El Instituto Médico Forense, líder en la región y distinguido por sus servicios
El Instituto de Medicina y Ciencias Forenses (IMCiF) obtuvo el Oro en el Premio Nacional a la Calidad en la Justicia (PNCJ). El 14 de noviembre recibirá el reconocimiento en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El premio se entrega por primera vez este año y reconoce la excelencia en gestión de calidad, de procesos y sistemas que mejoren el servicio de justicia.
El reconocimiento del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación también premia la modernización, innovación, mejora en la atención y agilización de tiempos.
La directora Gabriela Lamparelli atribuyó el mérito al “gran trabajo” realizado por un importante número de profesionales comprometidos y apasionados.
“No es un premio sobre el papel, sino al trabajo y al compromiso que tenemos cada uno para que nuestros destinatarios y el público esté satisfecho con lo que proporcionamos, que tiene como finalidad conseguir justicia”.
El ministro de Justicia de la Nación Germán Garavano lo entregará a la conducción del instituto, que en representación del equipo expuso ante evaluadores.
Las distinciones a los méritos del personal del instituto no son nuevas, ya había logrado el Premio Provincial a la Calidad 2013-2015.

También lesiones y abusos
El Imcif es parte de la institución madre que es el Instituto Médico Forense, y se ocupa, en forma particularizada, de hacer los estudios complementarios: anatomía patológica, química legal, toxicología forense y genética forense; para establecer causas de muerte, identidad de las personas y otras circunstancias en que ocurrieron determinados hechos, no solamente en los fallecimientos que se investigan en el Poder Judicial sino también lesiones o abusos sexuales.
La tarea fundamental es proporcionar pericias médicas, bioquímicas y cualquier otra agregada que esté dentro de los límites disciplinarios y profesionales.
La especialización
El instituto entrega a los fiscales y jueces lo que se conoce como pericias de autopsia y bioquímicas, entre ellas, las de genética, para identificación; la bioquímicas, para saber, por ejemplo, la distancia de un disparo; o para determinar si hay manchas de sangre, semen o saliva humana.
También aporta evidencia para casos de intoxicaciones en mano o medioambiente, en superficies; y también puede informar sobre el estado toxicológico de una persona antes de morir o incluso si está viva.
A la vez, puede proporcionar todo lo relativo a los análisis histopatológicos, generalmente de fallecidos para establecer la forma de morir, las causas y el tiempo de muerte.
En personas vivas, se hace procesado de tejidos para identificar torturas, vejámenes o lesiones; más todas las pericias que se realizan sobre documentación.
Tarea integrada
Funciona desde septiembre de 2008, y se fueron agregando distintos servicios de análisis complementarios y aumentando la capacidad tecnológica. “Vamos multiplicando para que nunca tengamos que interrumpir el servicio”, sosotiene la directora.
El Imcif trabaja integradamente con un instituto de medicina y en equipo con otras dependencias que también están abocadas a la investigación de los hechos criminales, como el Gabinete Científico o los profesionales servicio social y otros organismos periciales.
Es el primer instituto en su categoría en el país y en para Latinoamérica. “Colaboramos con otros institutos similares que se están armando en otras provincias, como Salta, y en este momento somos referentes regionales de la Red de Laboratorios Forenses y tenemos convenios para trabajo e intercambio académico con los distintos poderes judiciales del país”, continúa Lamparelli.
Es decir, además del delicado trabajo que realiza, el instituto resuelve situaciones que se dan en otras provincias. Así, de ser derivador de trabajos el organismo pasó a ocuparse de casos de poderes judiciales de otras provincias y de la Nación: “Trabajamos para la Nación en virtud de leyes anteriores a nuestra existencia, para hacer la parte de las pericias finales”, apuntó Lamparelli.
Capital humano y tecnológico
“Acá somos todos dependientes del Poder Judicial de la provincia, en planta o adscripto, pero también recibimos muestras de policías provinciales e incluso de la Federal, aunque en algunas jurisdicciones es la policía la que hace la recolección preliminar”, explicó Lamparelli.
A la vez, se trabaja con muestras que son recogidas por los médicos de la provincia, otros bioquímicos y los peritos criminalísticos del Poder Judicial, que dependen del Ministerio Público, pero realizan aportes de manera interdisciplinaria.
“Estamos muy bien equipados con tecnología de punta y todo lo necesario para producir la pericia, y además trabajar con prueba y contraprueba para aumentar la validez y confianza de los resultados que entregamos”.
“De todas maneras, hay mucho que agradecer a otros organismos que nos han ayudado a equiparnos, pero en el fondo esto es producto de un gran esfuerzo del Poder Judicial de la provincia, desde la parte edilicia como la gran mayoría del equipamiento”, dijo.

Capacidad y alta complejidad
La aparición del cuerpo de Santiago Maldonado en el río Chubut, puso la atención sobre el trabajo que realizarán los peritos para determinar las causas de muerte. En especial después de 79 días con paradero desconocido tras un operativo de Gendarmería.
