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Exportadores equipan una oficina en la zona primaria aduanera de Sáenz Peña

Fanny Kalbermatter “La bronca es porque la situación no da para más”

“En este momento estoy llevando un split que compramos los exportadores para colocar en una oficina que no nos pertenece, en concepto de buena voluntad y mostrando que hacemos todo lo posible para que siga habilitada (la zona primaria aduanera)”, comentó ayer desde Sáenz Peña Fanny Kalbermatter, integrante de la Cámara de Exportadores de Carbón Vegetal del Chaco y titular de Chaco Export. A la vez, consideró que la situación de quienes consolidan en sus propias plazas “no da para más” porque errores de la misma Aduana implican el pago de dobles fletes y la imputación de más costos a las operaciones.

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Múltiples complicaciones enfrentan los exportadores chaqueños de carbón vegetal. Uno de los casos frecuentes que inciden en los costos es el aval de la Aduana a contenedores que llegan a Corrientes y las observaciones en Sáenz Peña sobre esos mismos recipientes.

La empresaria advirtió que la problemática en torno a la falta de organización de la Aduana “es diversa” y no se compone sólo de un problema. “Estamos haciendo todo lo posible como para que el predio de la zona primaria aduanera siga habilitado”, señaló en declaraciones a radio Universidad.

Así, explicó que, para quienes operan en la zona primaria aduanera (no en su caso), en pocos días vencerá una habilitación provisoria, concedida por un total de 30 días. “Es un lugar que tiene futuro. En este momento es utilizado por exportadores de carbón, pero hay muchas cosas para hacer”, afirmó.

“En nuestro caso, tenemos la plaza habilitada. Es decir que Aduana de Barranqueras viene a hacer las cargas de carbón vegetal. Y quienes no tienen plaza, están haciendo las operaciones en la zona primaria ubicada también en Sáenz Peña”, describió Kalbermatter.

La empresaria exportadora de carbón comentó que desde la Aduana piden a los propios exportadores que hagan inversiones en el predio habilitado. “Creemos que a esas inversiones debe hacerlas el Estado, porque nosotros somos operadores”, resaltó.

Entre los trabajos que requiere el Estado en esa zona primaria habilitada provisoriamente se cuenta la pavimentación del acceso al predio, la construcción de otras oficinas y mejoras en las actuales e instalación eléctrica. “Nos apuran con el tema de que no hay presupuesto, aunque en realidad esto viene desde hace años, no es algo que ocurra en este momento”, subrayó. “Aduana considera que el lugar no está apto para operar y pretende cerrar las instalaciones o apurar a los exportadores como para que pongan el dinero y se puedan seguir haciendo cargas en zona primaria”, apuntó.

Insostenible

En el caso particular de las empresas que cargan en plaza propia, la empresaria comentó un inconveniente que se repite. “La bronca es porque la situación no da para más”, graficó. Explicó así que la logística de cargas incluye el retiro de los contenedores del puerto de Corrientes, el viaje hasta Sáenz Peña por ruta, en ese lugar se hace la consolidación y luego retornan a la terminal correntina desde donde se embarcan hacia los destinos de exportación en Europa.

“Cuando los contenedores llegan al puerto de Corrientes son revisados por la Aduana y luego al momento del inicio de la carga los verificadores cuestionan algunos aspectos de seguridad y de pronto un contenedor no se puede cargar. Mientras tanto nosotros asumimos un flete de 10 mil pesos entre Corrientes y Sáenz Peña”, reveló.

“Es insostenible”, enfatizó, mientras señaló que se trata de un mismo organismo aunque se trate de dos aduanas, la de Barranqueras que revisa operaciones en Sáenz Peña y la de Corrientes. “No nos pueden trasladar un error de ellos a nosotros. Al doble flete entonces lo termina pagando el exportador y no ellos, que se lavan las manos”, acotó.

Con respecto a las medidas que analizan los exportadores, Kalbermatter explicó que en su caso los costos no le permiten enviar las cargas desde Buenos Aires, sin la alternativa de Corrientes. “Sacando números, para nuestras operaciones, no podemos. Si no se soluciona acá tenemos que parar”, avisó.

En cada planta productora de carbón vegetal trabajan unas 50 personas. “Hay mucha gente detrás que produce el carbón, muchos minifundistas”, dijo la empresaria. El carbón producido en el Chaco se exporta, principalmente, a Italia, Chile, Estados Unidos, España y otros varios destinos en Europa.

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