Eduardo Gómez, un soldado chaqueño entre los que serán identificados en Malvinas
Por Erika Alfonso - Este lunes el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) dará inicio a los trabajos de exhumación en el cementerio de Darwin para tratar de identificar a los soldados muertos en las Islas Malvinas en el conflicto bélico de 1982. Una de las impulsoras del proceso es Norma Gómez, hermana del soldado saenzpeñense Eduardo Gómez, quien tenía 19 años y se encontraba en el ejército en el Regimiento de Monte Caseros. “Hoy tienen en su tumba una lápida negra que dice “Soldado sólo conocido por Dios”, pero desde ahora podrá tener su nombre”, dijo a NORTE.
Esto comenzó en 2011 cuando “vino a Resistencia Ernesto Alonso, un excombatiente de Buenos Aires y habló con otro (excombatiente). Allí me citaron; me plantearon la situación, yo lo consulté con mi mamá y ella no dudó en decir que sí. Juntamos los papeles para cumplir con los requisitos; se sumaron cuatro familias más y luego todos fuimos a Comodoro Py, salió sorteado el juez Ercolini. Ese mismo día escribimos una carta a la presidenta, en aquel momento Cristina Fernández, quien nos ayudó muchísimo al igual que Alejo Ramos Padilla, hoy juez de Dolores”, contó Norma.

El 24 de enero de 2013, Argentina y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) suscribieron un acuerdo que otorga a esta institución facilidades en todo el territorio nacional para desarrollar sus actividades, en el marco de su mandato internacional humanitario independiente, neutral e imparcial.
La provincia del Chaco es una de las que más cantidad de NN tiene en el archipiélago, con 24 soldados. “Hasta ahora aceptaron 22 pero hay posibilidades de que acepte una más. Esto genera mucha expectativa y esperanza. Las madres que aún viven hasta ahora esperan a sus hijos por el hecho de no estar identificados” contó Norma.
La exhumación
El equipo de la Cruz Roja hace varios días se encuentra en suelo isleño para comenzar con los trabajos; el proceso estará a cargo de 10 expertos del Reino Unido y Argentina, Laurent Corbaz será el jefe. El plan es que las exhumaciones terminen en agosto y la identificación de las muestras esté lista hacia finales de año.
Entre las 237 tumbas de Darwin, la mitad aproximadamente han sido identificadas y 123 pertenecen a hombres que, en la desbandada tras la derrota argentina, quedaron abandonados en tumbas, varias de ellas fosas comunes y la mayoría anónimas.
¿Cómo será el trabajo?
Los forenses exhumarán tres tumbas por día y analizarán los restos en un laboratorio montado en el lugar. Primeramente buscarán pruebas de detalles aportados por los familiares, como viejas fracturas o particularidades dentales que ayuden a una identificación aproximada pero no definitiva. Las muestras serán comparadas en el continente con el banco de datos genéticos aportado por las familias en línea vertical, una prueba fiable casi al 100%. Los análisis se realizarán en un laboratorio del Equipo Argentino de Antropología Forense, uno de los más prestigiosos del mundo por su trabajo en la identificación de víctimas de la dictadura; habrá también contrapruebas en Reino Unido y España.
Los cuerpos serán enterrados nuevamente el mismo día de la exhumación en ataúdes nuevos. El trabajo en el cementerio de Darwin será lento pero constante.
“Mi hermano va a quedar en Malvinas”
Tras varios años de intensa búsqueda, de lucha y trabajo finalmente llegó la fecha que los familiares de los jóvenes soldados argentinos estaban esperando. Respecto de esto Norma expresó: “Estamos con mucha ansiedad, esperamos que el tiempo pase rápido; hace cinco años que lo hacemos. Tengo esperanzas y quiero saber dónde está mi hermano; ese fue el deseo de mi madre quien falleció hace tres meses y lamentablemente no pudo saberlo” y agregó: “voy a respetar la decisión de ella; dicen que después aquellas familias que quieran trasladar los cuerpos al continente podrán hacerlo, mi mamá nunca quiso que Eduardo vuelva al continente, quería que quede en las islas, esa decisión se va respetar, mi hermano va a quedar ahí, en Malvinas”.
A pesar de que en los últimos tiempos la sociedad ha cambiado su mirada respecto de los excombatientes y caídos, para Norma el reconocimiento a estos jóvenes que se fueron como héroes y volvieron por la puerta de atrás es una deuda pendiente. “Lo que yo veo es que el 2 de abril todos aplauden, están muy acongojados pero al otro día se olvidaron de los caídos, de los soldados que volvieron y de los familiares. Queremos que el gobierno nacional se haga presente y que nos informe qué es lo que están haciendo respecto de este tema, cómo fueron las negociaciones; que los familiares no nos enteremos lo que pasa a través de los medios de comunicación, muchos van a necesitar contención y el Estado se la debe dar”, dijo.
Pasaron 35 años y en Norma el recuerdo de aquel joven vital y trabajador sigue latente. “La herida de la ausencia no la cerré, se aprende a vivir con el dolor y con la tristeza, la herida nunca cerrará”, finalizó.










