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Niña era entregada a un hombre por su madre a cambio de dinero

Villa Ángela (Agencia) - Un aberrante hecho se conoció en esta ciudad ya que una menor discapacitada era entregada por su madre a un hombre, quien abusaba sexualmente de ella a cambio de dinero.

Según se pudo saber a través del portal de noticias chacodiapordia.com los hechos de abuso se produjeron entre el año 2013 y 2015.

La madre de la víctima llevaba día por medio a su hija hasta la casa de su abusador y la forzaba a tener relaciones sexuales a cambio de dinero. Tanto la mujer como el violador, de 76 años de edad, fueron condenados a 10 años de prisión, pero llamativamente, ambos tienen prisión domiciliaria.

Una mujer de 34 años fue condenada a 10 años y seis meses de prisión luego de que la Justicia constatara que durante al menos dos años entregaba y forzaba a su hija discapacitada de 12 años a tener relaciones sexuales con un hombre a cambio de dinero. El depravado que abusaba de ella tiene 76 años y también recibió la misma pena.

Si bien el juicio se desarrolló y se dictó condena en diciembre del año pasado, los detalles recién se conocieron ahora los abusos se dieron desde 2013 hasta 2015 en la casa del abusador, de 76 años.

De acuerdo al expediente judicial, la modalidad ejercida era la siguiente: la madre de la víctima la llevaba a las 8 de la mañana hasta la casa de su abusador, la hacía entrar y la forzaba a tener relaciones sexuales a cambio de dinero, que variaba entre los 100 y los 200 pesos.

Cuando comenzaron los abusos, la niña tenía sólo 12 años, y de acuerdo al informe médico, padece “retraso mental u oligofrenia”. Si bien la víctima se resistía, la madre la amenazaba diciendo que su padre la iba a golpear si no hacía lo que ella le pedía. También el violador, Galazzo, la amenazaba con pegarle.

Además, para completar el siniestro cuadro, en la vivienda donde se cometían estos hechos, estaban durmiendo en habitaciones lindantes los nietos del abusador.

Los abusos se dieron día por medio, durante al menos dos años. De acuerdo al expediente judicial, la madre la obligaba a buscar anticonceptivos hasta la salita del barrio y todas las noches, a las 21, controlaba que se los tome. El último abuso se concretó el 28 de mayo de 2015.

Meses después del último hecho de abuso, la niña se fue de su casa. Sin embargo, no dejó el colegio. La psicóloga de la Escuela Especial notó que la joven -que ahora tenía 14 años- no estaba bien y que además faltaba de su hogar desde hace varios días. Comenzó a hacerle preguntas, hasta que la adolescente contó todo.

Ante esta situación, la profesional hizo la denuncia en la División de Atención a la Mujer y luego se procedió a la detención tanto de la madre de la niña como del abusador.

Así mismo se pudo saber que el padre de la niña no estaba al tanto de lo que sucedía, ya que la madre la tenía amenazada para que no contara nada a nadie.

El juicio

Tras recolectar pruebas y testimonios, el mayor y la madre de la víctima fueron acusados de promoción y facilitación de la prostitución de menores mediante intimidación y aprovechamiento de la situación de vulnerabilidad de la víctima en grado de coautoría y corrupción de menores agravado por el uso de violencia, amenazas e intimidación todo en concurso real. También fueron acusados de abuso sexual con acceso carnal agravado por su condición de ascendiente en grado de participación primaria.

El juicio se llevó a cabo en la Cámara en lo Criminal de Villa Ángela. El Tribunal estaba constituido por Ricardo Miguel González Mehal (presidente), Hilda Beatriz Moreschi y Daniel Javier Ruiz (vocales). La fiscalía de Cámara estaba a cargo de la Dra. Silvana Karina Rinaldis.

La sentencia N°75 tiene fecha del seis de diciembre de 2016. En la misma, se condenó a Eduardo Omar Galazzo a una pena de 10 años y seis meses de prisión. En tanto que a la madre de la víctima le correspondió la misma pena.

Lo llamativo del caso fue el pedido de la fiscal, al cual el tribunal accedió, se solicitó para ambos condenados el beneficio de la prisión domiciliaria. En el caso del mayor, el justificativo era la edad (mayor de 70 años), mientras que en el caso de la madre de la víctima, se pidió este beneficio por el hecho de que tiene un hijo menor de 5 años. Actualmente ambos siguen detenidos en casas particulares en un hecho que indignó a los habitantes.