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Las langostas en el campo chaqueño son producto de un desequilibrio ambiental

Por el Ing. Luis Casas- El resurgimiento de una plaga, como la langosta (Schistocerca cancellata), se produce por un desequilibrio ambiental causado por el hombre, en particular la agricultura insustentable de monocultivos (21 millones hectáreas de soja sobre un total de 30 millones de hectáreas cultivadas = monocultivo).

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El uso de agroquímicos en forma continua y con baja rotación de activos, provoca la muerte de los organismos controladores o predatores, cuya función es mantener a raya a otros insectos que pueden convertirse en plaga cuando superan los umbrales del equilibrio poblacional.

Estos organismos controladores, pueden ser hongos de suelo como Bauveria ó Metharrizas, que se alimentan de quitinasas, enzimas provenientes de la quitina de estas langostas (quitina es la proteína que constituye el exoesqueleto de insectos atrópdos ortópteros, como la langosta).

El uso excesivo de herbicidas y fungicidas, produce la muerte de estos organismos controladores, provocando la reproducción incrementada de langostas, las cuales aumentarán las poblaciones, llegando hasta un “climax” mediante el canibalismo entre ellas, cuando no exista más alimentos (cultivos u otras especies vegetales) que consumir.

La langosta tiene dos modos de vida o fases: Una como insecto aislado (solitario) y otra como masa gregaria (formando las famosas mangas) en función de la densidad poblacional y otros factores ambientales (temperatura, humedad, alimento).

Esta última modalidad es la que provoca los mayores daños en los cultivos y pasturas siendo muy difícil su control. El aspecto de los individuos (coloración, tamaño, etc.) cambia de manera considerable según la fase en la que se encuentren. Los individuos en fase gregaria normalmente presentan una coloración más rojiza.

Otro campo es posible

Otra agricultura es posible en el Chaco y el país, debemos tener el coraje de comenzar a construir nuevos caminos en materia de producción integrada, de lo contrario, la naturaleza misma pondrá los límites en forma de crisis socio-económica.

Cualquier insecto que tenga al menos una fase de su ciclo biológico en el suelo (Ej: Picudo negro de la soja Rhyssomatus subtilis), puede transformarse en plaga, cuando su población no sea controlada por organismos del suelo o por alguna práctica agronómica de suelos.

No vamos a olvidar, en el análisis, las condiciones climáticas que solamente aceleran o retardan estos procesos disruptivos, nunca son generadores de plagas, como algunos quieren interpretar.

Hoy se están utilizando controles de foco (cuando se asientan las mangas), mediante aplicaciones terrestres y aéreas, con reducida eficacia, lo que demuestra cabalmente que la herramienta química como única solución es imperfecta.

La propuesta es concreta, ni orgánico ni químico, sino trabajar bajo el concepto Manejo Integrado de Cultivos (MIC), utilizando un mix de técnicas agronómicas que van desde la más básica, como la rotación de cultivos hasta la novedosa aplicación de micro-organismos al suelo.

(*) Ingeniero agrónomo, reconocedor de suelos

Especialista en agroquímicos Secretario de Ambiente del municipio de Resistencia

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