El error fatal que liberó la tecnología de los GPS
El GPS nos es muy familiar. Hasta los smartphones más económicos lo tienen y cuando el usuario se acostumbra es un gran auxiliar de viajes, ya sea en tiempo real o para preparar un recorrido, como sea el Sistema de Posicionamiento Global, tal su nombre real, ha cambiado para siempre la forma en que nos movemos y ya forma parte de vocabulario cotidiano de las personas. Esta tecnología tiene casi 40 años de vigencia con una historia muy interesante detrás.
Al principio, el acceso GPS era exclusivo para las fuerzas militares de los Estados Unidos, y aún sigue bajo su control, pero las cosas cambiaron en 1983 tras una decisión del gobierno de Ronald Reagan cuando los errores inducidos a los sistemas de uso civil llevaron a la muerte a más de 260 personas. Sucede que en esa época los pocos y costosos sistemas GPS que se podían adquirir tenían incorporado un error que en algunos casos llegaba a los 3.000 metros para no otorgar ventaja táctica a quienes se hicieran de estos equipos. Por entonces las fuerzas beligerantes de la antigua Yugoslavia ya habían comprado numerosos de esos equipos en Europa y era conveniente dejarles error para tranquilidad de las bases aéreas que comenzaba a desplegar la OTAN.

El Sistema de Posicionamiento Global se inició como proyecto en 1973 en un intento por eliminar las limitaciones de los sistemas de navegación vigentes y combinar tecnologías similares a cargo de diferentes departamentos, entre las que se destacan Transit (para los submarinos cargados con misiles Polaris), Timation (para los relojes de alta precisión en el espacio), y Secor (para evaluaciones geodésicas).
En sus primeros días se lo conocía como DNSS, siglas para Defense Navigation Satellite System, y al poco tiempo adoptó el nombre Navstar. Esa fue la designación que utilizó en el lanzamiento del primer satélite perteneciente a la primera ‘constelación’ de satélites GPS en febrero de 1978. Navstar 1 estuvo acompañado por otros nueve satélites y el último se retiró en marzo de 1996.
Con los Navstar en el espacio la tecnología fue accesible a todos los ámbitos civiles y entre ellos el aeronáutico. Sucede que en grandes extensiones de océano las radiocomunicaciones dejan de ser efectivas para los aviones y saber por dónde se vuela era un ejercicio de habilidades náuticas que se simplificó enormemente con estos equipos.
La tragedia del KAL007

En septiembre de 1983 un interceptor Su-15 soviético derribó cuando se alejaba de la isla Sakhalin el vuelo comercial KAL007 de Korean Air Lines que se dirigía desde Los Ángeles a Corea y que también había sobrevolado la península de Kamtchatka.
El piloto ruso aún hoy asegura que hizo señas al Jumbo 747 y que la tripulación no respondió. El aviador pidió órdenes a su base y recibió la autorización de disparar contra sus cañones ya que previamente hubo muchos episodios previos denunciados por Rusia respecto de que se empleaban radares militares desde aeronaves civiles para espiar la península y la isla rusa donde se asienta una gigantesca base militar 269 personas perdieron la vida (246 pasajeros y 23 tripulantes), dando lugar a uno de los momentos más críticos de la Guerra Fría.

Lo que se supo 10 años después es que el avión derribado (y todos los aviones civiles) disponían entonces de GPS para navegación con el error inducido y en cambio el piloto ruso estaba guiado por el sistema local de radares, más exacto en ese momento del vuelo. Al comprobar la violación del espacio aéreo los rusos quedaron en condiciones de derribar el avión si este no obedecía las órdenes de aterrizar para revisar si llevaba equipo militar, algo que las leyes internacionales contemplan.
Liberen los GPS
Nunca se sabrá si los pilotos del KAL decidieron ignorar al aviador ruso confiados en su GPS o si la frecuencia utilizada por el Shukoi en la radio estaba emparejada con el Jumbo o si realmente se trató de una navegación de espionaje.
La Unión Soviética suprimió activamente su información del accidente por diez años (incluso utilizó su poder de veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas bloqueando una resolución condenatoria), y el 16 de septiembre, el presidente Ronald Reagan anunció que el GPS sería de libre acceso para todos, sin cargo alguno, estimulando así su desarrollo tecnológico. De haber estado disponible en vuelos civiles, el GPS hubiera corregido el error de navegación de KAL007 en cuestión de segundos. En mayo de 2000 el concepto de disponibilidad selectiva fue discontinuado, obedeciendo a una orden previa que el presidente Bill Clinton había emitido en 1996.
Los dispositivos civiles ahora tienen acceso al mismo nivel de precisión que los militares, reconociendo el gigantesco potencial económico del GPS. En caso de ser necesario, las fuerzas armadas de EEUU y la OTAN cuentan con la capacidad de desplegar elementos que bloquean la señal o colocan un nuevo error, cosa que sucede en Afganistán y durante las guerras del Golfo.










