“En la literatura chaqueña conviven el paisaje con fondo filosófico, social y político”
La producción literaria en la provincia avanza a pasos grandes y los escritores locales alcanzan fama internacional. Para hablar y desentrañar cómo es la literatura de la provincia nos reunimos con el experimentado profesor en letras Luis Argañarás. Durante la entrevista nombras como Olga Zamboni, Charles Bukowski, Aledo Meloni, Alfredo Vairavé, Tony Salazar, Verónica Verela, Elizabeth Bergallo, entre tantos otros revolotearon todo el tiempo. Además seleccionó especialmente para este suplemento alguno de sus poemas.

Luis Argañarás es profesor de letras pero además es poeta, cuentista y novelista. También han musicalizado sus poemas músicos de la provincia. En la charla esquiva las categorías y se define así mismo como “ciudadano del mundo pluricultural y multilingüe”. Nos reunimos esta semana a media tarde, ya se ha jubilado como docente las tareas lo tienen de un lugar a otro de la ciudad. El bar que nos contiene está ubicado en la intersección de avenida 9 de Julio y Vélez Sarfield. Bebemos algo fresco mientras el clima reverdece en la tarde.
Una de las más recientes publicaciones de Argañarás ha sido La extranjera, novela poética sobre el Paraguay de fines del siglo XIX. Además publicó Ceremonias adorables, Rituales fantasmas, Hechicerías, entre otros libros de poemas.
“Constantemente busco autores nóveles. También busco autores extranjeros para saber cómo se escribe en otras latitudes. A veces también relee y me sumerjo en obras completas. Hace un tiempo atrás por buscar una frase terminé leyendo todo de nuevo Cien años de Soledad y El nombre de la rosa”, cuenta.
Además de escritor Argañarás lee. Lee y mucho. No hace marca en los libros, salvando raras excepciones hace algún subrayado con lápiz. “Mi biblioteca se formó desde mi infancia, libros que leí siendo muy chicos y libros que después encontré en librerías y club de libros de la ciudad”, relata.
Por un momento su voz se apaga tras los fuertes sonidos de una moto que pasó sin caño de escape. Él sonríe y sus ojos brillan tras sus gafas que se vuelve oscuras al sol. Nos juntamos para hablar de literatura chaqueña y poesía, así arrancamos:
¿Podríamos definir cómo es la literatura chaqueña?

Creo que en general antes de hablar de literatura chaqueña habría que hacer una distinción. Hay que tener en claro que los títulos son provisorios. Hay literaturas chaqueña, correntina, iberoamericana o santiagueña, estas categorías más que nada sirven al investigador para investigar y organizar las producciones.
Pero en general se puede decir que hay literatura, poesía, por ejemplo, chaqueña porque hay autores que son de acá o se sienten identificados y compenetrados con el Chaco. Incluso autores que no han nacido en esta provincia. Hay autores como Aledo Meloni o Alfredo Veiravé que no nacieron en esta tierra pero están asociados a lo que se entiende como literatura chaqueña.
Puedo dar una mirada y lo digo muy audazmente, sin conocer todo, comparando y basándome en antologías. Estoy seguro que desconozco gran parte de lo que se escribe en otras provincias. Generalmente cuando voy a otra provincia lo primero que hago es indagar en las librerías las producciones locales, los autores locales y si hay antologías trato de obtener esas antologías.
Lo que percibo es que en la poesía chaqueña hay una gran variedad temática. Esto lo veo con respecto a poesías escrita por poetas de otras provincias, puntualmente del norte y del noroeste del país. Hay una poesía que tiene que ver con el paisaje y con el medio físico y social. Estos temas están en la poesía chaqueña, el paisaje, el medio físico y social. El paisaje está siempre presente pero a partir de ahí hay un concepto filosófico o un pensamiento social para quien está en ese paisaje.
Hay una serie de rasgos propios que yo no he podido ver en otros escritores. Hay aquí una inclinación por una poesía filosófica como Eduardo Fracchia e incluso las coplas de Aledo Meloni. Este último en su formato coplero, o vestida con una expresión popular como la copla, tienen para mi gusto mucha filosofía en su contenido.
