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Tras los anuncios del gobierno de EEUU

Cubanos lamentan brutal retroceso en las relaciones bilaterales

Los cubanos deploraban este viernes el retorno a una era de relaciones más frías con EEUU, luego que el presidente Donald Trump anunciara un plan que endurece normas sobre viajes y negocios en la isla, revirtiendo la histórica distensión que inició su predecesor, Barack Obama. Pero más allá de las medidas anunciadas, los cubanos se sintieron decepcionados con el lenguaje del presidente estadounidense, que les retrotrajo a los primeros años de la Revolución.

LA HABANA, 16 (Reuters) - “Han sido palabras sumamente fuertes, evidentemente para contentar a su audiencia en Miami‘”, dijo Horacio Guerra, empleado de una cafetería en La Habana, quien como muchos cubanos escuchó aTrump hablar de “opresión comunista” por la transmisión en vivo del canal Telesur en la isla. 

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Trump muestra el decreto con el que espera retrotraer las relaciones con Cuba a la etapa anterior a la histórica distensión acordada entre Obama y Raúl Castro.

El mandatario de EEUUU dijo que impondrá reglas más estrictas para los viajes de los estadounidenses a Cuba y restringirá los negocios que empresas de su país pueden hacer con firmas cubanas controladas por las fuerzas armadas en la isla (la mayoría). El acuerdo entre Obama y Castro de diciembre de 2014 había generado euforia en Cuba, que esperaba una mejora en su frágil economía.

Un incremento de turistas de EEUU impulsó al sector, especialmente en La Habana, a crear más alojamientos, restaurantes, taxis y servicios de guías en la incipiente área privada. “Estas medidas destruirán por completo nuestra economía familiar. El 100% de nuestra economía está basada en la renta de habitaciones a estadounidenses”, dijo Alina Fernández, de 44 años, propietaria de un departamento en el barrio El vedado.

Sin embargo, los críticos sostienen que la distensión de Obama no había mejorado las libertades políticas en la isla. Las autoridades cubanas intensificaron detenciones de activistas y, con frecuencia, confiscaron teléfonos y computadoras portátiles.

“Cuando la administración Obama dejó de condenar estas cosas, el régimen se dijo: seguimos y no pasa nada, sigamos reprimiendo con más fuerza”, dijo José Daniel Ferrer, que lidera la Unión Patriótica, el grupo disidente más grande del país. Otros opositores sostienen que este retroceso en la distensión igualmente perjudicará a los cubanos. “Sus medidas (de Trump) no tendrán, porque no lo buscan, ningún beneficio en términos de derechos humanos. Sólo es una forma de exigir mayor apertura de la economía al capital yanqui”, opinó Eliécer Ávila, del grupo Somos Más.

“El Gobierno cubano resistió a un embargo comercial de más de medio siglo y no hará ninguna concesión a EEUU, menos aún bajo presiones económicas”, dijo Carlos Alzugaray, diplomático cubano jubilado. “Indudablemente las medidas van a afectar, pero tampoco van a hundir a Cuba. Van a afectar bastante al sector privado mucho más que al Gobierno cubano”, señaló.

Algo que también anticipa María Elena Reyes, de 45 años, que alquila habitaciones a turistas. “Este año los americanos superaron todas las expectativas para alojarse en mi casa. Ahora, el listón estará más alto para las rentas de estadounidenses. Vamos a un retroceso total”.

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