Se casó Nano Ponce, el que mató y descuartizó a Mayra Tévez
SÁENZ PEÑA (Agencia). Héctor Mario “Nano” Ponce, con prisión perpetua por haber asesinado a Mayra Tévez, una estudiante de Pampa del Infierno a la que además descuartizó, condena que desde hace poco más de siete años cumple en el Complejo Penitenciario II de esta ciudad, se casó y actualmente su mujer se encuentra embarazada.
Este crimen, uno de los más aberrantes que se recuerden en la historia policial y judicial saenzpeñense, generó una profunda conmoción en la opinión pública, no solo de esta ciudad sino de Pampa del Infierno, de donde era oriunda la víctima, y toda la provincia, que no salían de su asombro por la crueldad con la que actuó el victimario, que primero la ultimó de un disparo en la nuca, aprovechando el estado de indefensión de la víctima que dormía, amortiguando el sonido con una almohada y provocándole una agonía traumática para luego proceder a decapitar el cuerpo y descuartizarlo.
Con ese antecedente y habiendo cumplido siete años de la codena, Ponce decidió desde su lugar de reclusión contraer enlace matrimonial. Allí habría conocido a una joven que habría concurrido asiduamente a visitar un familiar que estaría detenido, Jesica Natalia Enríquez (28), con quien comenzó una relación y transcurrido el tiempo decidió formalizarla.

La ceremonia se llevó a cabo en la sede del Registro Civil 2 de calle Pellegrini hace una semana, aunque recién trascendió en las últimas horas. La unión se concretó luego de haber cumplimentado todos los requisitos incluidos los permisos correspondientes ante las autoridades pertinentes, entre ellos el juez de Ejecución Penal Oscar Bautista Sudriá, quien autorizó la salida para que se concrete el enlace.
Novio pretencioso
De acuerdo con los datos a los que tuvo acceso NORTE, para concurrir a la ceremonia -que fue presidida por el propio jefe del Registro Civil 2- Ponce habría puesto una serie de requisitos, en definitiva habría mostrado más pretensiones que cualquier ciudadano de bien.
Ser traslado sin ser esposado, que los medios de prensa no estuvieran para registrar el momento y que el edificio sea desalojado impidiéndose el ingreso de personas que concurrían a realizar trámites habrían sido algunas de las “exigencias” de Ponce, las que casi en su totalidad le fueron denegadas ya que es imposible que en un día hábil no haya gente en el Registro Civil haciendo sus trámites.










