Reconocimiento a la OEA por la defensa de las libertades
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, fue galardonado por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) con el Gran Premio a la Libertad de Prensa que otorga la entidad. La noticia se conoció casi al mismo tiempo que en Jujuy la justicia de esa provincia anunciaba su decisión de acatar la resolución de la OEA y otorgar la prisión domiciliaria a la dirigente social Milagro Sala.
La SIP informó que el premio fue concedido a Almagro “por su invalorable defensa e impulso de las libertades de expresión y de prensa como esencia misma de la democracia, tal como las reconoce la Carta Democrática Interamericana”. Cabe recordar que esta Carta se aprobó en septiembre de 2001 en una sesión especial de la Asamblea de la OEA con el objetivo principal de fortalecer la institucionalidad democrática en los países de la región.
Este documento es clave para la institucionalidad en los países miembros de la OEA porque establece cuáles son los elementos esenciales de la democracia representativa, como la separación e independencia de los poderes públicos y el respeto a la libertad de expresión y a los derechos humanos. A la luz de este documento, adquiere relevancia el papel que jugó la Organización de Estados Americanos frente a la detención de la dirigente social Milagro Sala, ya que a través de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos otorgó en forma oportuna una medida cautelar en relación con la situación de la dirigente jujeña. Antes, el organismo internacional también había dictado una resolución a través de la cual recomendaba al gobierno argentino adoptar “medidas alternativas” para la prisión preventiva que la jefa de la organización social Tupac Amaru cumple desde enero de 2016. Debe señalarse la importancia que tiene la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que es un órgano autónomo (OEA) y que se encarga de la promoción y protección de los derechos humanos en el continente americano. Está integrada por siete miembros independientes que se desempeñan en forma personal y tiene su sede en Washington, DC. Fue creada por la OEA en 1959 y, en forma conjunta con la Corte Interamericana de Derechos Humanos, instalada en 1979, es una institución del Sistema Interamericano de protección de los derechos humanos (SIDH). El cumplimiento de la cautelar de la CIDH por parte del juez jujeño que aceptó dictar la detención domiciliaria de Milagro Sala, confirma la relevancia que tiene esta instancia internacional para evitar que se vulneren los derechos elementales en los países de la región.
Por otra parte, el premio otorgado por la SIP al secretario general de la OEA, Luis Almagro, (Abogado, diplomático y político uruguayo, Almagro, fue ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay de 2010 a 2015 durante el gobierno del presidente José Mujica, y se desempeñó como embajador ante China entre 2007 y 2010) por su labor en defensa de las libertades de expresión y de prensa también reconoce la ardua tarea que llevó a cabo dentro de la agenda de la OEA para combatir la violencia contra la prensa y, en el marco de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), impulsar los numerosos casos de crímenes impunes contra periodistas que la SIP ha investigado y denunciado.
La SIP también resolvió otorgar a la prensa independiente de Venezuela una mención honorífica por cumplir con su labor de informar al público haciendo frente a todo tipo de adversidades. La organización, que agrupa a más de 1.300 publicaciones del hemisferio occidental; y que tiene sede en Miami, destacó “la tenacidad, sagacidad y creatividad de periodistas, medios tradicionales y digitales venezolanos para informar al público, pese a estar sometidos a constantes amenazas, actos de violencia, procesos administrativos y judiciales, así como a campañas de estigmatización provenientes de la misma cúpula del gobierno que criminaliza la búsqueda y difusión de información”. Las distinciones de la SIP serán entregadas en el marco de la 73ª Asamblea General que celebrará esta organización del 27 al 30 de octubre en Salt Lake City, Utah, Estados Unidos.
Es de esperar que el camino marcado por la OEA en defensa de las libertades esenciales y la labor que desempeña a favor de los derechos humanos en todo el continente americano sirva de ejemplo para las jóvenes democracias de América Latina que tienen por delante el enorme desafío de asegurar el respeto de los derechos básicos e inalienables en toda la región.










