Luciana Romero: “Es muy difícil vencer y superar el miedo tras tantos años de vivir asi”
A una semana de haberse conocido la sentencia que condenó a 20 años de cárcel al taxista Germán Cazal Ortiz, la víctima y expareja Luciana Romero entiende que aún no está en condiciones de ayudar y estar cerca de las que sufrieron lo mismo porque todavía su tema lo analiza con psicólogos. Conforme con el fallo dice no saber qué hará en el futuro luego de decir una vez en NORTE que el tiempo que pasará su agresor en prisión serviría para escapar.
Más relajada y con otro semblante, Luciana Romero (27) y su abogado Pablo Vianello estuvieron en NORTE para agradecer a todos los que de una u otra forma estuvieron durante un año de lucha, investigación y finalmente el juicio que se desarrolló en la Cámara Primera en lo Criminal de Resistencia.

“No he pensado que haré, estoy todavía en tratamiento psicológico y es muy difícil vencer y superar el miedo de tantos años de vivir, en ningún momento lo vi arrepentido en el juicio y no reconoció los delitos que cometió”, dijo la joven, quien admite: “Aún sigo sintiendo miedo y una vez que termine el tratamiento tal vez lo supere, espero poder hacerlo, pero en este momento necesito seguir en tratamiento”, insistió.
Romero, que se sobrepuso a las 14 puñaladas que le propinó Cazal Ortiz, dice que no se siente en condiciones de ser guía o consejera de otras mujeres que padecieron lo mismo: “Me queda mucho por sanar y no me siento en posición para ayudar a otras”.
Romero explicó que los profesionales no saben aun cuando darán el alta, pero confía sea pronto.

El abogado dijo que “los fiscales han hecho un buen trabajo”
El abogado Vianello se expresó “por la pena ejemplar”, la primera en el Chaco, por tentativa de femicidio, “pero es evidente que el sistema en algunos aspectos falló porque desde el primer momento habíamos buscado la solución con el botón antipánico y prohibiciones de acercamiento para Cazal, pero por algún motivo dicha respuesta nunca llegó para Luciana”. Y agregó: “El Tribunal pidió investigar de oficio que es lo que sucedió con el caso de Luciana y por qué no se le brindó la seguridad que dice el protocolo y cumplir con la ley que habla de protección integral de las mujeres”.

Por otra parte, el querellante dijo “no debe cortarse el hilo por lo más delgado, no puede existir responsabilidad de las fiscalías ya que es la Policía la encargada de buscar a las personas que están prófugas y los encargados de recibir las denuncias”, se refirió al tiempo que estuvo Cazal Ortiz libre y manejando un taxi, cuando pesaba un pedido de captura.
“Quiero destacar el trabajo de los fiscales 9 y 11, Daniela Meiriño y Héctor Valdivia, por lo que hicieron durante la etapa de investigación”, resaltó Vianello.
Señaló que “todos debemos luchar contra este flagelo, pero afortunadamente el Chaco genere jurisprudencia nacional, gracias a que se tomaron todos los hechos como concurso real”, que al final terminó dejando en prisión a Cazal. Y opinó que los dispositivos que se entregan a las mujeres que sufren violencia de género deberían estar a cargo del Ministerio Público Fiscal y no de la Policía.
El 24 de julio será la lectura de los fundamentos del fallo en la Cámara Primera en lo Criminal y a partir de ese paso, habrá más detalles sobre el pedido del Tribunal de buscar posible responsabilidad de organismos del Estado.










