Tributo a don Juan Romero y su huella de compromiso con la comunidad
CORRIENTES (Especial NORTE Corrientes).- A más de medio siglo de su desaparición física, su legado continúa intacto. Muestra de ello, ayer un grupo de familiares, amigos y vecinos de don Juan Romero cumplieron en honrar su memoria a través de un acto que tuvo lugar en el monolito que lo recuerda, en la Ruta Provincial Nº 5.
Con una ofrenda floral, palabras alusivas y una invocación religiosa, la Comisión Permanente de Homenaje de Don Juan Romero evocó su paso terrenal y destaca que “él dejó una huella indeleble, siendo recorredor incansable de distancias, receptor de los reclamos populares, en especial de los que menos tenían, y quien siempre trató de ser útil a la sociedad correntina”, expresó en la oportunidad el secretario de la Comisión, Eliseo Aguilar.
Juan Romero perdió la vida el 1 de julio de 1966 en un accidente automovilístico en la Ruta Provincial 5, unos kilómetros antes de llegar al control policial de Laguna Brava. El vehículo que manejaba se despistó y quedó volcado en la banquina. Falleció y su partida física llenó de luto no sólo a una familia (encabezada por su esposa, doña Adela Feris), sino a un pueblo entero. Del acto sencillo, breve, pero colmado de calidez humana, tomaron parte Emma Tacta, viuda de Julio Romero; Raúl Rolando Romero Feris y su esposa, la diputada Nora Nazar, además de hijos del matrimonio y nietos; el diputado Oscar García; León Horacio Gutnisky; entre otros familiares y amigos. No faltaron los abrazos y las lágrimas sentidas en el homenaje que inició pasadas las 15.30, en el kilómetro 14 de la Ruta 5 en San Luis del Palmar.


La invocación religiosa estuvo a cargo del sacerdote Epifanio Barrios. Al respecto, el presidente de la Comisión, Emilio Navarro, dijo a NORTE de Corrientes: “Hace 51 años que falleció don Juan Romero, personaje del pueblo que ayudaba mucho a la gente, trabajaba en el campo y fue presidente del Banco Provincia, de lo cual donaba su sueldo a una iglesia. Político del Partido Autonomista, llegó a ser intendente de San Luis del Palmar. Desde 1967 lo recordamos de esta manera. Para los políticos de hoy él dejó muchos ejemplos, como la donación de sus haberes. Eso se puede ver en la manera en que supo formar a sus hijos y dos de ellos fueron gobernadores de Corrientes. Tato en la Provincia siguió su ejemplo”.

Uno de sus hijos, “Tato” Romero Feris, dijo “Tengo el mejor recuerdo de mi padre. Para nosotros, los hijos, dejó un legado muy importante. Tengo fe y siempre conservo la esperanza, no pierdo las expectativas positivas. Muestra de ello es que me otorgaron permiso para estar acá en este momento”.
También el sacerdote Epifanio Barrios dijo a este medio que “Juan Romero fue un poblador muy importante y que ha hecho mucho por la gente. Año a año me toca hacer la invocación religiosa y siempre se conoce algún nuevo aspecto beneficioso de su personalidad. Fue un hombre de campo que realizó muchas obras y sinceros esfuerzos por el pueblo”.
Así, deudos y amigos compartieron las palabras del presbítero, quien pidió por el descanso eterno del espíritu de la recordada figura. En medio de la ceremonia, el secretario de la Comisión, Eliseo Aguilar, dejó sentidas palabras para honrar la memoria del caudillo político. “Un día como hoy, en este lugar, los sanluiseños perdíamos a un hijo dilecto, gaucho, criollo, político, que no dudaba en patear puertas del poder para ayudar a sus semejantes. Recuerdo que mi padre y mi abuelo hablaban de Juan Romero como su jefe político, el caudillo. Su nombre trascendió en el tiempo, tal es así que hoy la escuela 116 lleva su nombre en la sexta sección de San Luis. Conociendo a sus hijos Pocho, Tato, Carlos, Maribel y Lidia, no tengo dudas de cómo fue como padre y que les dejó un gran legado para que continúen su camino. Fue amigo incondicional, respetuoso de sus adversarios políticos, hombre de bien que no necesitó títulos para destacarse en la sociedad. Hoy nos queda ese recuerdo, que es un tesoro que no queremos perder jamás”, finalizó.










