Cambiemos no consiguió la expulsión de De Vido tras una agitada y maratónica sesión en Diputados
El oficialismo y el massismo no consiguieron anoche los votos para expulsar a Julio De Vido de la Cámara de Diputados. Al macrismo y el Frente Renovador le faltaron 20 escaños para que el ex ministro de Planificación kirchnerista fuera removido de su banca. El proyecto tuvo 138 positivos, 95 negativos y 3 abstenciones. La fractura del bloque Justicialista, de Diego Bossio, la ausencia de 4 massistas y, sobre todo, la falta de colaboración de los gobernadores, trabó los planes del macrismo que necesitaba dos tercios de los presentes para echar a De Vido.
BUENOS AIRES 26 - Tampoco surtió efecto la presión de la Casa Rosada para dejar en sus provincias a los 3 puntanos y 6 santiagueños, que se hicieron ver por el recinto y jugaron para el kirchnerismo.

‘La forma con la que están llevando a la Justicia esos temas tienen la misma liviandad con la que se discutió en la Comisión de Asuntos Constitucionales el encuadre legal de mi destitución: nulo, vacío, inconsistente, arbitrario y revanchista, violentando gravemente la Constitución Nacional, sólo buscando las mayorías necesarias para llevar adelante una instrucción precisa que les dio el Poder Ejecutivo: echarme de mi banca en ocasión de esta campaña electoral‘, sostuvo De Vido durante su exposición, en la que le apuntó además contra el asesor acuatoriano Jaime Durán Barba y la diputada Elisa Carrió.
Acto seguido, mientras De Vido se retiraba del recinto, la diputada de Cambiemos pidió la palabra y se vanaglorió de tener la ‘oportunidad‘ de denunciar el ‘saqueo‘ que realizó el kirchnerismo y calificó al exministro como ‘infame y traidor a la Patria‘. Pero fue el miembro informante del oficialismo y presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, Pablo Tonelli, quien dio el primer paso en la sesión especial al defender el dictamen de mayoría, y sostuvo que más allá de la ‘responsabilidad penal‘ que se tramita en la Justicia ‘no hay duda de la responsabilidad política‘ del actual diputado del Frente para la Victoria-PJ.

‘Pueden haber dudas sobre la responsabilidad penal y eso lo determinarán los jueces pero no hay duda de la responsabilidad política‘, sostuvo el diputado del PRO, que agregó que el ‘principio de inocencia‘ que podría proteger a De Vido de una sanción disciplinaria de este calibre ‘no es absoluto‘.
En la vereda de enfrente, Diana Conti (FpV-PJ), una de las espadas del kirchnerismo parlamentario, consideró el proyecto de expulsión como ‘inconstitucional y violatorio de pautas internacionales‘. Para apuntalar su postura, evocó la determinación que tomó en marzo del 2003 cuando siendo senadora nacional desobedeció a Cristina Kirchner, quien bregaba por la expulsión del dirigente gastronómico Luis Barrionuevo de la Cámara alta por los incidentes que había ocasionado en Catamarca, con la quema de urnas.
En la actualidad, sin ninguna demagogia, vengo a pedirle a este cuerpo que la Constitución Nacional sea el leitmotiv que se tome‘, resaltó Conti. Remo Carlotto (Movimiento Evita) se mostró alineado al kirchnerismo y, si bien no defendió concretamente a De Vido, reivindicó el ‘principio de presunción de inocencia‘ que le asiste a cualquier ciudadano sin condena firme y denunció una ‘utilización política‘ del tema en la antesala electoral.
En la misma sintonía, Rodolfo Thailade (FpV-PJ) alertó que no se está ‘juzgando a un colega‘ sino que se están sentando las bases de ‘la democracia del futuro‘: ‘La cuestión no es corrupción sí o corrupción no. Sino que es Constitucion sí o Constitución no. Ese es el verdadero debate que debe darse en esta Cámara‘, reclamó. El Frente de Izquierda, Alcira Argumedo (Proyecto Sur) y Héctor Daer también dieron la espalda a la expulsión de De Vido.










