Imponente masa de agua baja hacia el Paraná y mantiene en jaque a los habitantes del sureste
Una imponente masa líquida producto de las históricas lluvias de los últimos días avanza lentamente en busca del cauce del río Paraná a través de los ríos interiores con influencia en el sureste chaqueño, especialmente los ríos Negro, Tragadero y Quiá. Este fenómeno, a pesar del buen clima de los últimos días, mantiene en vilo a numerosas familias que en la zona del área metropolitana del Gran resistencia aún permanecen afectadas por la inundación pluvial.
En tanto el ingeniero Hugo Rohrmann, jefe de Estudios Básicos de la Administración Provincial del Agua, sobre la situación del río Paraná aseguró que “está en valores medio (ayer estaba en 5,40) y bajando y de ahora en más lo va a hacer decididamente. El aumento de casi un metro de hace una semana fue producto de las lluvias en nuestra zona, aguas arriba del Paraná (Misiones) ni se enteraron de esto. Allí el caudal viene de bajo a muy bajo” tranquilizó Rohrmann.
Explicó el especialista de la APA que “esto ayuda a descargar más rápido el río Negro, el Tragadero para aliviar la zona Colonia Benítez, el Quiá para Margarita Blelén y así todos los ríos interiores gracias a la bajante del Paraná”.


En cuanto a los pronósticos anticipó que hay lluvias previstas pero de milimetrajes no elevados especialmente en todo el norte y este de la provincia. Después seguiría nublado con lloviznas con una mejoría sobre el fin de semana”.
Sobrevuelo sobre un mar pluvial
El presidente de las APA, Francisco Zisuela, realizó hace un sobrevuelo para monitorear “el comportamiento de la crecida del Río Negro generado por las precipitaciones ocurrida durante los meses de febrero, marzo y abril principalmente que duplicaron y triplicaron los promedios mensuales en la cuenca baja y media del Río Negro y el Saladillo”.
Aseguró que “sobre la cuenca río Negro, río Salado Paranacito, Arazá, río Tragadero e Iné, Guaycurú, Quiá, Carolí y el río de Orse obsrevó que las mismas están totalmente desbordadas”. Informó que “el sistema de control de crecida del río Negro a su cuenca baja consta de un canal derivador del Saladillo hacia el canal derivador río Negro río Salado aguas arriba de su conexión con el río Negro.
El canal derivador río Negro río Salado deriva sus excedentes a partir de la cota 54 IGN”. Además “la obra de control con un sistema de compuertas para regular el caudal hacia el área metropolitana del Gran Resistencia de acuerdo con el manual de procedimiento y operación del sistema”.
Aseguró que “en la obra de control de Laguna Blanca tiene una compuerta abierta, otra compuerta 50 % abierta y una más cerrada totalmente. En aducción tiene una cota de 55,70 m IGN cuyo nivel se encuentra en descenso desde el día viernes pasado. En restitución tiene una cota de 51,80 m IGN (este valor nunca debe superar la cota 52,50 m IGN)”.
Resaltó que “a pesar de la crecida del río Paraná de hace unos días y con niveles para el cierre de compuertas de la obra de control del río Negro- riacho Barranqueras, la APA decidió mantener abierta con el objetivo de atenuar la crecida del río Negro en su cuenca media aguas arriba de la obra de control de Laguna Blanca.


Esta condición de apertura de las compuertas en Laguna Blanca es para que los aportes hacia agua abajo en el área metropolitana de la capital no genere inconvenientes que sobrepasen la línea de ribera del río Negro”.
Destacó que el monitoreo se realiza de manera diaria cada 6 horas y explicó que “se irán tomando decisiones de apertura o cierre de compuerta de la obra de control de Laguna Blanca según el manual de procedimiento” y subrayó que “se ha observado en las últimas horas un descenso en todo el sistema”.










