El cuatrerismo obliga a los productores del centro chaqueño a patrullar sus predios
MACHAGAI (Hipólito Ruiz, textos. César Mendoza, fotos. Enviados especiales) - “Lo que nos pasa acá es dramático, no tanto por el valor económico, sino por lo psicológico de ver que eso en que vos pusiste todo esfuerzo junto a mucha gente, los delincuentes lo destruyen en minutos y vos no podés hacer nada”, comenzó a relatar a NORTE el productor Carlos Guullard, del Lote 77 Colonia Uriburu del departamento 25 de Mayo.
Varios productores de los departamentos Quitilipi y 25 de Mayo recibieron al equipo periodístico de NORTE en la Sociedad Rural del Centro Chaqueño para expresar su dolor y también el llanto por lo que les sucede ante el delito rural.

Es que los cuatreros no miden el esfuerzo de nadie ni respetan leyes ni le temen a la Policía. Entran en los predios rurales, matan a cualquier vacuno que esté a mano, cortan alambres y se llevan las mejores partes. Lo hacen en motos o a caballo, y en el mejor de los casos, en carros.
“Son pocos y los conocemos”
Pero no son muchos los delincuentes. Son contados con los dedos de las manos. Sólo que el actual esquema de la legislación vigente “nos pone en una situación difícil, porque se pone esa maldita puerta giratoria en la cual perdemos más tiempo y resulta un gasto económico para nosotros y para la policía porque el cuatrero sale antes de que cante el gallo.
De la policía no podemos quejarnos: siempre están atentos y andan junto a nosotros, pero no es suficiente”, resumió Oscar Muchutti, presidente de la Sociedad Rural del Centro Chaqueño.
“Me robaron 24 animales en siete meses”
Pablo Ronsevich, del Lote 8 de Colonia Uriburu, cuenta que en lo que va del año ya le robaron 24 animales.
“Patrullamos todos los días, noches enteras sin dormir, y la policía nos ayuda siempre pero no alcanza con eso”, dice. Guullard, su vecino, tuvo que sacar 60 terneros a pastorear lejos de ese predio ante la presencia de los cuatreros “que no hacen esto por hambre, lo hacen por sentirse impunes y venden a algunas carnicerías de la zona”.
Billa: “Imposible soportar esto”
“La última vez que tuve un caso, por poco no me agarra un infarto, habíamos dejado los animales listos, y a la madrugada me llama el peón contando que habían carneado una vaquilla que estaba preñada, salí así como estaba, y al aclarar vi un ternero al que lo habían matado a golpes en la cabeza, y más adelante otra vaquilla que no la pudieron pasar de un potrero a otro. Me senté a llorar de impotencia, de dolor”, contó a NORTE, con lágrimas en los ojos, Ricardo Billa, productor y empresario ganadero de la zona de Machagai.
“Me han dicho algunos: son tres vacas y tenés muchas cabezas, pero eso no es el caso, es el dolor emocional, porque de manera impune entran en los campos, hacen lo que quieren, cuando aquí en el campo ponemos todo el esfuerzo por sacar adelante este país”, añadió.
Nuss: “Que la Justicia nos ayude” Antonio Nuss, otro productor de la zona, víctima de los delitos rurales, pidió que la justicia ponga en marcha las acciones que sean necesarias para evitar la puerta giratoria.
“Perdemos tiempo nosotros haciendo denuncias pero cuando se los detiene, ya salen antes de que firmemos la denuncia”, dice irónicamente.










