Las lluvias bajarán su intensidad y no se prevé un trimestre tan complicado como el anterior
Las lluvias generaron grandes complicaciones en las distintas zonas donde ocurrieron. Con milimetrajes que en cuatro meses alcanzaron la media anual, las precipitaciones afectaron más a las áreas urbanas que al sector productivo primario en particular.
Así, el este provincial fue el más perjudicado con la masa de agua, como por ejemplo en la capital del Chaco donde los registros superaron los 1100 milímetros en el primer cuatrimestre del año. En tanto, en la producción afectó mayormente al algodón que vio retrasada su área de siembra, mientras beneficia a la soja con gran humedad en el suelo.
Por eso, el informe que elabora el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) con el pronóstico de este trimestre en curso (mayo, junio y julio) resulta fundamental a la hora de planificar acciones, tanto en la ciudad como en el campo.

Así, el escrito mayo-julio recientemente publicado por el organismo nacional pronostica una merma en la probabilidad de precipitaciones superiores, especialmente en el este del Chaco, aunque continuará un panorama con mucha humedad.
“Lo importante es que las precipitaciones medias o promedios de esos meses son bajas, de 50 a 70 milímetros en el Este, con lo cual no serían esperables grandes precipitaciones como en marzo y abril”, sintetizó a NORTE Rural el ingeniero Hugo Rohrmann, jefe de Estudios Básicos de la Administración Provincial del Agua (APA).
De acuerdo con el mapa elaborado por el SMN respecto de las precipitaciones, en la provincia del Chaco se observan dos zonas bien diferenciadas. Por un lado, en el este provincial -el más afectado por las precipitaciones pasadas- el pronóstico indica que las lluvias serían normales; mientras que para el resto de la provincia se auguran condiciones algo por encima de lo normal. En tanto, en la provincia de Corrientes se esperan lluvias normales para esta época del año.
En resumen
Según el informe trimestral del SMN, las condiciones actuales son de una fase neutral del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). La probabilidad que se mantenga en condiciones neutrales durante el próximo trimestre es del orden del 50 por ciento.
En condiciones neutras del ENOS y sin otros forzantes, se espera que el comportamiento responda a la probabilidad climatológica de cada categoría (33,3%).
Sin embargo se observan regiones donde las previsiones numéricas experimentales de los principales modelos globales de simulación del clima y modelos estadísticos indican diferencias en cuanto a esas probabilidades, resultando el pronóstico de consenso en el siguiente: Precipitación: mayor probabilidad de ocurrencia de precipitación superior a la normal sobre el centro del país y este de la Patagonia; Normal o superior a la normal sobre el oeste y sur de Patagonia, este de Buenos Aires, este del NOA, Córdoba, oeste de Santa Fe y extremo norte del país; Normal o inferior a la normal sobre la región del Litoral.
Sin embargo, “no se descarta la ocurrencia de algunos eventos de precipitación localmente intensos que pudieran complicar la situación de las zonas recientemente afectadas por anegamientos y/o inundaciones”, concluye.
En cuanto a las temperaturas establece mayor probabilidad de ocurrencia de temperatura Superior a la normal sobre toda la Patagonia, Cuyo, NOA y centro-este del país; Normal o superior a la normal sobre la región del Litoral, Córdoba y oeste de Santa Fe; Normal sobre el extremo norte del país.
Cómo se elabora este pronóstico
El pronóstico climático trimestral se realiza sobre la base del análisis de las previsiones numéricas experimentales de los principales modelos globales de simulación del clima y modelos estadísticos nacionales, sumado al análisis de la evolución de las condiciones oceánicas y atmosféricas.
El pronóstico que se presenta está basado en un consenso consolidado a partir de esas diversas fuentes. Las acciones tomadas o dejadas de tomar en función de la información contenida en este boletín son de completa responsabilidad del usuario.
Quiénes lo hacen
Participan de este análisis profesionales del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), del Instituto Nacional del Agua (INA), de la Cátedra de Climatología Agrícola de la Facultad de Agronomía (UBA), personal del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), de la Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas de los ríos Limay, Neuquén y Negro (AIC), del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), de la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación (SSRH), y de la Comisión Regional del Río Bermejo (Corebe).










