Baleado en el terraplén: testimonio de novia y pericias confirman que se trató de un suicidio
Lo que fue hasta el viernes un misterio el hallazgo de Marcos Cecilio Chávez con un disparo en la cabeza, aunque NORTE había adelantado que la pista más firme en la investigación es que se estaba ante un intento de suicidio, finalmente la declaración de su novia y pericias confirmaron que el hombre tomó la trágica decisión.
Para el fiscal de investigaciones Héctor Valdivia el caso va camino a cerrarse, luego de conocer por pericias que a Chávez, se le halló pólvora en la mano. Se trata del hombre que fue encontrado con un disparo en la sien izquierda, en Manuel de Rosas y la defensa- a 500 metros del terraplén-.

NORTE había dado cuenta que para el Ministerio Público Fiscal y los investigadores policiales, se trabajaba únicamente en la pista de un caso de intento de suicidio ocurrido el miércoles 23.
Chávez, fue llevado en estado desesperante al hospital Julio C. Perrando, muriendo el jueves por la tarde. Tenía una herida de arma de fuego región parietal, lado izquierdo y derecho del cráneo.
En cuanto a la escena del hecho, se hallaron dos vainas servidas y una pistola calibre.45, además la moto Yamaha 250 centímetros cúbicos, propiedad de Chávez. Si bien los pesquisas encontraron dos casquillos- rápidamente- especularon con la posibilidad de que haya probado el arma.
Se supo rápidamente después del hecho, que la novia que tenía Chávez, habría orientado la investigación abonando la teoría del suicidio ya que la noche antes del suceso, le habría mostrado Chávez el arma que presuntamente utilizó para poner fin a su vida.
Según fuentes policiales, Chávez habría enviado un mensaje a su novia diciéndole “voy a usar lo que te mostré anoche”, en referencia al arma hallada.
Además, desde el Instituto de Medicina y Forenses (Imcif)- se informó al agente fiscal el dermotest dio positivo a las muestras extraídas en las manos de Chávez. Por lo que ambos aportes en el expediente es el corolario de la clausura de la instrucción al determinarse que no hubo terceros implicados en la penosa decisión del hombre de 34 años.










