Un reencuentro con el museo que tiene la mayor colección de aviones y naves espaciales del mundo
El Instituto Smithsoniano refuerza en Whashington su enorme caudal de atracciones en la aventura del hombre y el espacio



Los 66 años que van desde la primera vez que algún humano anduvo unos metros por encima del suelo, hasta la primera vez que un hombre pisó una superficie fuera de la Tierra están resumidos en el National Air and Space Museum del Instituto Smithsoniano, en Washington DC.
Los aficionados a los vuelos aéreos y espaciales tienen su emporio en la capital estadounidense. Aquí está la mayor colección de naves espaciales del mundo, desde la cápsula Friendship 7 con la que John Glenn logró igualar la hazaña de Yuri Gagarin orbitando la Tierra; pasando por el módulo de la Apollo 11, primera misión tripulada en la Luna; hasta una réplica de la Pioneer 10, primer objeto humano en salir del Sistema Solar, actualmente a 15.000 millones de kilómetros, en viaje hacia la estrella Aldebarán.

La institución investiga además sobre la historia, la ciencia y la tecnología de la aviación y el vuelo espacial, así como geología y geofísica terrestre y extraterrestre.
El edificio en sí mismo es una pieza única de diseño y tecnología constructiva, uno de los ejemplos más destacados de arquitectura moderna. Debido a su proximidad al Capitolio, fue diseñado para impresionar, pero sin eclipsar al emblema político estadounidense.

Está basado en cuatro grandes cubos de rojizo travertino conectados por tres amplísimos atrios de vidrio y metal que albergan y exponen los misiles, aviones y naves espaciales más grandes. Fue inaugurado en 1976, para el bicentenario de la independencia, y desde entonces amplió su colección con hitos del pasado ¡y del futuro! de la conquista del aire y del espacio.
Las galerías de exhibición enfatizan la historia de la navegación aérea y espacial, y los grandiosos hallazgos de la fotografía aérea y la imagen satelital.

Repartidas entre el edificio principal en Washington y su anexo, en el Centro Steven Udvar-Hazy (espectacular complejo próximo al aeropuerto Washington Dulles, al norte de Virginia), se suceden piezas históricas, curiosas, emblemáticas, como el Enola Gay, avión que lanzó la bomba atómica sobre Hiroshima; meteoritos, trajes originales de astronautas o rocas lunares. Un auténtico emporio, en sus dos acepciones: “gran almacén; notable lugar por el florecimiento de las ciencias, las artes y el saber”.











