La Plaza Belgrano, su deterioro y todas las promesas que no se cumplen
Aquellos que transitan la Plaza Belgrano y sobre todo quienes por la mañana la circulan cumpliendo su rutina de mantenimiento físico, comprueban que el deterioro de las veredas se ha convertido en una vergüenza, en virtud de todas las promesas incumplidas. Ni hablar de las que formuló Aída Ayala, con 12 años de gestión, que omitieron un mejoramiento a nivel de otras plazas


Capitanich rescató la España con una saludable renovación, pero se equivocó si el anunciado plan entre el Ministerio de Infraestructura y la UTN se ejecutaría hasta una protección para los alumnos. No hay mejor verdad que la realidad y estas fotos tomadas ayer hablan por sí mismas.












