Padres en la Ruta: 12 años luchando por salvar vidas
La agrupación ciudadana de Resistencia, Padres en la Ruta, cumple 12 años de trabajo continuo intentando salvar vidas y formando conciencia vial en las nuevas generaciones. Al menos 144 jóvenes no murieron en la avenida Sarmiento gracias al trabajo de estos ciudadanos comprometidos con la vida.
Pasaron 12 años de aquel lejano 26 de agosto de 2005 en que un grupo de ciudadanos, preocupados por la pérdida de la vida de muchos jóvenes, abandonaron la comodidad, la queja, la denuncia permanente, lamentarse eternamente, y se comprometieron en una lucha que cambiaría las conductas que desencadenaban en siniestros viales.

Muchas tragedias se transformaron en un objetivo: luchar contra el flagelo del alcohol al volante. “Apostamos a la educación y concientización dando charlas en las escuelas y en distintas instituciones, para la prevención e información sobre los riesgos del alcohol al volante. Seguiremos insistiendo en la construcción de escuelas y pistas de manejo para que las nuevas generaciones no caigan en la soberbia de manejar sin que nadie les enseñe, insistiremos con la licencia única nacional, con exámenes para otorgarla más estrictos y excluyentes con los controles constantes y severos, procuraremos la tolerancia cero en alcoholemia y evitar que anualmente nuestro país pierda más de 8.000 habitantes en siniestros viales y un sinnúmero de mutilados” aseguraron desde la agrupación.

“Pretendemos trascender como ciudadanos responsables, como ejemplo de lucha y constancia, ciudadanos comunes que sueñan producir un cambio cultural, para que nuestros hijos y nietos sepan lo que hicimos por amor a la vida”, continuaron explicando.
Los que no los conocen, se preguntarán, ¿y quiénes son? “Somos voluntarios que abrimos nuestros ojos y los de funcionarios, para ver una realidad que se ocultaba detrás de las noches y las madrugadas, los fines de semana en Resistencia. Muchos somos padres, tíos, hermanos, abuelos, amigos, que no hemos tenido pérdidas familiares, ni hemos sido víctimas de siniestros viales, pero igual nos involucramos en una cruzada para cuidar a nuestros jóvenes, por amor a ellos y a la vida. Acompañamos a inspectores municipales y policías en operativos de alcoholemia, para que se hagan organizados y metódicos”.

Los logros fueron importantes, ya que las temibles sirenas de ambulancias, que sonaban estridentes en las madrugadas somnolientas de los fines de semana, ya no suenan tanto… Porque muchos ciudadanos adquirieron conciencia y aceptaron el lema: “Si tomaste no manejes, si vas a manejar no tomes”.










