro del área acaba de anunciar que no habrá paritaria nacional y ni asoma la discusión legislativa del agrietamiento de la calidad educativa que no reconoce excepciones territoriales. Donde el caso del Chaco es uno de los más graves por el record de medidas de fuerza que consumaron más de una docena de sindicatos que terminaron sitiando al Ministerio de Educación: quien pretendía un trámite entraba o salía por decisión de los huelguistas. Y eso no es todo: la nueva ministra salió a buscar el diálogo con los sindicatos y desató una declaración de guerra de Sitech Federación con términos tan provocadores como irreconciliables con los gobiernos justicialistas de los últimos diez años).
¿Y las economías regionales?
Otro ejemplo surge del vacío de políticas para apuntalar economías regionales como la algodonera, sin peso político alguno por su desorganización y no haber aprendido nada de las que defendieron con uñas y dientes al azúcar y otras producciones amenazadas por la reforma tributaria.
Que la siembra algodonera no supere las 100.000 hectáreas es como un balde de agua fría para el aporte del reciente congreso internacional realizado en Sáenz Peña y del envión que venía gestando el INTA, afectado por el recambio del presidente y ajustes en sus cuadros técnicos, en línea con un ministro que procede de la presidencia de la Sociedad Rural Argentina.
La cortina judicial esconde la realidad de zonas marginales donde el costo del crédito, el torniquete tributario y la inflación que no cede, motorizada por aumentos de servicios esenciales, hace que no importe que bancos provinciales estén saturados de Letes y la bicicleta financiera impide prestar a pymes que preserven por lo menos el empleo, sin ceder en nuevos despidos.
Larga lista de dificultades
El obispo de Sáenz Peña, en su mensaje navideño, no omitió las situaciones del país que inquietan y se preguntó si no somos capaces de dialogar y resolver los problemas, sumando una lista de necesidades sociales que se profundizan y en la sede de su diócesis monseñor Barbaro también computa, seguramente, el auge del delito, incursiones del narcotráfico y escándalos en una justicia colocada en la picota.
Ningún dirigente político de cualquier partido puede desmentir al prelado y otros alegatos como del arzobispo Dus en el suplemento de este diario o del padre Rafael del Blanco en su columna dominical de “Chaqueña”.
Pero les corresponde a quienes ejercen el gobierno de la provincia y también la conducción de numerosos municipios y la representación parlamentaria provincial y nacional, advertir que después del primer traspié electoral en diez años y del reconocimiento de un escenario fiscal muy ajustado, existe una responsabilidad compartida que si se deja en la banquina para empeñarse en la grieta del internismo empujaría la gobernabilidad del Chaco a una escalada de alto riesgo de inestabilidad.
Un brindis por el Chaco
Nuestro ilustrador presenta la necesidad de que entre Oscar Peppo y Jorge Capitanich prevalezca una interacción de diálogo sin fisuras, que a la vez contenga a los exaltados y a esos francotiradores de las redes sociales que son provocadores siempre agazapados para de salir a denunciar, pero nunca por escrito y aportando pruebas de actos corrupción como el enriquecimiento ilícito a la sombra del Estado.
Y se introduce la figura de un chaqueño de ley, de autoridad moral y ética en defender y apoyar todo cuanto beneficie a su provincia en sus 82 años, como Luis Landriscina, que vale como paradigma de lo que demanda el máximo acontecimiento de nuestra fe, que es el nacimiento del Salvador. El juego democrático no puede limitarse al ámbito físico de la Gobernación, los municipios y el recinto legislativo, ni a los elencos burocráticos enredados en prioridades prebendarias. Debe expresarse en todas las alternativas de participación ciudadana cuando lleguen los momentos como será, por ejemplo, la renovación de las autoridades del justicialismo en abril próximo.
Y del mismo modo las instituciones que representan a los sectores sociales y empresarios no pueden omitir, por ejemplo, la defensa de los servicios del Gasoducto del Noreste que puede pasar de largo como una frustración sin precedentes ni pueden ser ajenos al vital desafío de recomponer foros de integración regional después que desapareciera aquella CRECE Nea-Litoral y se apagaran otras luces que nos uniera a correntinos, formoseños y misioneros. ¿Acaso potenciar la hidrovía Paraná - Paraguay no sería una gran motivación para unir a los gobernadores, no solo como cuando Macri los insta a que suban a los aviones y cumplan con el consenso fiscal?
Que esta Navidad abra los corazones a la necesidad de un diálogo fecundo, que contenga a los impetuosos del resentimiento, que ponga en caja a las ambiciones de los trepadores y oportunistas, que genere un conocimiento objetivo y preciso de lo que se trata cuando se dice que el Chaco atraviesa por una muy complicada situación fiscal y que la fe tenga la solidez suficiente para no desconocer las heridas sociales que deben cicatrizar en toda nuestra amplitud territorial.
Si el justicialismo chaqueño se desvía atrapado en su propia grieta (como si la resistida decisión de Macri sobre los jubilados pudiera descargarse en los alineamientos legislativos que nunca cambiarían la historia por sí mismos), pueden producirse roces, especulaciones y, en suma, promover un salto al vacío que ya no tendrá la red que el kirchnerismo siempre ofreció desde la Casa Rosada.
Que con Jesús esta noche nazcan la justicia y la esperanza en un mañana donde la fiesta sea real para todas y todos, como dice el mensaje de los curas villeros.










