El padre de Cristian Schaerer consultó a narcos y aseguró que estuvo muy cerca de hallarlo
El Vasco dijo en una entrevista de Télam, que hizo su propia investigación. Me dediqué a perseguir a Lorhmann, afirmó el empresario.

Juan Pedro El vasco Schaerer realizó una investigación paralela que incluyó informantes del ámbito de traficantes de marihuana y contrabandistas, allanamientos junto a fuerzas de seguridad y entrecruzamiento de datos de inteligencia, consignó un despacho de Télam. Con esa información -según el cable- pudo saber quién tenía a su hijo Cristian, secuestrado en septiembre de 2003, cuando tenía 21 años. Estuve muy cerca (...), mi hijo se encontraba ahí, a treinta metros de donde nosotros estábamos, dijo el empresario y ex funcionario desde Paraguay. Me dediqué a perseguir a (Rodolfo Ruso) Lorhmann, dijo Schaerer. Y amplió: Sabía que planeaban cobrar un segundo rescate porque por tareas de inteligencia que realizamos con las policías paraguaya y brasileña, descubrimos que habían repartido la totalidad del dinero del secuestro, algo que nunca había ocurrido.
En febrero pasado, la Policía de Portugal arrestó a Lorhmann junto a José Potrillo Maidana, ambos sindicados como autores materiales del rapto del joven Schaerer. Días después la Justicia Federal de Corrientes envió exhorto requiriendo con urgencia a los dos criminales. Lohrmann era mano de obra desocupada de los servicios de inteligencia y ésa era una de las razones por las cuales no se lo podía atrapar, aseguró El Vasco a la agencia estatal de noticias.
Hace trece años informé a las Justicias paraguaya y argentina que Maidana estaba enviando dinero a su familia bajo la identidad con la que este año se lo detuvo en Portugal, amplió. Schaerer detalló que entre los protectores, contaron además en la región con el grupo guerrillero Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) y con el Primer Comando Capital (CPP), una de las dos grandes bandas de la frontera paraguayo-brasileña liderada por Jarvis Chimeres Pavao, alias El barón de la droga. Los captores decidieron venderle Cristian a los Rojas-Martínez, quienes se dedicaban al narcotráfico, para que ellos se hiciesen cargo y escaparon del país.
Relató que Cristian estuvo retenido en una quinta de la localidad correntina de Paso de los Libres hasta los primeros meses de 2004 en la vivienda de los hermanos Salgán. Luego estuvo cautivo entre marzo y mayo de 2004 en un aserradero de Garupá, Misiones, propiedad de Carlino Rojas Morel. Posteriormente, Pastor Rojas Martínez lo trasladó desde Misiones a Paraguay a bordo de una Renault Trafic hasta que terminó en una casa de Edelira, en el departamento paraguayo de Itapúa, según lo declarado por Mariela Rojas, esposa de un miembro de la banda que lo mantuvo cautivo en Paraguay. Estuvimos en un lugar, frente a la toma de agua de la Papelera Misiones, donde había tres casas (...) la tercera casa estaba toda cerrada y tapiada y no la revisamos (...), mi hijo se encontraba ahí, a treinta metros de donde nosotros estábamos.










