Mirar “Ninfomanía”, viajes a Paraguay, recursos que usó la mujer para abusar del adolescente
Con la reanudación de la actividad judicial mañana, se espera que el abogado de la denunciante aporte más pruebas a la fiscal a cargo de investigar los presuntos abusos sexuales que un adolescente de 16 habría sufrido de parte de su suegra.
Los sometimientos se iniciaron cuando la mujer obligó a mirar una película erótica en la plataforma Netflix, le compro pijama para que se quede a dormir y dos veces con la excusa que era novio de su hija, lo llevó a Paraguay. Además, le ofreció por su silencio para que no llegue a oídos del esposo, una suma mensual de dinero. NORTE en su edición dominical dio cuenta de la denuncia radicada ante la Unidad de Atención a la Víctima (UNAVI), por parte de la mamá de un adolescente de 16 años, que le confesó los abusos sufridos de parte de la madre de su novia de 14.

Tanto víctima como victimario son del barrio Provincias Unidas, aunque la situación tensa que se vive en ambas familias habría derivado que la sospechosa se mude a otro sector de Resistencia.
El noviazgo entre los adolescentes se inició en mayo de este año y se interrumpió el 4 de noviembre, cuando abrumado la víctima resolvió romper el silencio ante su mamá que en ocasiones ya le había pedido que confiara en ella, porque notó que había abandonado varias actividades y no quería salir de la casa.
La suegra V.A.R de 36 años, comenzó a seducirlo comprándole ropa, zapatillas, dándole plata, y hasta previó para los días que supuestamente el chico se quedaba a dormir en su casa por la relación con su hija, un pijama y cepillo de diente. Los hechos hasta ahí parecían normales, pero detrás había otra intención que no tardó en concretarse.
En la denuncia que llegó a la fiscalía de investigaciones Nº10 Liliana Beatriz Irala, la denunciante señala que V.A.R le compró a su hijo, dos pares de zapatillas, jeans, ropa interior, remera, como así también lo llevó dos veces a Encarnación, en dos ocasiones y una a Machagay. La mujer prometía cuidarlo como si fuera “un hijo”.
Wisky y películas pornográficas
La madre de la víctima también se quejó ante la presunta abusadora que no estaba de acuerdo que el adolescente quedara toda la semana a dormir en su casa, por lo que terminó llevándolo todos los fines de semana. Además, cuando el chico pernoctaba viernes y sábado, se reunía con amigos en el domicilio de su suegra, la que también se encargaba de comprarle whisky y otras bebidas blancas para los menores compartan. Para ese entonces el menor ya había dejado de concurrir a la iglesia y dejó de tocar guitarra, detalles que comenzaron a alertar a la madre.
Los sucesos incluyen que debía ir en la mañana o siesta a verse con la suegra, mientras la novia estudiaba y sus otros dos hijos dormían. El 5 de noviembre, el menor decide romper el silencio ante la insistencia de la mamá y contó que al menos en ocho oportunidades mantuvieron relaciones sexuales con su suegra. Los abusos comenzaron en septiembre, siempre cuidando la sospechosa cuidaba que su marido no se presentara.
Según la versión de la denunciante, V.A.R citó a su hijo, y miraron en la plataforma Netflix “Ninfomanía”, además desbloqueó los canales pornográficos de la televisión por cable. A partir de ese momento se tornó una pesadilla: cuando viajaron a Encarnación, se hospedaron en el hotel Caravana. Los novios tenían la misma habitación pero dormían en camas separadas, sin embargo la suegra logró someterlo una vez más. Mediante la red social Instagram, la mujer le dejaba mensajes comprometedores, debiendo el chico borrarlos para que no se entere su novia.
Otro grave momento que registró el chico, es cuando iba a verla a la adolescente, la madre se ponía agresiva con ella, pegándole y diciéndole malas palabras sin importar quien esté. Sabiendo que la situación se había descontrolado y que el yerno contaría, le ofreció darle mil pesos por mes y comprarle ropa a cambio de su silencio.










