La deforestación: los bosques en peligro
La deforestación arrasa los bosques y las selvas de la Tierra de forma masiva causando un inmenso daño a la calidad de los suelos, la vida y ecosistemas en general. Los bosques ocupan aproximadamente el 30 % de la superficie terrestre; sin embargo, es increíble saber que casi la mitad de los bosques tropicales que alguna vez prosperaron, ya han sido deforestados.
Por Juan Antonio Alberto
La deforestación global se ha acelerado dramáticamente en décadas recientes. Los bosques tropicales de América del Sur y del Sudeste de Asia están siendo cortados y quemados a una tasa alarmante para usos agrícolas, tanto en pequeña como en gran escala. Según la Fundación Vida Silvestre Argentina alrededor de 13 millones de hectáreas de bosques nativos del mundo desaparecen anualmente, lo que equivale a una vez y media la ciudad de Buenos Aires eliminada por día.

Y con los bosques no sólo desaparece la diversidad de especies que hospedan, sino que sucumben o se debilitan, notoriamente, algunos de los “servicios” que estos biomas brindan a la sociedad.
La deforestación: violento y vigente daño ambiental
La deforestación o tala de árboles es un proceso causado habitualmente por la acción humana, en el que se destruye la superficie forestal. Está evidentemente ocasionada por la acción del hombre sobre la naturaleza, primordialmente debido a las talas o quemas efectuadas por la industria maderera, así como por la obtención de suelo para la agricultura, minería y ganadería.
Talar árboles sin una eficiente reforestación resulta en un serio daño al hábitat, en pérdida de biodiversidad y en aridez. Tiene un impacto adverso en la fijación de dióxido de carbono (CO2). Las regiones deforestadas tienden a una erosión del suelo y frecuentemente se degradan a tierras no productivas.
La deforestación es un proceso antiguo que se ha incrementado en los últimos tres siglos, con un promedio de seis millones de hectáreas anuales. Principalmente se produjo en el Hemisferio Norte, en los siglos XVIII y XIX, aunque en el siglo XX comenzó a realizarse en el Hemisferio Sur, especialmente en las selvas tropicales de la región amazónica. Las selvas tropicales y los bosques pluviales podrían desaparecer completamente dentro de cien años si continúa el ritmo actual de deforestación.

¿Cuáles son las causas del problema?
Los porqués de la tala indiscriminada son muchos, pero la mayoría están ligados con el dinero o la necesidad de los granjeros de mantener a sus familias. El causante subyacente de la deforestación es la agricultura y el avance de la frontera agropecuaria. Los agricultores talan los bosques con el fin de conseguir más espacio para sus cultivos o para el pastoreo del ganado.
Frecuentemente, enormes cantidades de pequeños agricultores despejan hectáreas de terreno arbolado, para alimentar a sus familias, mediante tala y fuego en un proceso denominado “agricultura de roza y quema”, técnica tradicional y muy antigua. Pero no olvidemos la agricultura comercial a gran escala o de plantaciones, sustentada por cambios en los mercados globales y la incorporación de nuevas tecnologías y formas de producción. Las operaciones madereras comerciales, que proporcionan productos de pulpa de papel y madera al mercado mundial, también participan en la explotación de innumerables cantidad de bosques cada año.
Los leñadores, incluso de forma furtiva, también construyen carreteras para acceder a bosques cada vez más remotos, lo que conlleva un incremento de la deforestación, aunque -por suertesu acción hoy está presente en menor medida, ya que la industria maderera y papelera utilizan cada vez más madera de especies arbóreas reforestadas.

Es válido destacar que, los bosques y selvas caen también víctimas del crecimiento urbano constante, en efecto la construcción de infraestructura para albergar a una población urbana creciente, conlleva obras viales y energéticas, a lo que se suma las redes de tuberías y excavaciones para la exploración y explotación de minerales e hidrocarburos.
En los países más desarrollados se provocan otras agresiones hacia la corteza boscosa, como la lluvia ácida, que arriesgan la supervivencia de los bosques, situación que se intenta controlar mediante la exigencia de requisitos de calidad para los combustibles, como la limitación del contenido de azufre. No toda la deforestación es consecuencia de la intencionalidad. Alguna es causa de factores humanos y naturales como los incendios forestales y el pastoreo intensivo, que puede inhibir el crecimiento de nuevos brotes de árboles.
En lo referente a los incendios podemos decir que son propios de la dinámica de la naturaleza y cumplen una función importante en el equilibrio de ciertos ecosistemas, pero pueden convertirse en problemas cuando se tornan incontrolables. Según la Fundación Vida Silvestre Argentina la deforestación en la Argentina está impulsada por el avance no planificado de la frontera agropecuaria y/o el crecimiento urbano.
En la Argentina, existen procesos de deforestación de variadas características, por ejemplo, el aumento de superficie cultivada para la soja en Santiago del Estero y Córdoba, y la ganadería en Salta y el Chaco, entre otras.
Fuentes: http://www.nationalgeographic.es/medio-ambiente http://www.vidasilvestre.org.ar/nuestro_trabajo/que_hacemos/nuestra_solucion/cambiar_forma_vivimos/conducta_responsable/bosques/_cual_es_el_problema_/ https://es.wikipedia.org/wiki/Deforestaci%C3%B3n










