Irregular votación en Cataluña: los independentistas piensan seguir su marcha
Con mucha represión y con medidas legales y tecnológicas, el gobierno español logró dificultar el acto electoral. Sin embargo, gran cantidad de catalanes asistieron de todos modos a las urnas, y muchos más se volcaron a los centros de votación, donde fueron golpeados y baleados por los antidisturbios.


Barcelona, 1º (AFP) - El Govern catalán informó que al menos 844 personas fueron atendidas en sus hospitales tras las intervenciones policiales, dos de ellas en estado muy grave: un hombre herido en un ojo por un balazo de goma y otro que sufrió un infarto en el desalojo de un centro de votación.


Pese a la orden del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña dada a los Mossos d’Esqadra (policía de Cataluña) para que desalojaran colegios e impidieran su apertura, estos agentes se limitaron a patrullar alrededor de los centros.
La represión corrió entonces a cargo de la Guardia Civil con sus cuerpos antidisturbios. Varios de esos agentes también fueran agredidos. En total, 33 de ellos sufrieron heridas leves al tratar de irrumpir en los colegios electorales para requisar las urnas.










