Deuda histórica con la Cruz Roja
La Cruz Roja Argentina desempeñó este año un papel fundamental en las severas inundaciones que afectaron a poblaciones enteras de distintas partes del país. La valiosa presencia de sus voluntarios en las áreas golpeadas por estos desastres naturales permitió reducir en forma notable los riesgos y el impacto en las emergencias.
La gran labor que lleva adelante esta asociación civil, humanitaria y de carácter voluntario, con presencia en casi todo el territorio argentino, sin embargo, muchas veces no es reconocida como se merece. Y se señala esto porque esta organización que es parte integrante del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, la red humanitaria más grande del mundo, presentó en el Parlamento nacional ocho proyectos de reforma de la ley que regula su funcionamiento, pero hasta el día de hoy ninguna de esas iniciativas fue aprobada. Según explican las autoridades de la organización, lo que proponen esos proyectos es modificar la ley que protege el emblema de la Cruz Roja, que data de 1893 y que, por obvias razones, necesita una actualización. Por otra parte, existe otra normativa del año 1949 que amplió algunas facultades de la organización, pero como sucede con la ley antes mencionada, también adolece de esa falta de ajuste a las demandas de las sociedades modernas.
El trabajo de la Cruz Roja está muy lejos de los gestos declamatorios. Sus voluntarios y colaboradores llevan a cabo una enorme tarea silenciosa a través de una red de 65 filiales que la organización tiene en todo el país; y en los desastres naturales que este año demandaron su presencia destinó 15 millones de pesos en ayuda humanitaria. La sede que abrió sus puertas en la Argentina el 10 de junio de 1880 fue la primera que el organismo internacional tuvo en toda América, pero a pesar de ser pionera en la región, es la que se rige por la legislación más vieja. Por todo esto, es importante que el Parlamento nacional salde la deuda que la sociedad argentina en su conjunto mantiene con la Cruz Roja y sancione una ley que regule, en función de las exigencias del mundo actual. Para que se comprenda mejor, se puede citar el siguiente ejemplo: un siglo atrás no estaba de moda el marketing de las empresas, pero en la actualidad muchas utilizan el logo de la Cruz Roja en sus productos para atraer a compradores, pese a que no tienen una autorización del organismo para hacerlo. El problema es que la organización no puede iniciar acciones legales contra esas prácticas desleales porque el marco normativo que está vigente es, como se dijo, de otro siglo.
Solo este año la Cruz Roja llevó alivio a miles de argentinos que sufrieron inundaciones en al menos 11 localidades del país. En ese sentido, conviene no desatender las advertencias que la organización hizo en relación a que la delicada situación hídrica puede empeorar, por lo que la sociedad debe comprometerse y seguir apoyando a este tipo de instituciones de bien público.
Esta semana, en la que se celebra el 189° aniversario del nacimiento del fundador del Movimiento Internacional, Henry Dunant, el presidente de la Cruz Roja en Argentina Diego Tipping destacó la necesidad de avanzar en una actualización normativa que permita optimizar el trabajo de la organización y, en ese sentido dijo que se debería reconocer como carga pública la tarea de los voluntarios y, por otra parte, regular los servicios de primeros auxilios. Estos reclamos deben ser escuchados por los legisladores de todas las representaciones políticas, ya que se trata de pedidos formulados por una de las organizaciones de bien público más importantes del país y con una larga experiencia en la asistencia a comunidades en situaciones de emergencia.










