Resistencia22°Min. 18° • Max. 23°

Peppo y una zancadilla fiscal que prueba el desafío bravo de hoy contra el macrismo

¿A qué gobernador le puede resultar posible liderar otro desafío para la cadena de triunfos que desde el 2007 con Capitanich y desde el 2009 ya con el frente Chaco Merece Más, esta provincia ha retenido la administración peronista pero tropezando en los últimos días de una corta campaña con un escollo fiscal de envergadura que amplificó la protesta porque no se pagaba con la puntualidad de los primeros cinco días hábiles esa elevada obligación de los sueldos de julio que representó un desembolso superior a los 2000 millones de pesos?

Esas dos obligaciones que le quitan el sueño a cualquiera pesaron sobre Oscar D. Peppo que debió advertir, aunque de buena fe confiara en promesas de dos semanas atrás, que en esta elección es donde enfrenta a los intereses del macrismo, cuya expresión partidaria es tan irrelevante en el Chaco que está delegada a la obediencia de la estructura radical que aceptó sin convención provincial ni debate alguno que Aída Ayala era la candidata nominada por el propio Macri y que la tercera reelección de Alicia Terada implicaba no contradecir el peso que Elisa Carrió ha logrado en el círculo de mayor confianza de la conducción de Cambiemos. Enseguida veremos que los hechos hablan por sí mismos y que al considerar la posibilidad de un empate en el Chaco en sus relevamientos de intención de votos, la Casa Rosada le está mojando la oreja a Peppo y ni hablar el duelo sin tregua con Jorge Capitanich, quien retrucó con velocidad y dureza la imputación del ministro del Interior (justamente desde el puerto de Barranqueras al que le corrieron el arco del ramal C3 del Belgrano Cargas) que acostumbra a descalificar la gestión de ocho años, sin reconocer logro alguno, como una pesada herencia transferida a su sucesor Oscar Peppo, al que incluyen entre los mandatarios moderados y negociadores.

Dibujo Miguel.jpg

¿Pero quién pudo razonar sin las suspicacias políticas orientadas a provocar un derrape de última hora, del mismo modo que resultó inadmisible que la detención de un empleado legislativo implicado en una carga de 1500 kilos de marihuana se vinculara con el diputado reelecto y presidente del interbloque opositor, Carim Peche, en una irresponsabilidad consumada en esas redes sociales donde se tira la piedra y se esconde la mano sin dar nunca la cara?

¿113.0000 familias sin cobrar?

Es obvio que nadie en Buenos Aires admitirá culpas de funcionario nacional alguno pero si algún iluminado pensó en embarrar la cancha fiscal sin tener en cuenta que cuando paga sueldos la Provincia el ingreso mensual llega a 113.000 familias, se especuló con una vulnerabilidad que no existió y que hoy es la clave de la estrategia de un gobierno encerrado entre variables nacionales que no maneja, pero que impactan en el plano económico y social de 1.200.000 chaqueños. Porque como decía Peppo en el cierre de campaña en el Centro de Convenciones, no se gobierna subordinados a los empleados públicos que, por cierto, no están enrolados en una conciencia colectiva de que la sábana es realmente corta para todos y su respuesta obstructiva salta a la vista con docentes que no dictan clases, tribunales que funcionan dos o tres días cada semana, médicos hospitalarios siempre disconformes, empleados públicos que paran y no cesan de ir por más, el libre albedrío de los cortes de calles y rutas por cualquier demanda, movimientos sociales insatisfechos y agresivos y, como telón de fondo insoslayable, un empleo privado donde la estabilidad pende de un hilo porque las pymes padecen una presión tributaria ya insoportable. Como remate en ese sector laboral nadie se acerca a los beneficios de estabilidad de los agentes públicos, ni a sus consolidadas ventajas jubilatorias sobre el nivel de los pasivos nacionales, especialmente aquellos que sumaron años de aportes como trabajadores autónomos.

Suspensión intempestiva

La versión chaqueña del episodio rescata que los anticipos de coparticipación nacional no significan un favor de la Nación (como se publicita dando cifras confusas) sino un esquema regulado por la ley 11.672 en su artículo 124, donde se habilita la vía de esos anticipos con reintegro dentro del mes de su otorgamiento a través de retenciones de las transferencias de la coparticipación federal.

En el caso del Chaco se asegura que no hubo imprevisión financiera, pues por petición del gobierno federal se suspendió la emisión del bono del crédito público autorizado por 4.900 millones (ley 7.999) en el mercado interno y la colocación se ha previsto para setiembre en dos tandas.

Lo que el equipo económico provincial precisaba ayer ante la consulta de este diario es que hacía dos semanas que el Chaco había cumplido con todos los requisitos para incorporarse al programa de convergencia al equilibrio fiscal. Se trata del Fondo Fiduciario de Desarrollo Provincial por 1.500 millones de pesos que precisamente a instancias del Chaco se puso a disposición dentro de “criterios responsables de asignación”. Es lo que se ha logrado, finalmente, cuando el mecanismo de anticipos giraba en 1.000 millones mensuales de devolución intrames.

Pero la suspensión de ese anticipo de coparticipación resultó intempestiva y evidentemente como reacción política, al cabo de la reunión de la Liga de Gobernadores y el fuerte documento crítico suscripto por Peppo y hasta mandatarios cercanos a la Casa Rosada como Urtubey de Salta y Schiaretti de Córdoba.

El Chaco se enteró de la suspensión en los pasillos de la Casa de Entre Ríos sin que se formulara notificación alguna. La medida afectó a Tucumán, Entre Ríos, Tierra del Fuego, Santa Cruz y el Chaco, todas con gobiernos opositores, y se supo que hubo una excepción para Jujuy, gobernada por el “duro” Gerardo Morales, de la UCR-Cambiemos.

Los sueldos se pagaron

La historia concluye que en la fecha estipulada el Poder Judicial cobró el ciento por ciento de los sueldos, como legislativos y empresas del Estado y al día siguiente con recursos de la coparticipación se canceló todo. Como es obvio, un vocero de Cambiemos como el coordinador del Plan Belgrano, nada menos, imputó que los sueldos no se pagaban porque la provincia estaba mal administrada. Peppo no quiso polemizar y, en suma, prefirió que los hechos hablaran por sí mismos, aunque sí tranquilizó que está asegurado que en los meses que vienen su gobierno seguirá cumpliendo, aun cuando sepa que la definitoria del 22 de octubre será brava como agarrar una pelota de pato sin desmontar.

Te puede interesar