Charata: Le dispararon mientras lo asaltaban y la bala no lo alcanzó
CHARATA (Agencia) Nelson Medina, vivió minutos de terror, luego de salir de su trabajo, el domingo a las 6 de la mañana, cuando un delincuente armado lo asaltó. Forcejaron y el malviviente disparó el arma, pero la bala no alcanzó a Medina, el sujeto volvió a disparar hasta tres veces, pero no salieron las balas, y golpeó con la culata a Medina, que pudo relatar su historia a los medios.
“Con un revólver vienen, te apuntan y te sacan lo que quieren. Al vuelta van y roban de nuevo. La policía ¿dónde está? Venís tranquilo porque te queda cerca el lugar de donde trabajas (dos o tres cuadras) querés volver a tu casa a descansar y te pasa algo así”, comienza diciendo Nelson Median, a quien le dura la bronca, el susto y le quedó una marca del golpe que le dieron, y pudo ser un balazo.

Median relata su pesadilla, de esta forma “venía de un evento, de un cumpleaños, el domingo a las 6 de la mañana. Viene una moto de golpe, frena un poco más adelante mío, yo pensé que se le rompió la moto o algo. En eso, se acerca uno y me dice “dame todo, dame todo”. Le digo “pará” y me responde: “dale Flequi”, me apunta con un revólver. Me pidió la mochila, la campera, le doy todo. Cuando me estaba sacando la campera intento sacarle el arma, entonces él reacciona, gatilla y me roza el tiro. Me gatilla tres veces más en la cabeza. Como veo que no salían las balas, lo encaro de nuevo y ahí me da un culatazo. Caigo y cuando me quiero levantar ya estaba arriba de la moto y salieron disparando”
“Tengo un corte en la cabeza del lado izquierdo que supongo que es del culatazo porque sentí algo caliente, tengo dos puntos. No fue grave. Alcancé a ver el revólver y creo que era calibre 22”, agregó a su relato.
El ataque sucedió a pocas cuadras del centro de la ciudad, en el semáforo frente a una escuela, sobre la Avenida Liniers. “Me enteré que antes ya habían robado, a las 5.30 más o menos, en el barrio San Martín (NdR: una parte del barrio está sobre Liniers) y el sereno de la empresa en donde yo trabajo, me contaba que antes se había escuchado como cuatro o cinco tiros en el barrio, entonces yo dije si el revólver tiene seis balas, la última bala fue para mí pero les salió mal”.
“Por la droga hacen cualquier cosa, porque fue pura y exclusivamente para eso. Los ojos daban miedo, la cara. Hoy en día están jugados para conseguir eso”, manifestó Medina, que agregó: “miedo no le tuve ni les voy a tener, pero da un poco de bronca. Si les tendría miedo hoy no hablaría con los medios. Si le alcanzaba a sacar el arma, y lo llevaba a la comisaría, por la bronca que tenía en ese momento. Pero me asusté porque pensé que me había entrado la bala porque perdía mucha sangre. El riesgo está en los barrios, no en el centro porque hay más gente y cámaras, en los barrios no y ahí está la acción”.