Lamparelli aseguró que el instituto chaqueño “está en condiciones de hacer ese trabajo, aunque aclaró que no está en condiciones de asegurar qué clase de trabajo son necesarios en este caso”.
A la propuesta de análisis del caso la directora responde: “La verdad, no tenemos conocimiento del expediente: hay muchas versiones periodísticas circulando, y a partir de lo que se dice es muy difícil saber si estas tecnologías son las que uno tiene en mente cuando ofrece al fiscal o juez aportarle algún dato concreto”, amplió.
Ciencia y tecnología al servicio de la justicia
En menos de una década, el Instituto de Medicina y Ciencias Forenses (Imcif) es referente en la región.
Destacan la calidad de sus profesionales y el instrumental, equipamiento e instalaciones de avanzada.
Recibe habitualmente visitas de autoridades nacionales y extranjeras, interesados en conocer su funcionamiento.
Los inicios
El instituto comenzó su labor en septiembre de 2008. Desde entonces, cinco años fueron suficientes para que se perfile como un referente indiscutido en materia forense y científica a nivel regional.
En ese sentido, se transformó en el pilar fundamental de la investigación criminal científica y colabora íntimamente con la administración de justicia. Tal es así que se constituyó en un centro de referencia para otras jurisdicciones por la altísima complejidad de sus equipamientos y el profesionalismo de sus especialistas.
Áreas, misión y visión
En lo relativo a Medicina Forense, en la institución funcionan las secciones de Tanatología, Clínica y Patología Forenses; y en Ciencias Forenses operan los laboratorios de Química Legal, Toxicología Forense y Biología Molecular.
Asimismo, cabe recordar que las instalaciones son compartidas con el Gabinete Científico Judicial lo que permite profundizar los lazos del trabajo interdisciplinario entre las ciencias criminalísticas y la actividad pericial del Instituto.
La misión apunta a dar “un estilo de investigación científica en la tarea pericial, de consulta y control que garantice la excelencia de las prestaciones que se deben a la función fiscal, judicial y de quienes colaboren con la administración de justicia, con carácter profesionalizado, interdisciplinario y permanente”.
En el compromiso de prestar servicios especializados y resultados confiables “con calidad, eficiencia, eficacia y ética, respetando las normas jurídicas y contribuyendo positivamente a la administración de justicia”, la visión propuesta al inicio de sus actividades es una realidad.
Referente
La institución es un órgano de referencia de la medicina y ciencias forenses en la región y por la tarea que desarrolla lo visitaron integrantes de la Corte Suprema de la Nación, de otras justicias provinciales e incluso por representantes de poderes judiciales del extranjero.
Todos enfatizaron el alto grado técnico y de conocimientos que observaron, al nivel de prestigiosos centros internacionales.
Cuatro millones en equipos
La capacidad se potenció con una donación del Consejo de Procuradores y Fiscales Generales que consistió en instrumental por un valor superior a los cuatro millones de pesos.
Todo el equipamiento ya se encuentra en pleno funcionamiento, luego de que el staff se capacitó para operarlo.
Los equipos donados son: macroscopio estereoscópico trinocular, cromatógrafo de gases, cromatógrafo de líquidos de alta performance, dos sistemas extractores y purificadores de ADN, termociclador PCR Real Time, microscopio biológico y un microscopio electrónico de barrido (MEB).
Tareas complejas
Por sus características, el Instituto desarrolla tareas de gran complejidad e importancia. Esto hizo necesaria la implementación de un Sector de Calidad, responsable del cumplimiento de normas de calidad internacionales, así como el respeto de lo estipulado a nivel nacional y provincial.
Cada área especializada cuenta con tecnologías de alta complejidad, a las se complementa una sala de radiología y revelado automático, un consultorio médico, una sala de extracción de muestras, otra de bioingeniería y dependencias auxiliares, como esterilización, droguero, almacenado y custodia de pruebas, sala de capacitación y unidades administrativas.
Dependencias y funciones específicas
Laboratorios de Toxicología Forense y Química Legal: realizan análisis para la investigación criminal de muertes por intoxicación, envenenamiento o mal uso de fármacos, identificación de pelos, fibras, manchas y evidencias biológicas.
Laboratorio de Biología Molecular: se encarga de los estudios de ADN para establecer la identidad genética de víctimas y victimarios, así como posibles vínculos filiatorios.
Laboratorio de Patología Forense: efectúa los estudios macroscópicos y microscópicos de las piezas obtenidas en las autopsias mediante equipamiento completo y automatizado.
Sector Tanatología: cuenta con salas de autopsias, radiología y revelado automático, otra de fotografía y una cámara mortuoria para depósito de cadáveres. Además se encuentran los consultorios, salas de examen y para la toma de muestras biológicas.










