La UTE contratista del gran acueducto deberá retomar el trabajo a mediados de junio
Quedaban detalles de la curva de inversión con tramos dolarizados y redeterminación de precios que se resolvieran entre el Enohsa y el grupo constructor que reanudará una obra paralizada en septiembre de 2015.

Luego de participar de la rúbrica del contrato de inicio de obra, el martes en Buenos Aires, el ministro de Hacienda y Finanzas Públicas de la provincia, Cristian Ocampo reveló que el gobierno chaqueño puso fechas para la reanudación de los trabajos: entre el 10 y el 15 de junio próximo. “Les dijimos que entre esas fechas tienen que estar los obreros contratados y los obradores instalados, con el inicio efectivo de los trabajos”, señaló ayer.
Desde Buenos Aires, el funcionario aseguró que la Unión Transitoria de Empresas (UTE) integrada por Supercemento, Rovella Carranza y CPC “se comprometió junto a los técnicos del Ente Nacional de Obras Hídricas y Saneamiento (Enohsa) para ese inicio efectivo”; y anunció que serán 500 obreros los que se emplearán en estas tareas.
A la vez, Ocampo confirmó que el obrador estará instalado en la toma de agua, sobre el río Paraná, a un costado del puente interprovincial Chaco-Corrientes. “En un plazo de 30 días (desde hoy) deben estar los trabajos en ejecución”, resaltó en declaraciones a radio Universidad. “Fue difícil pero pusimos mucho empeño. Fue la decisión política del gobernador Domingo Peppo avanzar en todo lo necesario”, ponderó el titular de la cartera económica. Dijo así que en junio tiene que estar la obra en plena ejecución. Y desde allí se contarán los 18 meses para su finalización. “Estamos convencidos que es la obra más trascendente en la provincia para el desarrollo y la calidad de vida de la población”, subrayó.
Detalles técnicos
“Quedaban detalles técnicos y administrativos a resolver entre la Provincia, la UTE que está desarrollando la obra y el Enohsa “, comentó Ocampo. Recordó que, al margen del financiamiento que fue resuelto a través de dos fuentes que aseguraron los fondos, restaban cerrar “detalles técnicos” vinculados a las redeterminaciones de precios y a la conversión de la curva de inversión que tenía tramos dolarizados, ya que había componentes importados desde el exterior. “En el medio, con el nuevo gobierno (nacional), hubo un cambio en el sistema de redeterminación de precios. Todo implicó que se hiciera un nuevo trabajo, un reajuste de valuaciones”, expuso.
Dijo, en ese sentido, que debió hacerse un cambio en el plan de trabajo, porque el Enohsa planteó el reinicio desde la toma de agua en el río Paraná (al costado del puente Chaco-Corrientes). “Fueron cambios que implicaron un período de tiempo. Hemos podido cerrar todo en la última reunión que mantuvimos el martes, en Buenos Aires”, marcó.
Por último, recordó que una segunda adenda firmada con el organismo nacional permitió asegurar el financiamiento de 1750 millones de pesos; a lo que se agregó luego el nuevo financiamiento a través del Fondo Fiduciario Federal de Infraestructura Regional por 750 millones de pesos, que reemplazó al crédito tomado por la Provincia en el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social del Brasil (BNDES).










