¿Paros contra el gobierno o la comunidad? La anarquía sabotea los servicios de salud
En ocho años de mandato, el gobernador Capitanich renovó seis ministros en el área de Salud. Hoy no tiene empacho en haber llegado a la conclusión de que un sector de tanta dimensión, peso presupuestario y de vital incidencia en servicios aconseja aplicar la receta de un administrador de mano firme. No es el único que piensa de esa manera en la primera línea del oficialismo chaqueño.
El gobernador Peppo, en sus 18 meses de mandato, recurrió a un médico de Villa Ángela que pronto volvió a su ciudad y promovió a la ministra Mariel Crespo, que afrontó desafíos en diversos escenarios, tuvo tormentas en el interior que forzaron relevos de directores hospitalarios y, sobre todo, sintió como un torniquete la sindicalización de reivindicaciones y conflictos en los grandes hospitales que son el Perrando, el Pediátrico y el flamante 4 de Junio de Sáenz Peña, todos acosados por una demanda de servicios provincial, regional y hasta del vecino Paraguay. Su equipo fue reorganizado más de una vez, tropezando con el vaciamiento de recursos profesionales en zonas del interior donde no es lo mismo que capitalizar la gran demanda en consultorios de Resistencia, territorio conquistado por el plus que soportan resignados los afiliados del Insssep, cuya obra social es la otra estructura fundamental de servicios de la provincia.
Licitaciones importantes
Como el árbol que tapa el bosque, la interminable sucesión de paros no deja ver que el Ministerio de Salud licitó medicamentos y descartables por 180 y 250 millones. Incorporó el Chaco al Banco Nacional de Drogas Oncológicas, cuya compra significa 25 millones anuales, se articulan licitaciones semestrales para abastecer a los diabéticos y habrá licitaciones unificadas para insumos de laboratorios por más de 80 millones. Las compras de leche cuestan 24 millones.
En suma, para no precisar más detalles de lo que acredita la ministra Crespo, se destaca que la gestión de Peppo acaba de habilitar el hospital de la histórica comunidad de Puerto Bermejo, publicitando 14 nosocomios y 40 centros de salud con una inversión de 250 millones.

Presión gremial y saturación
La presión de las cuatro vertientes gremiales que tienen como epicentro la saturación de servicios del gran hospital Perrando, donde la escasez de camas es crónica y la reprogramación de la agenda quirúrgica es un salto al vacío, refleja también excesos como el denunciado por la propia ministra de un centro de salud cerrado con llave en un fin de semana para que ninguna necesidad se atendiera. Y las informaciones sumarias que se promueven en cada caso terminan siendo impotentes ante los resguardos de estabilidad de la legislación laboral vigente. Solamente Salud Pública tiene 13.000 agentes donde los que sí trabajan con ahínco son justos que se diluyen con los pecadores de la intransigencia a prueba de balas.
La indisponibilidad de camas ha obligado a derivaciones a clínicas privadas y hubo casos como el de cinco médicos de Tres Isletas que se divulgaron como un escándalo que no era. “Se perdió el respeto a los directores de los hospitales”, reconoce Crespo y exhibe intervenciones con auditorías para exigir el cumplimiento de cargas horarias, tarea que no ha culminado.
La ministra sabe que se popularizó, lamentablemente, la definición de “puerta giratoria” de los grandes hospitales donde se imputaba a médicos que ingresaban para firmar y salían a cumplir compromisos con sus pacientes privados.
Pero los baches de las deserciones de médicos en el interior obligó a 227 profesionales con distintas modalidades para distribuirlos en toda la provincia, más los nuevos residentes en los concursos de universidades nacionales.
Se asegura que hay un caso muy especial en el centro de recuperación de adictos de La Eduvigis, cuyo aislamiento se agravó con las lluvias y respecto del cual el relevamiento de una siquiatra de Sáenz Peña habría denunciado un funcionamiento sin rumbo.
Emergencia ineludible
La provincia está en una emergencia económica que le habilitó usar el crédito público hasta 4.900 millones sin ninguna colocación a la vista hasta fines de julio, con un mercado de tasas altísimas. El enorme plantel de empleados públicos está encabezado por el Ministerio de Educación donde la rutina de paros genera una enorme confusión a los padres y daños irreparables a los alumnos condenados a un vaciamiento de conocimientos sin responsables. El escalafón general sigue con 24.000 agentes y después vienen los 13.000 de Salud Pública. Pero el contexto de reclamos sin medias tintas rebota en el malestar de la comunidad, como esos miles de pacientes que rotan por hospitales y centros de salud sin saber si les abrirán o cerrarán las puertas. Ni hablar de la legión de padres con sus niños con riesgo gripal típico del invierno colmando el Hospital Pediátrico.
