Referentes de la economía popular también quieren discutir salario y condiciones laborales
Un registro de trabajadores de la economía popular e integrar una mesa de discusión paritaria son dos de las metas centrales de sus referentes.
La Confederación de Trabajadores de la Economía Popular, CTEP, afirma que el sector representa un tercio de la mano de obra ocupada en el país.
Además, en un proceso de dignificación de su identidad, también busca que se lo reconozca como una mano de obra “que tiene mucho para aportarle al Chaco”, en los consorcios productivos en servicios rurales y en acuerdos con varios municipios para mantenimiento, limpieza y mejora de infraestructura barrial, citan como algunos ejemplos.

Antes de fin de año
Entre los proyectos de la CTEP en Resistencia se contemplan mejoras para ladrilleros y la dignificación de trapitos y cuidacoches.
Además antes de fin de año se prevé organizar un encuentro provincial.
Mientras son mayoría los que aún están en proceso de organización: agricultores familiares periurbanos, carreros y recicladores, trabajadores sociocomunitarios, pescadores, emprendedores y vendedores en espacios públicos.
“Vecinos en Lucha” es un caso representativo. Los 35 cooperativistas del barrio Zampa tienen grandes expectativas para acceder a un sustento más estable que los rescate “de no tener nada”. Hasta ahora tienen esporádicos ingresos con un emprendimiento que incluye tareas de costura y albañilería.
Otro modelo
“Decimos economía popular y no social porque no nos conformamos con lo que le sobra al Estado”, asevera Johanna Duarte, del Movimiento Evita. Lejos de hablar solamente con el Ministerio de Desarrollo Social “para ver en qué programa los ubican”, separa que el planteo es “discutir trabajo, tenemos trabajadores que generan valor a lo que producen y no tienen los mismos derechos que otros”.
Desde 2008 la CTEP construye un modelo de inclusión para los que quedaron “afuera de todo” y que ningún poder político ni partidario pudo representar aún. “Tenemos que organizarnos y construir la unidad en un sector de trabajo donde el Estado está ausente”, planteó.
Las canoeras
Por las Mujeres Canoeras, Graciela Narváez sostiene que los pescadores están excluidos de un reconocimiento de derechos. Habla de un número no determinado del sector ribereño del Paraná, próximo a los municipios de Puerto Vilelas e Isla Soto, del lado chaqueño, aunque también incluye a correntinos.
“Hoy no hay pescados en el río y nuestros hermanos pasan hambre; nadie los respalda, están desamparados”, contó a NORTE. Muchas de las canoeras son parejas de un pescador y hace cuatro años impulsan una lucha familiar: garantizar por ley una fuente laboral que les asegure el acceso a un sueldo y a una obra social.
En la ciudad
Los herreros que fabricaron basureros y carteles de señalización de calles, así como los obreros que construyeron rampas en veredas, son dos de las muestras de los acuerdos locales con la Municipalidad de Resistencia.
La incorporación de mano de obra para el centro de disposición final de residuos urbanos es otro de los proyectos a futuro que permitirían avanzar en un programa de reciclado y de equipamiento para ese propósito. El esquema prevé replicar experiencias de otras ciudades donde es posible coordinar la separación de material de descarte para un posterior reaprovechamiento y múltiples beneficios.
Otra opción que cobra viabilidad es el desarrollo de un cinturón hortícola para cooperativas y emprendimientos familiares que abastezcan fundamentalmente al Gran Resistencia.










