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La tasa provincial es trece veces mayor que la de Capital Federal

El Chaco lidera las estadísticas nacionales sobre niñas de 14 años o menos que dan a luz

Las estadísticas nacionales sobre niñas embarazadas que llevan ese proceso a término y dan a luz son estremecedoras, e indican que en la Argentina cada tres horas hay un parto protagonizado por una nena de 14 años o menos. Son, en general, víctimas de abusos, la mayoría de ellos intrafamiliares. Y si se discriminan los datos territorialmente, la jurisdicción con los peores indicadores es el Chaco.

Esta durísima realidad aparece reflejada en un informe difundido por Clarín. El diario, basándose en números oficiales, indica que el registro más actualizado plantea que cada año hay 2.787 nacimientos en los que la maternidad corresponde a niñas de entre 10 y 14 años. En promedio, son el 3,6 por mil del total de alumbramientos que se producen en todo el país, aunque el panorama es disímil. El índice de Capital Federal es del 0,39 por mil, y el del Chaco es el más alto: 5,18 por mil, una tasa trece veces superior a la porteña. 

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La tasa de nacimientos con partos en los que las madres tienen entre 10 y 14 años es de 5,18 por mil en el Chaco. Es la proporción más alta entre todas las jurisdicciones del país.

Un drama

“Las madres de 14 años provienen de hogares con algún indicador de NBI (necesidades básicas insatisfechas)”. “La mayoría de las adolescentes madre deja la escuela antes del embarazo”. “El embarazo infantil forzado no es buscado, produce angustia y temor y resulta del desconocimiento por parte de estas niñas de las consecuencias de la actividad sexual o cuando, conociéndolas, no pueden hacer nada para prevenirlas”. “Resulta preocupante la naturalización de las situaciones de acoso y coerción por parte de las adolescentes así como las actitudes de descreimiento, ocultamiento y culpabilización por parte de sus familias... en determinados contextos, las adolescentes y sus familias no cuentan con herramientas para identificar y comunicar a los organismos del Estado las situaciones de abuso sexual”. “Las menores de 15 años experimentan la maternidad como una etapa ardua y llena de restricciones”. “Los embarazos en menores de 15 años agudizan la vulnerabilidad de este grupo de adolescentes frente a la pobreza, la exclusión, la violencia y la dependencia”. Son sólo algunas de las opiniones y conclusiones de los especialistas reunidos en un trabajo presentado por UNICEF, “Embarazo y Maternidad en Adolescentes y Menores de 15 años”, citadas ayer en el informe de Clarín, que firma la periodista Mariana Iglesias.

“La falta de acceso a una educación sexual temprana e integral, las relaciones desiguales de poder entre los géneros, la falta de servicios de salud amigables, la imposibilidad de acceder a la interrupción legal del embarazo cuando así lo hubieran solicitado y la situación de pobreza en la que generalmente viven exponen a estas niñas y adolescentes a un embarazo infantil forzado y a una maternidad temprana no buscada”, dice el trabajo de Unicef.

Índices muy altos

El organismo de la ONU para la infancia también plantea que el hecho de que el 15 por ciento de los partos en Argentina sean de adolescentes “es una cifra muy alta. Y en algunas provincias llega al 25%. Y alrededor de 3.000 son de niñas, que en la mayoría de los casos han sido víctimas de abuso, porque a esa edad hay abuso de poder. La mayoría son niñas que no estaban asistiendo a la escuela, lo que muestra la importancia de la dimensión educativa y el no tener acceso a ninguna información”, explicó Florence Bauer, representante de UNICEF en Argentina.

“Es un mito pensar que las chicas buscan estos embarazos y que los viven con felicidad. Es una violación a sus derechos. Es un momento de su vida en el que tendrían que estar en la escuela. Ser madres a esa edad no es algo bueno para su salud física ni psíquica”, reafirma.

Según el mismo estudio, los bebés de mamás menores de 15 años tienen mayor riesgo de nacer en parto prematuro y con bajo peso, condiciones que aumentan sus probabilidades de contraer enfermedades graves o morir. El 11% de los bebés de estas mamás nace con menos de 2,5 kilos. Además, “la maternidad y la crianza profundizan situaciones de vulnerabilidad previas al embarazo”.

Abusos naturalizados

Tiempo atrás UNICEF hizo una encuesta sobre maltrato infantil, en la que uno de cada tres padres admitía que golpeaba a sus hijos, a veces con argumentos de crianza. Bauer lo compara con el abuso. “Pasa lo mismo. El abuso sexual en la infancia ocurre mayormente dentro de las familias, y se oculta o se naturaliza. Hay que hacer un trabajo de sensibilización muy fuerte para desnaturalizarlo”, plantea.

Juan Carlos Escobar está al frente del Programa de Adolescencia del Ministerio de Salud de la Nación. “Las cifras son muy altas, y se mantienen estables, 3.000 embarazos en niñas es alarmante, y la mayoría son por abuso sexual. El gran problema es que en general se tiene conocimiento cuando ya están en el segundo o tercer trimestre”, dice.

Según Escobar, se trabaja “en el marco de los derechos humanos de acceso a la salud”. Pero admite dificultades: “Hay lugares en los que no se entregan anticonceptivos a los chicos, o les piden el DNI, o les exigen que vayan acompañados de sus padres. Lo mismo con la Interrupción Legal del Embarazo. Tienen que tener la opción, pero aún hay barreras, la aplicación del protocolo es dispar. Igual con la Educación Sexual Integral, que va de la mano”.

El informe de UNICEF no sólo cita las leyes de Educación Sexual Integral, Parto Respetado y el derecho a la Interrupción Legal del Embarazo, sino que pide su aplicación.

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