El futuro global en la mesa del G20
Comienza hoy en Hamburgo, Alemania, la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de los principales países industrializados y emergentes del planeta que debatirán, durante dos jornadas, los lineamientos de la economía mundial de los próximos años. Del encuentro participa el presidente Mauricio Macri que tiene previsto participar de reuniones bilaterales con su par de Francia, Emmanuel Macron, y con la primera ministro británica, Theresa May.
En la agenda del mandatario argentino, además, se incluyó la discusión del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea y también reuniones para ajustar algunos aspectos de la transición de la posesión de la presidencia del bloque regional que asumirá la Argentina en diciembre próximo.
Además de Argentina, participan de esta cumbre los representantes de la Unión Europea (UE) y de 18 países industrializados y emergentes: Alemania, Arabia Saudí, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica y Turquía. Este grupo de naciones contiene a los dos tercios de la población mundial y el 80 por ciento del rendimiento económico mundial, de ahí la importancia que tienen los grandes lineamientos que se marquen en esta cumbre. Si bien las decisiones que se adopten no son vinculantes, el encuentro genera enormes expectativas por los temas claves que se discuten en relación con la economía mundial y por el rumbo que imponen los países más poderosos. No menos relevantes son las reuniones bilaterales de líderes que se llevan a cabo al margen de la agenda oficial de la cumbre, y las señales que puedan anticipar qué nación asumirá el liderazgo global del nuevo ciclo que se inicia en el mundo.
En ese sentido, despertó gran interés el encuentro del secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, con su par de Rusia, Serguei Lavrov, por lo que pueda trascender de esa reunión, que es la primera entre ambos, y por lo que puedan acordar respecto al futuro del conflicto en Siria que, en gran medida, agravó aún más la crisis migratoria que afecta a países europeos. En esta jornada también se verán, por primera vez, cara a cara el presidente de EEUU, Donald Trump y su homólogo ruso, Vladimir Putin, y se espera que, de existir una rueda de prensa entre ambos, algunas de las preguntas giren sobre la supuesta injerencia de Moscú en las elecciones presidenciales estadounidenses de noviembre pasado.
Todas las miradas también están puestas en los movimientos que harán las naciones más poderosas, como China, la anfitriona de la cumbre, Alemania y los Estados Unidos para asumir el liderazgo global de los próximos años, sobre todo teniendo en cuenta que la llegada del polémico y desmesurado Donald Trump a la Casa Blanca puso en evidencia la necesidad de que otras naciones actúen como contrapeso de Washington en el tablero mundial.
Desde la primera reunión que celebró el G20 en Washington en el año 2008, la cumbre es considerada como un foro clave de donde surgen acuerdos para la cooperación económica internacional.
Sin embargo, las resoluciones que se adoptan van más allá de las cuestiones económicas y abarcan todos los ámbitos de política internacional. Es por eso que en la cumbre también participan organizaciones internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial, el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB, por sus siglas en inglés), la Organización de Cooperación Económica y Desarrollo (OCDE), la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Internacional del Trabajo y la Organización de las Naciones Unidas, lo que da una idea de la relevancia que tiene el encuentro.
El año pasado el G-20 fue presidido por China, y en esta cumbre de Hamburgo la jefatura del encuentro está en manos de Alemania. El próximo año la cumbre se celebrará en nuestro país, que asumirá la presidencia del grupo, un rol que es de enorme importancia porque dará la posibilidad a la Argentina de proponer distintos temas de discusión en la próxima agenda global.