Lo que se lanza contra el gobierno copando una y otra vez las proximidades de la Casa de Gobierno (como si la anarquía del tránsito capitalino mereciera este golpe de gracia) no nos lleva a ensayar una letanía sino a expresar una preocupación mayúscula cuando todo sucede en plena campaña electoral, cuando la Tesorería está volcando hoy, con los sueldos de pasivos y activos, nada menos que 2.000 millones de pesos y, por si fuera poco, se pudo seguir un deshilachado debate entre cabezas de listas a diputados donde el primer ausente fue el reconocimiento cabal y preciso de la encrucijada fiscal del Chaco, rehén del centralismo en manos de un macrismo con realidades de maltrato que saltan a la vista en la vida cotidiana.
Si ningún sector político se hace responsable de nada, son adictos a la agresión sin autocrítica y todos parecen dispuestos a seguir tropezando con la misma piedra, el descreimiento en la cabal aptitud de los promovidos en poder cambiar el rumbo con un GPS genuinamente chaqueño, nos deja la sensación de que, lamentablemente, la anarquía de los prestadores sanitarios hasta se llevó puesta a la democracia, hoy al borde de la terapia intensiva por una aguda mediocridad.
La huelga con música en ATP
El Consejo Profesional de Ciencias Económicas decidió elevar su voz ante la prolongación de medidas de fuerza y paralización de servicios que en los casos de la ATP, el Registro de la Propiedad Inmueble, Personas Jurídicas y hasta la mismísima Contaduría General de la Provincia se eslabonan para afectar la tarea profesional de los contadores y, sobre todo, provocarles mayores complicaciones en trámites de la actividad privada, que soporta la mochila de una carga tributaria insostenible y el contexto general de la caída de venta, inestabilidad del empleo y el efecto multiplicador del nuevo aumento de los combustibles.
La defensa de los funcionarios de que “no todos se suman al paro” se estrella con la realidad de cada tramitación trabada y cada documentación no completada, a veces para pagar, a veces para cobrar y, por si fuera poco, con los cambios de reglas de juego que también introduce la AFIP, lanzada a una voracidad recaudadora sin precedentes. Sin embargo, hay episodios que hablan por sí mismos de la gravedad de la situación que obliga a una intervención enérgica de las autoridades provinciales: el sector más duro en la huelga de la ATP no encontró mejor manera que reclamar metiendo música -y muy potente- para matizar sus demandas como si se tratara de una fiesta. Hubo una denuncia de vecinos por el elevado volumen de tanto bochinche, por lo que debió acudir la policía. ¿Será posible que nadie le pueda poner el cascabel al gato?
Peppo tomó el toro por las astas
En el trayecto decisivo que lo lleva a encabezar actos de gestión con fuerte impacto electoral y especialmente coordinados con Jorge Capitanich en Resistencia, el distrito con circuitos de la zona céntrica, tradicionalmente duros para el peronismo, el gobernador y presidente del PJ anunció haber ordenado una investigación sumaria sobre el desempeño de su propio equipo, sumado al portal de transparencia que ya muestra las declaraciones juradas patrimoniales de más de 60 funcionarios, a partir del propio Oscar D. Peppo. La decisión del gobernador revalidó su autoridad y su responsabilidad cuando las redes sociales se contaminaron con imputaciones cruzadas, cuyo reflejo se extendió a las pancartas más agresivas en la manifestación del viernes frente a la Casa de Gobierno.
Peppo debió subrayar que todos los candidatos a diputados provinciales votados en las primarias estaban en carrera participando en los actos proselitistas y eso se tradujo en el caso de dos funcionarias licenciadas para ese menester y que se mostraron en la intensa agenda de Resistencia y Sáenz Peña, el otro distrito donde el PJ redoblará esfuerzos para revertir una cadena de fracasos en las urnas.
El revuelo que causan incursiones en la web donde se tira la piedra y se esconde la mano, sin que se identifiquen los autores de las imputaciones que siempre son para echar más leña al fuego, tuvo su esperada resonancia en un pedido de informes que a mano alzada presentaron diputados de la oposición en un trámite legislativo que tendrá desenlace después del 23 de julio. Esa oposición también puso otra cuota con un demagógico proyecto de ley aumentando un 15% los sueldos estatales, como si tuvieran la varita mágica de las certezas fiscales que el gobierno de Peppo hoy no dispone, al resguardar la caja provincial para no conceder beneficios en descubierto y temiendo que después de la elección nacional de octubre las variables de la economía se carguen de más espinas para las provincias con gobiernos peronistas.
El gobernador sabe que esas auditorías no son un pedaleo, sino un desafío para sus premisas de transparencia y, por lo tanto, deben generar un desenlace creíble que llegue a la opinión pública.
Tomar el toro por las astas, después de haber pisado la pelota en un bardeo sorprendentemente intenso y agresivo, puede ser un preludio de la reorganización de su gabinete para encarar el segundo tramo de su mandato a partir del 10 de diciembre y de no tolerar que algunos factores desgasten las expectativas renovadoras que deben fortalecer su liderazgo y hasta la proyección hacia el 2019 donde también tendrá mucho que ver que el trampolín que elija Jorge Capitanich apuntando al escenario nacional con incuestionables méritos por capacidad y trayectoria.










