Reforma laboral: “Algunos gremios y empresarios me suenan a viejo”
Para Fabián Tarrío, presidente de CAME, la reforma laboral que requiere el país “no será a la brasileña”. Fijó así su visión sobre lo que necesitan las pymes y alertó sobre la incidencia nefasta de los juicios laborales.
-Estuvieron con el ministro de Trabajo de la Nación, Jorge Triaca, el jueves pasado. ¿Qué les dejó ese encuentro?
-Fue una reunión interesante que se motiva por un programa que tenemos en conjunto, de formación profesional para mejorar la calidad del empleo para que aquellos que no lo tienen o quieren superarse. Es una buena combinación con el Ministerio de Trabajo, que está trabajando bien. Pero hay una problemática real, que existe y no la podemos negar, y es lo que nos cuesta a las pymes la pata tributaria. Dentro de ese 42% (de las ventas) que nos cuesta está el tema laboral. Empieza por un gran problema que es el juicio, que cualquier gran empresa puede soportar, porque tiene espalda y hace previsión. Hay un problema serio con los accidentes de trabajo y las ART. Estamos pagando casi un 6% de la nómina salarial por ART.
-¿Toda la problemática que suponen los juicios se fue incrementando en el último tiempo?
-Sí, porque cuanto más problemas existan más le cuesta a la ART cubrirlos y más le cobra al empleador. Habida cuenta de eso, estamos pensando en una reforma laboral, que no será a la brasileña. Acá será consensuada entre los actores involucrados. Es lo que proponemos y hay colegas nuestros de otras entidades empresarias que piensan lo mismo. Habrá que sentarse gremios, empresarios y el gobierno.

-¿Ustedes están muy lejos de lo que piensan y quieren los gremios?
-Siempre hay diferencias notorias entre lo que pensamos unos y otros, pero no son irreconciliables, son diferencias a considerar. Estoy seguro de que en momentos difíciles todos debemos poner un poco de esfuerzo. Fue duro para el actual gobierno enfrentar el cambio, porque debió aumentar tarifas, sincerar el valor del dólar y la inflación. Encontró mucha resistencia y no nos fue bien el año pasado. Tenemos 21 meses consecutivos de bajas en las ventas. Recién ahora se está desacelerando esa baja. En la pyme está subiendo la producción, de la mano de la construcción, de la metalmecánica, de la agroindustria, del sector automotriz, y de la obra pública. Esto significa que la pyme está sintiendo los coletazos y se está recuperando.
Mejora sectorial
-Por ahora hablamos de una mejora sectorial.
-Muy sectorial. Las economías regionales van de a poco. El limón y el arándano andan mejor, pero hay otros sectores que no. Es difícil recomponer una economía que estaba distorsionada. Habida cuenta de eso, creemos que no fue un golpe como el de 2001-02, donde se podía discutir cualquier medida a tomar y cualquier sector involucrado aceptaba porque servía para salir de un momento tan difícil. Esta vez (la crisis) no fue tan declarada, aunque fue fuerte, entonces lo que necesitamos es un poco de tiempo para discutir las cosas. Lo dijo el ministro Triaca cuando habló de una reforma laboral consensuada. Pero pedimos puntualmente por provincias como el Chaco y otras del Norte, que siempre tienen desventajas comparativas con los sueldos del centro del país y de Buenos Aires, con logísticas caras que les hacen difícil competir. Le pedimos puntualmente que considere, quizás a través del Decreto 814 que habla de hasta un 11% de reconocimiento de anticipo del IVA, que eso se pueda aumentar un poco.
-¿Todo lo que sea reforma laboral es meramente costo o puede modificarse algo más a pedido del sector empresarial?
-Pasa que la mano de obra hoy no es la misma que hace 50 años, cuando yo ingresé en el mercado laboral. Hoy es más tecnológica e innovadora. Pero también hay sectores que no pueden involucrarse en la tecnología. Lo que hay que hacer es encontrar las vías que nos lleven a hallar el obrero, el técnico y el profesional especializado que se adecuen a cada tipo de trabajo. Eso hay que discutirlo también. A mí algunos gremios y empresarios me suenan a viejo. Hay que adaptarse a los tiempos que corren, reconocer que hace falta mejorarnos y para eso trabajamos en CAME. Creemos que la reforma laboral pasa por una reforma social y con objetivos distintos. En verdad, hace falta mejor educación pero sobre todo trabajo, porque después viene todo.










