El grave problema del desempleo juvenil
Se estima que en el país hay más de un millón de jóvenes que no estudian ni trabajan. Así lo señala un informe de la consultora Adecco, especializada en relaciones laborales, que indica además que en ese grupo hay 700.000 jóvenes que además de no cursar estudios y de no tener trabajo, tampoco buscan empleo.
Se calcula que pertenecen a este último grupo cerca de 700.000 argentinos, de los cuales 589.000 son mujeres y 179.000 son hombres. Se trata de un problema grave que confirma que la situación de estos jóvenes se enmarca en una de las deficiencias estructurales que tiene el mercado laboral argentino y que todavía no se logró resolver. Este estudio realizado por una consultora privada indica que casi 7 de cada 10 jóvenes no encuentran trabajo por carecer de experiencia laboral, mientras que el 52 por ciento admite que no trabaja en un área relacionada con sus estudios cursados. Por otra parte, el sondeo reveló que el mayor problema de los jóvenes a la hora de lograr su inserción en el mundo del trabajo es no contar con la experiencia laboral que requiere el puesto.
Lo lamentable es que se trata de una generación que sufre las consecuencias de la crisis del empleo y la falta de oferta de empleo decente. En ese sentido, la Organización Internacional del Trabajo advierte que la exclusión de los jóvenes de las trayectorias hacia el trabajo decente, se traduce en pérdidas de bienestar, actuales y futuras, para la sociedad en conjunto. Por eso es importante que se impulsen programas destinados a promover el empleo para estos jóvenes que están dentro del grupo conocido como “ni-ni” (ni estudian ni trabajan).
La integración de los jóvenes al mercado de trabajo es uno de los desafíos que tienen el gobierno nacional y las administraciones de los Estados provinciales ya que la promoción del empleo en este sector de la población es un factor clave para impulsar la actividad económica de las distintas regiones. Si se observa con más detalle el estudio realizado por Adecco, se observa que en el país hay 4,4 millones de jóvenes de los cuales un 34,2 por ciento trabaja; un 26,7 por ciento estudia; un 10,3 por ciento trabaja y estudia, y un 3,3 por ciento estudia y busca trabajo. Pero hay un 24,6 por ciento que no estudia ni trabaja, y esta es la situación que más debe preocupar a la sociedad, porque también la afecta a ella.
Por otra parte, otro estudio realizado por la misma consultora reveló que el desempleo afecta más a los que tienen entre 18 y 24 años; y que dentro de este segmento de la población, quienes tienen mayores dificultades para conseguir trabajo son los que no terminaron sus estudios secundarios y, en particular, las mujeres. Según este relevamiento, seis de cada diez de los consultados en ese rango consideran que su edad es una limitante para insertarse en el marcado laboral formal. La encuesta mostró que la experiencia laboral es el principal factor que tienen en cuenta los empleadores en las búsquedas para ocupar los puestos con perfiles más jóvenes, ya que el 89 por ciento de los consultados dijo que ese era uno de los requisitos para acceder al empleo. En tanto, del grupo de jóvenes encuestados que está trabajando actualmente, solo el 31 por ciento afirmó estar empleado en aquello que quiere, mientras que un 54 por ciento dijo que no encontró trabajo en el sector que buscaba. Entre los que ya tienen empleo se consultó cuál es el destino que le dan a su salario, y de las respuestas se desprende que el 47 por ciento paga sus propios gastos, el 21 por ciento ocupa sus ingresos para ayudar a su familia, el 12 por ciento ahorra, sólo el 8 por ciento invierte en capacitación y el 12 por ciento restante le da distintos usos a sus ingresos, como por ejemplo el pago de alquiler o de créditos.
Se deben impulsar políticas públicas para brindar apoyo y estímulos a aquellas personas de los grupos más vulnerables de la sociedad que tienen enormes dificultades para incorporarse al mercado del trabajo. Un dato a tener en cuenta es el que arroja un informe publicado por la red social Linkedin, que se especializa en vincular a empresas con personas que buscan empleo: según esta red, los diez puestos de trabajo que serán más demandados por las empresas serán los relacionados con las nuevas tecnologías. Dicho de otro modo, aquellas personas que tengan conocimientos y habilidades relacionadas con las nuevas tecnologías tendrán mayores probabilidades de obtener empleo.










