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Jornada solidaria con Julián Weich en Miraflores

Concienciación en hábitos saludables y agua segura

Los alumnos de la Escuela Nº 961 del paraje “Central Norte” de Miraflores disfrutaron de una intensa jornada que combinó la acción solidaria y la capacitación en hábitos saludables. Las actividades se realizaron en el marco del programa “Hábitos saludables y acceso al agua segura”, que el Banco de Galicia lanzó en 2016, en alianza con el Centro de Estudio sobre Nutrición Infantil (Cesni) y Proyecto Agua Segura, cuya fundación homónima, tiene al reconocido conductor televisivo, Julián Weich, como cara más visible.

El conocido conductor televisivo, Julián Weich, comandó las actividades en la escuela Nº 961 de Miraflores.  Foto: Fabián Maldonado

El objetivo del programa es contribuir con la prevención de las enfermedades transmitidas por el consumo de agua no segura y la mala manipulación de alimentos en las comunidades vulnerables de todo el país, y forma parte de del trabajo en Inversión Social en Salud que el Banco viene realizando desde 2007 a través de capacitaciones sobre nutrición infantil destinadas a líderes sociales de localidades de todo el país.

“Hábitos saludables y acceso al agua segura” llegará, a lo largo de este año, a 10 escuelas rurales ubicadas en Chaco, Santiago de Estero, Jujuy, Salta y Catamarca.

La delegación que llegó hasta Miraflores estuvo conformada por el gerente de la Sucursal Nº 71  de la entidad crediticia, Natalio Kossoy; Alejandra Avellaneda, Team líder Priar; y Laura Salina, de la Gerencia de Sustentabilidad del Banco de Galicia.

Por la Fundación Agua Segura, participaron Julián Weich y el doctor Nicolás Wertheiner; mientras que por el Cesni concurrió la nutricionista Verónica Chamorro. 

Educar jugando

Las autoridades de la escuela, ubicada en puerta de El Impenetrable, articularon la jornada en torno a las actividades educativas pautadas en el marco del programa.

Por eso, cerca del mediodía, unos 80 niños de todos los niveles educativos, recibieron con gran entusiasmo a la delegación encabezada por Julián Weich.

Después de una recorrida por las instalaciones del establecimiento, los chicos expusieron las particularidades del proceso por el que acceden al agua, que se extrae de un aljibe, o de cisternas que son abastecidas por la municipalidad con una periodicidad variable, y en general, con una frecuencia que no alcanza a colmar las necesidades de la comunidad.

Ya en el patio central de la escuela, los representantes de la fundación “Agua Segura” capacitaron a los alumnos, con un juego que repasó el ciclo del agua y la importancia que tiene para la salud el acceso al líquido vital en condiciones óptimas para el consumo.

En ese marco, instalaron un filtro potabilizador de última tecnología, que permitirá a la escuela brindar agua segura a los chicos. El equipo, fabricado en Suiza e importado por la fundación, tiene una capacidad máxima de 50 litros y purifica unos 12 litros por hora.

Bajo las directivas de Julián Weich, los alumnos colaboraron en el armado y la instalación del purificador, que quedó en funcionamiento en el establecimiento del paraje Central Norte.

Cabe recordar que la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluye cerca de 25 enfermedades relacionadas con el uso humano de agua no segura, entre ellas, diarrea, hepatitis, cólera, desnutrición e intoxicación; y estima que la morbilidad y mortalidad derivadas de las enfermedades más graves asociadas a este uso incorrecto se reduciría entre un 20 y un 80%  si se garantizara el acceso a agua segura.

En la Argentina, según datos del Plan de Agua Potable y Saneamiento (PNAPyS) el 20% de la población no goza de acceso permanente, cercano y seguro al agua. “Esta realidad impacta de manera más negativa en niños, niñas y adolescentes”, explicaron los referentes de la organización.

El cierre de las actividades estuvo a cargo de la nutricionista Verónica Chamorro, del Cesni, quien capacitó a los padres presentes en hábitos saludables en el uso del agua para el consumo personal, y en la manipulación de alimentos. “Sólo con el correcto lavado de manos, se disminuye un 50% el riesgo de contraer enfermedades relacionadas a esta problemática, y si a esto le sumamos un consumo regular de agua segura, sin dudas que la salud de los chicos va a mejorar considerablemente”, explicó la profesional ante la consulta de Norte.