Poli advirtió que “la inequidad genera violencias” y que “la confrontación roba la esperanza”
Ante el presidente Mauricio Macri, el arzobispo porteño, Mario Poli, advirtió hoy en la ceremonia del tedeum que “la inequidad genera violencias” y que “la confrontación roba la esperanza”, ante lo cual llamó a “buscar por el fecundo y arduo camino del diálogo un consenso creativo tan necesario para que se haga realidad el progreso”.
En el marco del aniversario número 207 de la Revolución de Mayo, el cardenal primado de la Argentina también aludió a la cantidad de personas que están debajo del índice de pobreza, que según el Indec es un 30,3 por ciento de la población.

“Las estadísticas veraces son muy buenas porque nos advierten dónde estamos parados y nos animan a encarar soluciones. No obstante, los porcentajes invisibilizan el dolor de las familias que sufren la postergación y el desánimo”, advirtió
Con la presencia del jefe de Estado y los ministros del Gabinete, así como referentes de otros sectores, Poli afirmó que “no existe realidad humana y social que no pueda ser redimida, cambiada para bien”.
“Dejémonos interpelar por la realidad humana que vivimos.
Muchos pueden pensar que no hay motivo para hacer fiesta patria cuando buena parte de nuestro pueblo no se siente invitado, porque no posee igualdad de oportunidades y carece de lo necesario para una vida digna”, remarcó.
Y añadió: “La solución a nuestros desafíos internos, algunos estadistas lo llaman deuda social interna, depende prioritariamente de nosotros”.
El representante eclesiástico señaló que “dolorosamente” los argentinos aprendieron que “la inequidad genera violencias” y aclaró: “Si bien las soluciones demandan en primer lugar la intervención de las instituciones del Estado, de igual modo nadie puede sentirse excluido de hacer algo por el prójimo”.
En ese sentido, hizo una alusión a la normalización de las cifras del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) y a su consecuente actualización del relevamiento de la cantidad de pobres que hay en la Argentina.
“Las estadísticas veraces son muy buenas porque nos advierten dónde estamos parados y nos animan a encarar soluciones. No obstante, los porcentajes invisibilizan el dolor de las familias que sufren la postergación y el desánimo. Y eso sólo se supera por la cercanía fraterna y cordial de otro argentino”, manifestó el cardenal.
Además, Poli destacó que “es conveniente volver a confiar y apostar a las reservas culturales, morales y espirituales del pueblo, así como también a su capacidad de trabajo e ingenio científico que, unido a la perseverancia en las pruebas, le ha permitido sobreponerse a tantas promesas inclumplidas, fracasos y postergaciones”.
En su homilía por el aniversario número 207 de la Revolución de Mayo, alertó que “la confrontación roba la esperanza” y, ante ello, llamó a “buscar por el fecundo y arduo camino del diálogo un consenso creativo tan necesario para que se haga realidad el progreso de la Nación”.
Finalmente, el cardenal pidió que “la prudencia de sus autoridades y la honestidad de sus ciudadanos robustezcan la concordia y la justicia y podamos vivir en paz y prosperidad”.
El arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires hizo esas alusiones a los índices de pobreza en el marco del tedeum que encabezaba ante la presencia del presidente Mauricio Macri; la primera dama, Juliana Awada; y los ministros del Gabinete nacional.










