Argentina ganó el grupo en Bahía y juega semifinales con México
La Selección argentina masculina de básquetbol tuvo una noche casi perfecta en el cierre del Grupo B de la AmeriCup y se floreó ante Islas Vírgenes con un apabullante 104 a 58, aunque sufrió la lesión de Gabriel Deck, que se suma a la del capitán Luis Scola.
Con ambos equipos clasificados al Final Four que se celebrará el próximo fin de semana en el estadio ‘Orfeo‘ de Córdoba, Argentina no le dio opciones y cerró invicto esta primera parte del torneo, tras los triunfos contra Venezuela y Canadá.

La mala fue la lesión en el tobillo del alero de San Lorenzo Gabriel Deck, que con el resultado definido en el último cuarto se dobló el tobillo y debió ser retirado al vestuario, por lo que habrá que esperar la evaluación del cuerpo médico.
Lo cierto es que Argentina definió la historia en el primer cuarto, que ganó 28-10, ante un equipo que quizás se relajó al saber que ya estaba clasificado al Final Four, luego del triunfo de Canadá sobre Venezuela a primer turno.
“Ese era nuestro objetivo, estos equipos son peligrosos y si le das un poco de confianza y lo hacés crecer en el partido es difícil después. Tenemos que arrancar duro de entrada en los partidos que vienen ahora”, analizó el base Facundo Campazzo, que descansó bastante a partir del amplio resultado.
Argentina jugará las semifinales contra México, ganador del Grupo A que se celebró en Medellín, el próximo sábado a las 21:00 en busca de la final de un torneo que, a partir de esta edición, no otorga clasificación a otro torneo de mayor envergadura.
Resta definir la otra semifinal donde ya está Islas Vírgenes y que espera por la resolución del Grupo C, que tiene a Estados Unidos como candidato.
Los dirigidos por Sergio Santos Hernández, en la historia, se quedaron dos veces con la Copa América, en 2001 y 2011, ambas como local.





El partido
Implacable. Así se mostró la Selección en el cierre de la fase de grupos de la AmeriCup en Bahía Blanca. Con pasajes de enorme nivel y un rendimiento colectivo superlativo (cinco jugadores anotando en dos dígitos), Argentina demolió a Islas Vírgenes por 104-58 y se quedó con la zona B de manera invicta (3-0).
El comienzo del conjunto de Sergio Hernández fue bestial. Con una defensa feroz, bloqueó todos los caminos del rival y fue castigando de manera letal en ataque. Primero con Brussino a puro triple (3-3), luego con varias apariciones de Garino y siempre bajo la conducción fantástica de Campazzo, quien brilló a su manera (4 tantos y 6 asistencias) pero también fue genial en el otro costado (dos robos, una tapa). Con un altísimo 70.6% de cancha, el dominio fue abrumador (29-10).
El inicio del segundo cuarto encontró a Argentina con una marcha menos en su ritmo y la visita logró bajar un poco la distancia (33-18 a los 15m30). Pero Laprovittola tomó las riendas y explotó ofensivamente: 11 puntos seguidos, con tres bombazos, para llegar en total control al entretiempo: 48-27 (la máxima tocó los 25).
Con la ventaja y el juego a favor, la Selección no tuvo problemas para extender la diferencia en el marcador con el correr de los minutos ante un rival sin respuestas. Se prendió fuego Redivo (14 puntos en el tercero, cuatro triples) y el tablero quedó 83-44. Aunque, una vez más, la mala suerte: a 5 minutos del cierre, Gabriel Deck cayó mal y sufrió un esguince en su tobillo derecho. Se le realizó un vendaje compresivo y será evaluado después del encuentro.
El último fue prácticamente un trámite, aunque alcanzó para ver destellos de la enorme calidad de Luca Vildoza (5 puntos y 7 asistencias) y Máximo Fjellerup (6 y 3), además de disfrutar el cierre del recital de Redivo (goleador con 19). Ahora se viene la definición en Córdoba.
Fuentes: Prensa CABB y NA