Es decir, si tuviera que mencionar un rasgo de la literatura chaqueña o generada desde la provincia se refieren al paisaje pero también hay contenidos. Los contenidos de la literatura chaqueña son carácter filosófico, social, político, que me parece que en los autores de otras provincias hay pero en menor medida. Acña hay más diversidad en la temática con otras provincias no se perciben.
Este es un punto importante, ¿como lectores desconocemos lo que se escribe en el país?
En línea general desconocemos mucho, mucho. Por ejemplo, uno escucha un programa de radio o televisión y está enterado de las novelas que surgen o se van publicando a nivel nacional. Hay un panorama amplio de novelas y teatro. Pero de la producción del interior del país no se sabe nada. A lo mejor otros géneros como la investigación histórica tiene un poco más de peso que la poesía y el cuento.
Con respecto a tu producción literaria, novelas, cuentos, poesía, ensayos, ¿qué tiene de identitario tu producción literaria con el Chaco?
Es difícil de definir, explicar o caracterizar de esta forma. Hay un concepto de pertenencia que creo que ejemplifica de cierta manera esta dificultad. Siento que leyendo a Aledo Meloni, en algunos casos leyendo a Veiravé, Fracchia, entre otros hay una parentesco.
Hay un autor de Charata que es Serafín Ricci u otro poeta que se llama Miguel Santillán. O una poeta como Elizabeth Bergallo, otros poetas más jóvenes como Tony Salazar, Rocío Navarro, Mario Caparra, con sus diferentes estilos y temáticas siento que compartimos un territorio en común. Creo que esto me hace sentir emparentado a los autores de la provincia.
¿Como lectores, los escritores están más conectados con lo que sucede en literatura de Buenos Aires o de la región?
En general todo más facilitado o más a mano para que conozcamos lo que se hace en Buenos Aires que en los países vecinos. Los procos programas culturales que se producen en Buenos Aires reflejan que lo sucede en la ciudad autónoma. La televisión Pública hace foco en las actividades que se hace ahí. No hay tanta información sobre lo que se está produciendo en Misiones o Corrientes. Incluso el concepto de región está muy ceñido a lo Argentino. Esto ya es una cuestión ideológica, algunos identifican lo regional con lo argentino y otros identifican lo regional con la patria grande y un concepto que trasciende la geografía. Una patria que va mucho más allá.
¿Cuál es tu patria Luis?
En un sentido amplio me siento apátrida. Tengo una relación o trato de estar distante del nacionalismo literario, político, deportivo. En algún momento uno pienso en una sociedad ideal donde las cuestiones de frontera no tengan peso. Ser ciudadano del mundo, me siento ciudadano del universo pluricultural y multilingüe.
Con los años me siento más cómodo ahí, universo pluricultural y multilingüe, incluso esto con el mundo globalizado permite conocer otras culturas y esto nos abre mucho el panorama universal.
Creo que el conocimiento y la expansión de la información lo vivo con más alegría de ser ciudadano de un mundo multicultural y multilingüe, más allá de las fronteras. Me opongo claramente al imperialismo, colonialismo.
Por último, publicaste y escribiste tu opinión en estos días sobre lo que dejó el Encuentro
Nacional de Mujeres, ¿cómo viste la reacción de un sector de la ciudadanía con respecto al encuentro?
Creo que hay una dificultad para cuestionar nuestras propias ideas y creencias. Analizando los mensajes de otras personas que criticaban el Encuentro en el fondo hay un desconocimiento. Hay gente que todavía acá en el Chaco no entiende que significa la presencia indígena en nuestra cultura. La presencia de la mujer campesina y hay personas que miran con desconfianza.
Esos comentarios de sentirse invadidos por gente de otras provincias me sorprendió porque es signo de una mezquindad muy grande Estamos en un estadio del odio muy importante. La violencia en las redes sociales y cómo se manifestaban ya varias personas antes y durante el encuentro fue preocupante.
Aquí se cuestiona el carácter político del encuentro de mujeres. Hablamos de política en sentido amplio. Las mujeres discuten sus derechos y esto despierta estas reacciones en una sociedad patriarcal. Aquí si fueran a reunirse para hablar de moda y cocina quizás no hubiera pasado nada. Porque es el patriarcado justamente el que no quiere que se discutan estas cuestiones.
Así escribe - Poemas de Luis Argañarás

En el dulce Lambaré feliz era en mi cabaña
Las tardecitas de Resistencia tienen ese qué sé yo, ¿viste? vas por San Martín hacia el sur caminás por Villa Palermo por ausencias de pavimento bendecidas en verano por el camión regador bendición menor al tereré a la sombra de los mangos y los mamones en el patio de doña Eduviges Falcón y chamamés y polcas como música de fondo ella enciende un cigarro y sus ojos se vuelven hondura de la nostalgia bastión de la pureza tras el humo azul como el de los cañones de la guerra guasú o los de la guerra del Chaco o como el río por donde descendieron sus abuelos y las hachas como un signo de pregunta interrogaban a los urunday y a los quebrachos dónde quedaba la paz y dónde estás corazón que no escucho tu palpitar solía cantar don Elpidio Ortigoza quien se fue a Barranqueras en el sesenta y uno por la misma época que doña Adolfina Morínigo doña Ina y ni la inundación del sesenta y seis los hizo volver agrega doña Eduviges mientras una niña juega en el agua azul de su mirada y ella le habla en guaraní y un aroma de azahares y naranjales le enciende una galopera en el corazón mientras la noche despierta bailes improvisados en Villa Palermo y sube la música sube asida a la melena del río y sólo se detiene en el patio de Encarnación donde doña Eduviges vuelve las tardecitas de verano a jugar con sus hermanas y sus primas a la sombra de los mangos y los mamones.
Baal Babel Babilonia
Los dioses castigaron a los mortales por ejercicio ilegal de la idolatría y asalto al cielo en grado de tentativa las divinidades los confundieron cuenta el mito les hicieron hablar distintas lenguas y sin embargo fundirse confundirse tiene menos de castigo que de premio más de placer que de displacer o díganme si no iría todo mejor comiendo en italiano por ejemplo amaneciendo en urdu o en tamil soñando en orijá o en mapuche pensando en pilagá haciendo el amor en nivaclé, en francés en chino mandarín o guaraní o bantú hasta vencer de amor a la globoludolarización volviéndonos definitivamente plurilingües multiculturales pelicascariplumidontes almanautas lo digo porque en qom a quien viene del oeste se le dice rapigeml’ek “el que habita allí donde la tierra toca el cielo” y en maká llaman waalaXlikheyix “camino del avestruz” a la constelación que nosotros llamamos Cruz del Sur sólo por eso lo digo y porque junto ladrillos y los invito a traer uno cada uno para edificar otra torre no vaya a ser que se olviden del castigo y para entendernos mejor nos premien con una sola lengua y un solo pensamiento.
Sobre costos y beneficios
A media cuadra de la plaza principal de Resistencia ella mira siempre a un lugar indefinido o tal vez al tiempo del cual es custodio son conjeturas mías mientras me acerco a la mujer qom pues necesito un obsequio para un amigo de Buenos Aires a quien seguramente le gustarán los animalitos representados en las artesanías que señalo mientras pregunto cuánto en su interminable silencio cabe toda la profundidad de su mirada y mientras alrededor nuestro late la ciudad en ebullición nosotros dialogamos sin palabras cuánto y cuánto fulgor del desierto verde ahogado sometido mutilado cuánto apaleado empalado estrangulado mientras jadean motores aceites automóviles sobre las cenizas de la toldería en llamas y la rutina de un payaso en la peatonal próxima no basta para enjugar tanto llanto de madres y niños fragmentados como los huesos de los padres y esposos y sus pedazos exhibidos como trofeos sin la ternura de estos animalitos que me acompañan entre los lapachos y los jacarandás mientras yo los acuno como a una criatura de quinientos veinte años.










